Para evitar que se den los llamados “delitos financieros”, es necesario que la Junta Directiva esté conformada de manera correcta y así poder gozar de un magnífico gobierno y participación. Para ello es importante que sus miembros sean personas reconocidas por su independencia, criterio profesional y su formación ética.

Pues sobre sus hombros se encuentra depositada toda la confianza y a la vez la responsabilidad de ejercer el control de la Organización y controlar el acceso a información sensible que usada erróneamente podría destruir la entidad.

Para que lo anterior no suceda, cada miembro de la Junta Directiva debe practicar, como mínimo las siguientes acciones relacionadas con el Programa de administración del riesgo de fraude:

Entender todo lo relacionado frente los temas fundamentales del riesgo de fraude
Realizar una supervisión constante de la evaluación del riesgo de fraude asegurándose siempre que dicho riesgo ha sido considerado dentro de la evaluación global de riesgos y los planes estratégicos de mitigación de la Organización
Supervisar los reportes de los riesgos de fraude, las políticas y las actividades de control, la cuales incluyen la adquisición de garantías sobre la efectividad de los controles
Establecer el mecanismo para asegurar que ellos están recibiendo la información oportuna y exacta de parte de los administradores, auditores, empleados o cualquier persona relacionada con la compañía sobre un potencial fraude o la ocurrencia del mismo
Vigilar los controles internos establecidos por la empresa para contrarrestar el fraude
Tener la habilidad de conseguir, retener y pagar los expertos que sean necesarios para la elaboración, implementación y mantenimiento del Programa de administración de riesgo de fraude,
Proveer la evidencia correcta a los auditores externos sobre actividades ilegales asociadas a fraude cometidos dentro de la Organización

De esta manera, es responsabilidad de la Junta Directiva, realizar la inspección efectiva y regular constantemente del Programa de administración de riesgo de fraude por medio de un ejecutivo de la Organización que tenga todas las capacidades intelectuales, profesionales y éticas, que coordine el programa y reporte a la Junta Directiva, todos los riesgos encontrados.

Es válido resaltar que cada organización necesita examinar su tamaño y complejidad para decidir qué tipo de documentos son los más apropiados para el Programa de administración de riesgo de fraude, estos son los temas que deben ser incluidos sin importar la clase de organización:

Roles y responsabilidades
Compromisos
Conocimiento del fraude
Divulgación de conflictos de interés
Evaluación de los riesgos de fraude
Procedimientos de informe y protección a delatores
Procesos de investigación
Acciones correctivas
Seguridad de la información
Monitoreo continuo

ALD/Contamos