La conceptología económica forma parte del día a día desde que el ser humano adquirió nociones sobre intercambio de intereses personales o colectivos. Hoy, bajo la circunscripción a las leyes de mercado del capital, la sociedad precisa entender y saber controlar, al menos, lo esencial en cuestiones financieras.

Y para ayudar al ciudadano en esta labor surgió "Finanzas Básicas", el programa intergeneracional gratuito de Ibercaja, que enseña a niños, jóvenes, adultos y mayores a manejarse en el ámbito financiero.

Presupuesto personal, ahorros e inversiones, y, ahora también, las bancas electrónicas. Un programa completo y global que ayuda al conjunto de la sociedad a tomar mejores decisiones económicas, a adquirir cultura financiera y hasta a evitar esos fraudes que tanto perjuicio han llegado a causar durante la crisis.

Pregunta.- ¿Cómo surge la propuesta del programa Finanzas Básicas?
Respuesta.- La propuesta surge porque en el año 2008, a instancias de la OCDE, desde los organismos reguladores de España, Banco de España y CNMV, se diseña lo que se llama el Plan Nacional de Educación Financiera. Bajo este marco, se invita a distintas entidades a colaborar. La CECA, que aunaba a todas las cajas de ahorro, acaba adhiriéndose al plan nacional. Se firmó un convenio 2008-2017 al que también pertenecía Ibercaja y en 2013 vuelve a renovarse el convenio, pero esta vez delegándose el diseño del programa a la obra social de Ibercaja. Desde siempre, la Obra ha tenido como línea estratégica la educación y, con ese background educativo, montamos el programa de educación financiera.

P.- Numerosas entidades se han acogido al concepto de políticas de RSC, cuando en ocasiones se trata más bien de una estrategia propagandística que de un entusiasmo real...
R.- Sí, pero en nuestro caso, como decía antes, la obra social siempre ha tenido como línea estratégica la educación y, desde ese prisma, montamos el programa de educación financiera. Nació con marca blanca, con esa vocación educativa de querer llevar educación financiera a toda la población. Nosotros estamos comprometidos desde el principio con diversas propuestas educativas, como por ejemplo la prevención del fracaso escolar, invirtiendo muchos recursos para algo que consideramos básico en la sociedad.

P.- Porque un ciudadano informado y formado está mejor capacitado para tomar decisiones…
R.- Así es, y con este programa intentamos dotar al ciudadano de una alfabetización financiera. No buscamos nada de conocimientos profundos, sino cultura financiera básica. En la medida en que nosotros proporcionamos esa formación, el ciudadano se sentirá mucho más seguro a la hora de tomar decisiones libres con respecto a lo económico. Un factor que además forma parte de nosotros desde que nacemos, porque vivimos en una sociedad basada en el capital. Al igual que nos enseñan a leer y escribir, deberían hacerlo con conceptos financieros-base: manejo del dinero, ahorro, inversión... y la gente debería convivir con ellos desde siempre. La ignorancia es una fuente de pobreza.

El programa Finanzas Básicas enseña a niños, jóvenes y mayores nociones esenciales sobre economía y finanzasEl programa Finanzas Básicas enseña a niños, jóvenes y mayores nociones esenciales sobre economía y finanzas
P.- ¿Es entonces un programa transversal, destinado al conjunto de la sociedad?
R.- Solemos definirlo como global, pues atiende a las necesidades de todos los estamentos sociales, en todas sus etapas de su vida. Precisamente porque en todas las etapas vitales de una persona se tienen que tomar decisiones financieras, por muy pequeñas que sean. Un niño debería saber qué hacer con su paga. Un universitario tiene que decidir en qué invertir su futuro profesional. Una persona madura está preocupada con su jubilación. Esta es una de las fortalezas del programa, porque todo aquel que necesite conocimiento financiero, sea de la edad que sea, encontrará respuestas con Finanzas Básicas.

