Los estafadores ahora se valen del phishing, SMiShing y vishing para cometer fraudes en contra de cuentahabientes. Aprende a identificarlos y cómo no caer en sus trampas.
Con el avance de la tecnología y la llegada de nuevos dispositivos, también han aparecido nuevas formas de estafar y robarle a la gente sus ahorros mediante llamadas telefónicas, correos electrónicos o mensajes de texto.

Hace dos décadas, el modo más utilizado eran las llamadas por teléfono, a través de las cuales los estafadores personificaban a trabajadores bancarios y le pedían información personal y de sus cuentas a usuarios ingenuos que caían en estos juegos.

Después, con la llegada de la internet, este método cambió y los cuentahabientes comenzaron a recibir correos electrónicos con enlaces que llevaban a páginas falsas que simulaban ser su institución bancaria, pidiéndoles introducir sus datos de banca en línea para así ser estafados.

Ahora, los estafadores envían mensajes de texto con el mismo tipo de vínculos fraudulentos, aprovechando la velocidad de conexión a la red de los teléfonos inteligentes.

¿Qué es el phishing?

El phishing es una forma de fraude en la que un atacante pretende ser una entidad o persona por medio de un correo electrónico o un sitio web.

Es un método para tratar de recopilar información personal mediante el uso de correos electrónicos y sitios web engañosos. Puede ser que recibas una solicitud de tu banco pidiendo que hagas clic en un enlace o descargues un archivo adjunto. Al hacerlo, descargas un virus o un archivo malicioso que infecta tu equipo y roba tu información personal.

¿Qué es SMiShing?

El SMiShing es una variación del phishing, solo que el intento de fraude es a través de un mensaje SMS en tu teléfono móvil.

Cuando un estafador obtiene tu número de teléfono, muchas veces mediante el robo o filtración de datos, te envía mensajes de texto con enlaces falsos que provocan el mismo daño que en el ejemplo anterior.

¿Qué es vishing?

Este tipo de estafa sucede cuando los defraudadores ya cuentan con suficiente información sobre ti y te llaman pretendiendo ser alguien más.

Mediante estas llamadas, intentan obtener tus datos bancarios o incluso te piden que realices una transferencia de dinero. A veces, la persona que llama te asegura que tu dinero está en peligro y que debes actuar rápidamente o arriesgarte a perderlo para siempre, lo cual puede hacer que entres en pánico y sigas sus instrucciones sin pensar.

A veces los delincuentes pueden “secuestrar” tu línea telefónica, por lo que si cuelgas y llamas a tu banco para verificar que la información es verídica, ellos mismos responden la llamada y te hacen creer que tus ahorros están en riesgo.

¿Cómo puedes protegerte de estas estafas?
Es importante no entrar en pánico y antes de abrir cualquier enlace o proporcionar información personal o bancaria visites tu banca en línea para verificar que tus ahorros se encuentran a salvo.

Los e-mails falsos pueden tener una dirección de correo o una dirección web similar a la de tu banco, pero no es exactamente la misma, ya que al no ser un sitio oficial, debe tener al menos un par de caracteres diferentes.

Es igual de importante tener un filtro de spam activado en tu cuenta de correo electrónico, ya que este puede detectar los mensajes que llegan desde sitios fraudulentos y ahorrarte muchos problemas.

Si recibes un mensaje de un correo electrónico sospechoso, márcalo como correo no deseado y elimínalo para evitar recibir mensajes similares en el futuro.

Es importante recordar que los bancos nunca te pedirán tus contraseñas o cualquier otra información sensible mediante enlaces o visitando un sitio web.

Si alguien llama diciendo ser de tu banco, nunca reveles ningún detalle personal y llama a tu servicio a clientes desde otra línea telefónica.

En caso que recibas un SMS indicando que sufriste un robo en alguna de tus cuentas, no proporciones información en ninguno de los vínculos que contenga ni llames a los teléfonos que proporciona. Desde otra línea llama al número que viene en la parte trasera de tu tarjeta y verifica la operación.

¿Qué hacer si fuiste víctima de un robo?

En caso que hayas sido víctima de un robo cibernético no podrás recuperar el dinero de forma inmediata, por lo que es mejor tener compostura, no proporcionar información por llamadas o en línea y visitar una sucursal de tu banco para realizar la denuncia correspondiente.

Es importante desconfiar de todo tipo de mensajes o llamadas y no dar tu información. Conserva la calma y no te dejes llevar por ofertas que parezcan ser demasiado buenas y siempre ponte en contacto con tu banco para corroborar que tus cuentas y ahorros estén en orden.

ALD/ElSemanario