Estados Unidos tiene a Nicaragua en la lista de países en la que advierte “la grave amenaza global” del lavado de dinero, debido al creciente uso de “nuevas tecnologías” con las que se pueden financiar actividades ilegale

EE.UU asegura que la República de Nicaragua no se considera un centro financiero regional. No obstante, su sistema financiero y la economía son vulnerables al lavado de dinero, ya que el país sigue siendo un país de tránsito de drogas ilegales con destino a los Estados Unidos así como de dinero en efectivo que regresa a América del Sur.

Reconoce que Nicaragua ha dado pasos importantes en su marco legislativo en los últimos años entre esos también la creación de la Unidad de Análisis Financiero (UAF). Sin embargo, las instituciones gubernamentales débiles, informes importantes de corrupción en todos los niveles, y la falta de imperio de la ley eclipsa cualquier cambio legal o regulatorio.

Menciona que el producto del blanqueo de dinero es resultado de la venta de narcóticos ilegales, principalmente cocaína, y son mayormente controlados por la delincuencia organizada internacional.

Los casos de corrupción e impunidad incluyen funcionarios locales y líderes comunitarios acusados ​​de colaborar con narcotraficantes y entidades del crimen organizado.

Las autoridades estadounidenses también han incluido a Cuba, Ecuador, El Salvador y Honduras al grupo de los que ya figuraban en el informe del pasado año, como Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Guatemala, México, Paraguay, Uruguay y Venezuela.

Corrupción y vínculos con el partido gobernan

EE.UU agrega que los tribunales siguen siendo particularmente vulnerables a los sobornos, la manipulación y otras formas de corrupción. La existencia de múltiples negocios no públicos transparentes con vínculos con el partido gobernante que gestionan grandes transacciones en efectivo, así como la proliferación de filiales con falta de tacto aumenta en el país la vulnerabilidad del lavado de dinero. Existe evidencia de envío de efectivos a través de redes para la entrega de las remesas del exterior, que también pueden ser indicativos de lavado de dinero.

A su vez menciona el control de la geografía y la frontera de Nicaragua limitada en regiones remotas deja vulnerable al movimiento transfronterizo de contrabando y el producto del delito.

Expertos en la materia creen que el mercado negro de productos de contrabando en Nicaragua es más grande que lo que oficialmente es reconocida. El lavado de dinero se produce también a través de mecanismos tradicionales, como las compras de terrenos, vehículos y ganado. Y sin incluir el tratado de CA-4 entre El Salvador, Guatemala, Honduras y, Nicaragua permite la libre circulación de los ciudadanos de estos países.

ALD