P.- ¿Quiénes son los principales actores de la economía?
R.- Los jóvenes, y por eso les damos mucha importancia, pues son los ahorradores e inversores del futuro. Si invertimos en ellos, el recorrido luego es reversible en la economía y en la sociedad. En este sentido, hemos insistido mucho en ir acoplados a los docentes, pero bajo la ley de la "no injerencia". Jamás irrumpiremos en el aula, ni sustituiremos a profesores, pero sí proporcionaremos recursos y herramientas de carácter didáctico a los profesores para que sean ellos quienes impartan con calidad estos contenidos. Hay que ser consciente de que los niños son la base de la sociedad y desde este programa, mediante talleres gamificados y de forma lúdica, se enseña el concepto de "dinero" y sus variables, que además van en consonancia con el propio currículo académico.

P.- ¿Quiénes imparten los talleres?
R.- Tenemos voluntarios de la entidad, jubilados o en activo, especialistas pertenecientes al colegio de economistas de Aragón, e incluso hemos invitado a emprendedores que están empezando a abrirse su camino. Es interesante que este grupo, en concreto, comparta su experiencia y espíritu, alentando, por ejemplo, a los jóvenes de bachiller. Y así lo hicimos. Fue una buenísima idea que todos ellos expusiera su know-how. Nos sorprendió enormemente además la reacción de los chavales, porque se sentían identificados con ellos y lanzaban preguntas que realmente necesitaban un alto procesamiento mental y traslucían que estaban planteándose cosas. Hubo charlas y debates muy enriquecedores. Es un modo de acercar la realidad. A cada sesión acudieron 360 estudiantes.

Los jóvenes son los principales actores de la economíaLos jóvenes son los principales actores de la economía
P.- ¿Existe realmente tanto déficit de cultura financiera en Aragón?
R.- Existen carencias, pero también inquietud. Y, desde que lanzamos hasta ahora, hemos apreciado una positiva evolución en la gente. En un inicio, y vuelvo a poner el ejemplo de los jóvenes, al impartir el programa a universitarios, pensábamos que no iba a interesar. No obstante, nos encontramos con que cada año acuden más y de multitud de disciplinas, incluso los estudiantes más familiarizados con el tema, como los de económicas, empresariales o ADE. Las sesiones, que también han ido in creccendo, son muy nutritivas, porque se crea una simbiosis entre ponentes y público de la que todos aprendemos. La metodología es además ajustable al tipo de público. En este caso concreto de universitarios, lo orientamos de cara al mercado laboral (cuestiones equivalentes a conceptos contractuales, nóminas…)

P.- Ha mencionado el concepto evolución, ¿a qué se refiere?
R.- Al modo en que la gente ha ido acogiendo el programa. Al principio, se percibía a las personas en una postura algo más reactiva, con miedo al dinero, fruto de la crisis. Pero ahora se acercan con necesidad de cultura financiera. Estamos en una sociedad de cambio, y el cambio afecta a todo. Sin ir más lejos, la digitalización. Es importante concienciar acerca de las consecuencias de nuestros clics. Los nativos digitales, aún andan más familiarizados; pero los mayores, necesitan entenderlo. También antes se veía con más incertidumbre todo lo relacionado con el dinero digital, ahora, se requiere información sobre metodologías o seguridad. Por eso te decía que el programa es transversal a toda la población y que los contenidos adoptan permanente actualización, ajustándose al propio tiempo y reclamas de la sociedad.

P.- La aparición de las tecnologías disruptivas y la propia crisis asimismo han mutado el ADN del modelo económico, la forma de percibir y hacer dinero…
R.- De hecho, esta fue una de las principales introducciones del programa este año. Los "otros tipos de economía" generados por la crisis. Las economías sociales, las colaborativas, por ejemplo. Estas nuevas apariciones sin duda hemos de considerarlas como riqueza social, y percibirlas como fruto de la capacidad de adaptación del ser humano, que, ante un entorno desconocido, con creatividad, suelen surgir iniciativas muy positivas y esperanzadoras. Otro de los temas que trata el programa es el emprendimiento, que, al final, es una muestra más de que el hombre siempre tiene capacidad de respuesta.

