La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) considera que deben hacerse algunos cambios legislativos para que más instituciones ofrezcan programas de educación financiera.

Mario Di Costanzo, presidente del organismo, precisa que hoy de las casi 3,000 instituciones financieras registradas ante la comisión, apenas 5% cuenta con programas de ese tipo. Este lunes inicia la Semana Nacional de Educación Financiera en su undécima edición.

En entrevista, el funcionario refiere que hoy la ley en la materia establece que las instituciones sólo podrán contar con programas de este tipo, pero que lo ideal sería cambiar “el podrán por el deberán”.

“Creo que si nosotros hablamos, por ejemplo, de las utilidades que tienen las empresas financieras, particularmente los bancos año con año, pues en cierta manera se podría inducir a que un porcentaje de dichas utilidades se destinara para programas de educación financiera”, expone.

Di Costanzo señala que hoy uno de los principales retos de protección de los usuarios de servicios financieros es la tecnología, pues así como ha facilitado y reducido el costo de las transacciones, también ha dejado a los clientes muy vulnerables en cuanto a fraudes y engaños. “Pareciera que el cambio tecnológico está rebasando por mucho la capacidad que tenemos de informar y educar a los usuarios y eso es un realidad que hay que afrontar”.

No obstante, expone que ninguna entidad gubernamental puede por sí sola afrontar este reto, pues refiere además que, lejos de verse un incremento en la inversión en temas de educación financiera, ha habido recortes de presupuesto para este rubro.

“Ahora tenemos herramientas muy importantes como el Consejo de Educación Financiera, el Comité de Inclusión Financiera emanado de la reforma (del 2014) y yo creo que, precisamente a través de éstos, sería el medio idóneo para que se generara, por ejemplo, un fideicomiso en el que se dictara o estableciera el calendario de actividades y los temas a tocar durante el año”, puntualiza.

El funcionario explica que, si bien es cierto que la Semana Nacional de Educación Financiera es un esfuerzo importante, deberían hacerse eventos de este tipo dos o tres veces al año.

“Incluso por temas: la semana del ahorro, la semana del uso eficiente del crédito y la semana del ahorro para el futuro. Temas que además estuviesen permeando durante todo el año”.

En este sentido, expresa que éste es uno de los retos que quedarán pendientes para la siguiente administración.

En la Semana de Educación Financiera del 2017, la Asociación de Bancos de México lanzó su propio programa en la materia.

Hay avances, pero quedan rezagos
Para el presidente de la Condusef, aunque en materia de educación financiera ha habido avances importantes en el sexenio, también quedan rezagos.

Como ejemplo, menciona que hoy la gente compara más los productos o servicios financieros antes de contratarlos; hay un mayor interés en conocer de estos temas; y un convencimiento de que, a través del uso eficaz de los productos, puede estar mejor.

“Ahora los retos: para mí uno de los principales es el avance de la tecnología, prácticamente es posible hacer cualquier tipo de operación a través de Internet o el teléfono celular; si bien es cierto que ha ganado eficiencia y reducido costos, por otro lado ha dejado a los usuarios muy vulnerables en cuanto a fraudes o engaños”, destaca.

ALD/EPR