El juicio de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán Loera comenzará el 5 de noviembre, aunque estaba programado para dos meses antes, pero una moción de su defensa, liderada por el abogado Eduardo Balarezo, logró que el juez pospusiera el inicio de uno de los procesos más esperados en Estados Unidos contra un líder del crimen organizado.

En esta foto de archivo del 15 de febrero de 2018 se muestra el dibujo de una sala de audiencias donde está Joaquín “El Chapo” Guzmán sentado al centro mientras habla con su abogado, Eduardo Balarezo, después de que un juez negara su petición de hablar directamente con la corte en Nueva York. 

El retraso fue quizás el primer gran “triunfo” de El Chapo, porque lo hizo ganar tiempo, aunque ha tenido algunas derrotas propinadas por los fiscales de Brooklyn -donde se realiza el litigio-, siendo la más importante la decisión del juez Brian Cogan de mantener ocultos los nombres de testigos clave.

Todos los logros de la defensa del exlíder del Cártel de Sinaloa están conectados y permiten un avance en la preparación de la causa, pero el tiempo extra posibilitó, de entrada, que su familia continuara negociaciones con el abogado Jeffrey Lichtman -famoso por defender a importantes capos, como el hijo de John Gotti– y encontrar la vía, aceptada por la corte, para pagar sus servicios, ya que la fiscalía y el juez pidieron asegurar que el dinero no sería provisto de negocios relacionados con el crimen organizado.

“Finalmente se ha resuelto… Tuvimos que asegurarnos de que se hiciera correctamente, con respecto a las limitaciones del gobierno”, expresó el propio Lichtman en conferencia de prensa, donde advirtió que “el jurado y el público quedarán atónitos cuando vean los tipos de cooperadores que se utilizan en este caso”, asegurando que hay muchas “personas mercenarias y deshonestas que se aprovechan para tratar de derrocar al señor Guzmán Loera”.

Ahora su equipo ayudará al abogado de El Chapo a revisar miles de documentos y otros archivos que los fiscales tuvieron que entregar tras la insistencia de la defensa.

“La revelación tardía de este material, hecha de una manera vaga y no específica, es muy preocupante e indicativa de su deseo de jugar con el sistema en beneficio del gobierno y para evitar que el señor Guzmán Loera tenga un juicio justo”, afirmó Balarezo en junio pasado, cuando finalmente logró obtener los archivos.

La ruta que sigue el juicio dio un giro importante para la defensa, quien considera que los fiscales no tienen pruebas suficientes para demostrar una de los principales acusaciones: el liderazgo de El Chapo en un grupo criminal.

ALD/esusnoticias

 

13/09/2018