El Estado peruano debe asumir un rol más proactivo en la implementación de políticas públicas y adopción de medidas concretas que permitan prevenir y anticiparse a los actos de corrupción e inconducta funcional en la administración pública, aseguró el contralor general, Nelson Shack.

“Es más rentable para el país -en lo político, social y económico-, prevenir el delito que castigarlo. Y para ello se requiere un trabajo conjunto y coordinado de las instituciones y entidades públicas, alianzas estratégicas con el empresariado y la participación más activa y vigilante de los ciudadanos”, destacó.

En esa línea, adelantó que la Contraloría General ha tomado la iniciativa de convocar a más de treinta expositores nacionales e internacionales para que compartan nuevas estrategias, tecnologías, enfoques y buenas prácticas que se emplean a nivel mundial para prevenir y desalentar actos de corrupción e inconducta funcional, durante la Conferencia Anual Internacional por la Integridad 2018: “Prevención de la corrupción: De un Estado reactivo a un Estado proactivo” que se inicia mañana jueves 6 en la ciudad de Lima, con la asistencia de cerca de mil asistentes.

Dijo que en el evento, se enfatizará la necesidad de que el Estado peruano adopte acciones efectivas e innovadoras, que le permitan anticiparse y estar un paso adelante de la corrupción, instaurándose una cultura de la prevención y de la integridad dentro de la administración pública, que funcione como un muro de contención ante eventuales actos ilícitos.

En esa línea, instó a las entidades públicas a cumplir con su obligación legal de implementar sistemas de control interno que le permitan autoevaluar sus procesos y poner candados donde existen riesgos de corrupción para así evitarlos.

Asimismo, destacó que se debe empezar a utilizar los nuevos avances tecnológicos y bases de datos del Estado para cruzar información en línea a fin de prevenir y destapar casos de corrupción.

Recordó que ahora la Contraloría puede acceder de manera irrestricta, ilimitada, masiva y en línea a los sistemas informáticos y medios de almacenamiento que administran las entidades, lo cual facilitará la labor de control.

El intercambio de conocimientos y buenas prácticas internacionales, permitirá avanzar en la implementación de sistemas de control y prevención de la corrupción, capaces de promover mejoras en el ejercicio de la gestión pública y generar valor público a favor de la ciudadanía.

Además, se impulsará la integración de compromisos interinstitucionales orientados a fortalecer la prevención de la corrupción e instaurar una política de integridad en la gestión pública.

“En la Contraloría General estamos cambiando los paradigmas enfocándonos en prevenir la consumación del delito”, resaltó.

ALD/DG

06/12/2018