P.- El programa puede entenderse como herramienta de empoderamiento social. ¿No entra esto en colisión con ciertos intereses? El hecho de "enseñar a leer la letra pequeña" y aportar esa capacidad de respuesta al ciudadano…
R.- Es que al final todo suma. La información, como hemos hablado antes, hace al ciudadano más libre y con más capacidad de crecer, de generar riqueza. Una riqueza que, al final, se revierte a toda la sociedad. Entonces, no creo que entre en colisión, sino que es también un modo de obligar a ciertas instituciones a subirse al carro del cambio. Yo siempre digo que la ética siempre es rentable y hacer lo contrario, pues ya lo dice el refrán: la mentira tiene las patas muy cortas. Compensa que seamos honestos. Nuestra Obra Social pertenece a la fundación bancaria de Ibercaja, que en todo momento ha sido una entidad saneada y cercana al ciudadano. Es, además, una manera de ser fiel a nuestros principios fundacionales, como caja de ahorros, que aparecieron como elemento protector al ciudadano frente a las finanzas hace ya unos cuantos años...

P.- Y desde luego el programa actúa, en cierto modo, de escudo protector. ¿Qué formato emplean en las sesiones?
R.- Quiero volver a agradecer a los compañeros en activo o jubilados que, de manera altruista, han impartido las sesiones poniendo al servicio de la sociedad. Unas sesiones que han estado organizadas por actividades en formato pequeño, más íntimo, para que la gente que acudiera pudiera sentirse cómoda y en confianza, porque suele resultar pudoroso preguntar dudas o hablar sobre la situación económica personal.

Los talleres los imparten voluntarios de la entidad y especialistasLos talleres los imparten voluntarios de la entidad y especialistas
P.- ¿Cómo está siendo la respuesta de esa gente?
R.- Magnífica, y cada año mejor. En la semana de jornadas, durante la primera semana de octubre, ha habido plena asistencia a todas las actividades y talleres. La demanda es continua, y esto demuestra ese ánimo por parte de todos de fortalecer la cultura financiera. Además, nosotros no somos efectistas y planteamos actividades con continuidad, a las que la gente se va inscribiendo a lo largo de todo el año. Percibimos que la mentalidad está cambiando realmente.

P.- De haber tenido más cultura financiera, ¿podrían haberse evitado, por ejemplo, los tan mediáticos fraudes y estafas?
R.- Totalmente, pero por partida doble. Aprender de finanzas es adquirir nociones de responsabilidad económica. Un ejemplo es la delegación de nuestras cuentas en otras personas. Es bueno buscar asesoramiento, pero tú has de ser responsable de tus propias decisiones y no acusar al "otro" de "me lo dijo, me lo recomendó…".

P.- Uno de los eslóganes políticos que pretendían explicar las causas de la crisis era que "habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades". ¿Lo comparte?
R.- Sí, de hecho, el primer taller es "gestión del presupuso personal o familiar y el ámbito del ahorro". Esto está calando mucho, sobre todo en los jóvenes, que cada vez son más conscientes de que hay que evitar las "compras impulso" o de la importancia de ahorrar. Estamos educando en valores a los chavales y eso es vital.

P.- ¿Y cuando no hay ni para ahorrar, cómo se gestiona el presupuesto?
R.-Bueno, creo que ahí es muy importante el sentido común. Es verdad que muchas veces no se llega, pero, el hecho de, por ejemplo, no vivir por "encima de" te hace descubrir el mundo del reciclaje, aprovechar mejor los recursos. A veces se nos generan necesidades ficticias y hay otros lugares del mundo en los que viven con mucho menos y se puede ser feliz. La sobreexcitación de necesidades materiales también crea ansiedad permanente, y el programa orienta asimismo en este sentido.

ALD/Aragondigital