El sitio donde hay más fraudes de tarjetas de crédito y débito es quizá el lugar donde más puedes tomar precauciones: el comercio electrónico.

Recientemente, la Comisión para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) indicó que el 51% de los fraudes con tarjeta de crédito o débito ocurre a través del comercio electrónico, seguido de la terminal de punto de venta, con 32%; el comercio por teléfono, con 11%, y el cajero automático, con 3%.

Tanto bancos como tiendas electrónicas deben tomar medidas para reducir estos delitos, pero tú, como usuario, también tienes la responsabilidad de tomar precauciones.

A continuación, te digo algunas:

Si tienes tarjeta de débito y de crédito, paga con tu tarjeta de crédito. Además de que puedes generar más puntos por tus compras o pagar a meses sin intereses, por lo general las tarjetas de crédito tienen más candados que las de débito.

Paga en sitios que tengan el protocolo https:// o que tengan candado en la barra de direcciones. Eso significa que los datos entre servidor y cliente se traspasan cifrados.

Además del https://, compra en sitios reconocidos y/o a través de medios de pagos electrónicos, que te garantizan un poco más de seguridad.

Pregunta a tu banco si tu tarjeta tiene algún otro candado que puedas activar, como confirmación de compras por token, llamada telefónica o un código especial de compras en línea.

Nunca envíes datos de tarjetas por correo electrónico o algún otro tipo de mensajería en línea.

Si definitivamente no te sientes seguro con ninguna de estas opciones, compra en línea con tarjetas prepagadas -como las que puedes comprar en las tiendas de conveniencia- o incluso con tarjetas de crédito prepagadas. 

ALD/Forbes