La Segunda Sala de la Corte Suprema de Brasil absolvió al expresidente del Senado Renan Calheiros, quien fue un antiguo aliado del mandatario Michel Temer, en un proceso en el que se le acusaba de recibir sobornos de una constructora para el pago de la pensión de una hija.

La decisión fue tomada por unanimidad por los cuatros jueces que participaron en la audiencia y que alegaron falta de pruebas para condenar por desvío de dinero público al aún senador por el Movimiento Democrático Brasileño (MDB), quien todavía responde en otra decena de causas penales por corrupción.

La denuncia, presentada por la Fiscalía en 2007, acusaba a Calheiros de haberse valido de su influencia para favorecer a la constructora Mendes Júnior, la cual se sospechó que se hacía cargo de pagar la pensión de una hija que tuvo en una relación extramatrimonial con la periodista Mónica Veloso.

De acuerdo con los cargos, aceptados por el Supremo solo en 2016, el influyente político benefició con algunas decisiones a esa empresa, que también pagó durante años el alquiler de la casa en la que vivían la menor y su madre.

El escándalo llevó a Calheiros a dimitir de la Presidencia del Senado, que ocupaba en 2007 y para la que volvió a ser elegido en 2013 y ocupó hasta el 1 de febrero de 2017.

El instructor del caso, el magistrado Luiz Edson Fachin, afirmó que no hay pruebas suficientes para condenar al parlamentario.

"La Fiscalía, en este caso, no probó el efectivo desvío de recursos", expresó Fachin.

El expresidente de la Cámara Alta manifestó en una nota que el dictamen a su favor cierra "un momento muy difícil de persecución y acusaciones sin pruebas del Ministerio Público".

"Fue una masacre personal, familiar, moral, psicológica e institucional. Escuchar de los magistrados que el caso fue vejatorio (...) me hace creer en la Justicia y seguir para adelante", expresó.

Calheiros se mostró como un cercano aliado de Temer hasta que a mediados de 2017 comenzó a distanciarse por las sospechas de corrupción que surgieron contra el actual jefe de Estado y por las impopulares medidas económicas que ha impulsado durante su mandato.

En julio pasado, el senador visitó al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva en la sede policial de la ciudad de Curitiba (sur) en la que cumple una pena de 12 años por corrupción pasiva y blanqueo de dinero.

ALD/EFE 

20/09/2018