La Red Contra los Delitos Financieros de EE.UU. (FinCEN) emitió un aviso esta semana para alertar a las instituciones financieras de Estados Unidos sobre el riesgo creciente de que fondos procedentes de la corrupción política en Nicaragua puedan ingresar en el sistema financiero estadounidense o transitar por éste.

FinCEN, la unidad de inteligencia financiera de EE.UU., prevé que figuras políticas extranjeras de alto rango, vinculadas con el régimen del presidente nicaragüense Daniel Ortega podrían reaccionar al percibir la posibilidad de mayor conflicto social, posibles sanciones u otros factores, movilizando activos de las cuentas que tienen en Nicaragua u otros sitios. Estos activos podrían ser resultado de maniobras de corrupción y podrían ser enviados a cuentas en Estados Unidos o incorporarse a mecanismos de lavado de dinero empleando el sistema financiero estadounidense.

FinCEN solicita a las instituciones financieras que presenten reportes de operaciones sospechosas (ROS), en cumplimiento de sus obligaciones bajo la Ley de Secreto Bancario, cuando identifiquen el posible uso indebido de fondos públicos nicaragüenses o fondos que podrían proceder de la corrupción política asociada con figuras políticas extranjeras de alto rango vinculadas con el gobierno de Ortega.

El aviso está respaldado por las medidas adoptadas por EE.UU. contra funcionarios nicaragüenses implicados en corrupción y violaciones de derechos humanos. Hasta el momento, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Office of Foreign Assets Control, OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro, ha designado a cuatro funcionarios de alto rango —en el gobierno nicaragüense, el Frente Sandinista de Liberación Nacional y ALBA de Nicaragua (ALBANISA), la empresa que importa y vende productos petroleros venezolanos — de acuerdo a la Ley Magnitsky sobre Rendición de Cuentas Global en Derechos Humanos, que habilita a EE.UU. a tomar acciones en todo el mundo contra funcionarios corruptos, responsables de violaciones de derechos humanos y aquellos que los ayudan.

En este proceso, OFAC ha subrayado el papel de estos funcionarios en actos corruptos y violentos, que incluyen su participación en violaciones de derechos humanos, la acumulación ilegal de un inmenso patrimonio personal, el robo de grandes cantidades de dinero pertenecientes a proyectos municipales y la explotación de fondos públicos para uso personal de líderes nicaragüenses.

FinCEN señala que publicó en junio un “aviso sobre violaciones de derechos humanos facilitadas por figuras políticas extranjeras de alto rango implicadas en corrupción y sus facilitadores financieros”, en el cual se identificaron tipologías y señales de alerta sobre cómo corruptos funcionarios políticos extranjeros de alto rango y sus colaboradores podrían acceder al sistema financiero de Estados Unidos para ocultar y lavar el producto de actos de corrupción en las altas esferas políticas, y que las instituciones financieras estadounidenses podrían consultar ese aviso en conformidad con el de esta semana.

Este último aviso no abarca las transacciones realizadas por ciudadanos nicaragüenses comunes, que también podrían intentar sacar activos del país, debido a la inestabilidad política actual, ni tiene como propósito afectar las relaciones financieras normales entre Estados Unidos y Nicaragua, señala FinCEN.

También recuerda FinCEN a las instituciones financieras sobre sus obligaciones con respecto a la presentación de ROS vinculados a quienes facilitan las acciones de altos funcionarios políticos extranjeros implicados en corrupción.

FinCEN solicita a las instituciones financieras a que citen este Aviso consignando las palabras claves “Nicaragua FIN-2018-A005” en el texto de los ROS y en los campos correspondientes de estos informes, a efectos de indicar que existe una conexión entre la actividad sospechosa informada, y las personas y actividades que se destacan en el aviso.

ALD/ACFCS