El Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, ve “una alta probabilidad de que antes de una semana” quede listo un acuerdo de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, pues los dos últimos tienen como límite la próxima semana para alcanzar un acuerdo en principio en las negociaciones para actualizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Ese plazo se debe a que ambos países, junto con México, requieren alrededor de 10 días para poder redactar la totalidad de los cambios a ese pacto comercial, un texto que el presidente Donald Trump deberá entregar al Congreso estadounidense a más tardar el 30 de septiembre.

“Todo mundo sabe que el documento debe subirse a la consulta pública el día 30 de septiembre a más tardar. Nuestros equipos están trabajando en la limpieza y ordenamiento legal de los textos donde no hay diferencias trilaterales”, dijo Guajardo a reporteros al término del Foro Económico del Instituto de Finanzas Internacionales.“Alguien diría: bueno, es que pueden ser hasta unas cuantas horas antes del 30. No es así, porque existe claramente la necesidad de tener un par de semanas, 10 días de horizonte para organizar lo que se va a presentar en cualquiera de los escenarios que se presenten.

Entonces yo esperaría que en los próximos días o a más tardar a la siguiente semana haya una solución”, comentó. Guajardo matizó que en caso de que no se logre la confirmación de los tres socios, el país está preparado para dar el siguiente paso, que es el bilateral. “Si el resultado de la negociación que actualmente sostienen Canadá y Estados Unidos no es el que esperamos de un acuerdo, México tiene que tomar el siguiente paso y alcanzar un acuerdo bilateral”.

La intención del país al sumarse a la renegociación es “dejar un mensaje claro que nuestra forma de integración comercial es de largo plazo y no tiene reversa”, afirmó en inglés a los inversionistas convocados en México por el Instituto de Finanzas Internacionales, en el único momento en que no habló en castellano.

Al dictar la primera conferencia clave del día, el secretario de Economía aseguró que la prioridad de México en la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) ha sido garantizar que en cuatro, seis o 20 años, “ninguna decisión en las urnas” de ninguno de los tres países, volverá a poner en riesgo la viabilidad del acuerdo que mantiene abierto el comercio en América del Norte. “Mi objetivo al sentarme a negociar rumbo al Tratado de Libre Comercio de América del Norte 2.0 es asegurarnos que no se presentará una crisis similar, resultado de una decisión en las urnas de alguno de los países. Que no tengamos que buscar aliados y defender nuestra integración. Debemos estar protegidos y garantizar estabilidad de largo plazo”.

Ante el IIF, que es la principal asociación de instituciones financieras del mundo, consignó que en una democracia abierta como la mexicana, “las políticas públicas deben salir fortalecidas”. De ahí la relevancia de garantizarse seguros que permitan dar certidumbre sobre la permanencia de los acuerdos comerciales.

La posición de México en la negociación ha sido proteger el acuerdo comercial para “limitar el riesgo de que en otros 22 años, se mueva de nuevo el tablero y tengamos que movilizar a los ganadores para evidenciar las ventajas de mantenerlo”.

En la conferencia que dictó ante los inversionistas globales convocados por el IIF en México, reconoció que en el país se tiene bien claro que uno de los grandes activos que han visto los mercados acerca de México, es la trilateralidad del acuerdo comercial. Y consignó que siguen atentos a la espera de que se logre un acuerdo entre los tres países.

Advirtió que en las conversaciones y el acuerdo de principio al que se ha llegado con Estados Unidos, el objetivo es dejar claro que “la forma de integración de México al comercio mundial no tiene reversa”.

El funcionario consignó que ha sido determinante la participación del embajador Jesús Seade, como represente del equipo del gobierno electo de Andrés Manuel López Obrador, pues ha otorgado certidumbre a los negociadores y al mercado mismo, acerca de la trascendencia del acuerdo y las negociaciones. (con información de Roberto Morales)

La Industria Nacional de Autopartes (INA) está conforme con la modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), así como la carta paralela acordada entre México y Estados Unidos, en caso de que el gobierno de Donald Trump aplique aranceles a las autopartes, bajo la sección 232.

Al participar en el evento anual Mexico Automotive Summit 2018, Óscar Albín, presidente de la industria de autopartes en México, calificó a la carta paralela como un “paraguas” que da la oportunidad de seguir exportando sin ningún tipo de arancel, hasta cierta cantidad de monto de autopartes, unos 108,000 millones de dólares, y una vez sobrepasado ese límite tendríamos que pagar impuestos.

México estima una facturación de 90,000 millones de dólares al término del 2018, del cual 75% se destina a Estados Unidos (67,500 millones). La cuota de exportación de libre arancel –según la carta paralela- consideraría el valor de capacidad de producción más 20% de crecimiento de la industria, que daría 108,000 millones de dólares.

“Lo ideal sería que no se determinara. La imposición de aranceles como lo prevé la sección 232 no es el espíritu de un Tratado de Libre Comercio, sin embargo, esta cuota de exportación libre de arancel es suficiente como para absorber las nuevas fábricas de automóviles que seguramente se van a poner en Estados Unidos”, concluyó Óscar Albín. (Con información de Lilia González)

ALD/eleconomista

12/09/2018