La embajadora de Estados Unidos en El Salvador, Jean Manes, calificó de "buen logro" el acuerdo entre la Fiscalía del país centroamericano y el expresidente Elías Antonio Saca (2004-2009), procesado por delitos de corrupción, para celebrar un "juicio abreviado".

Saca, al igual que sus exsecretarios Privado, de Comunicaciones y de Juventud Elmer Charlaix, Julio Rank y César Funes, respectivamente, acordaron con la Fiscalía confesar los delitos de peculado y lavado de dinero y reintegrar parte del dinero a cambio de no recibir las penas máximas.

"En EE.UU. este tipo de negociación de la sentencia se usa para resolver el 95 % de los casos (...). Creo que es un buen logro para la Fiscalía", manifestó la diplomática norteamericana en sus redes sociales.

Manes también señaló que "en cualquier país, la acción de la Fiscalía debe ser el último recurso, por lo que es mejor la prevención del delito y eso tiene que ver con el fortalecimiento de las otras instituciones para prevenir actos de corrupción".

El acuerdo estipula que Saca y Charlaix purgarán una pena de 10 años de prisión, mientras que Rank y Funes solo serán condenados a cinco años de cárcel, sin la posibilidad de apelar ni recibir beneficios como la libertad condicional y deberán reintegrar parte de los fondos malversados.

Saca y sus tres excolaboradores aceptaron confesar, en un "juicio abreviado" ante los tribunales de justicia, la forma en la que extrajeron y lavaron más de 300 millones de dólares del presupuesto estatal.

El jefe de la Unidad de Investigación Financiera de la Fiscalía (UIF), Jorge Cortez, celebró el acuerdo alcanzado y calificó la futura condena de Saca como un "hecho histórico".

Saca es el primer expresidente de la democracia salvadoreña en enfrentar un juicio por delitos de corrupción, dado que su predecesor en el Ejecutivo, Francisco Flores, fue enviado a esta etapa en 2015, pero falleció antes de que se instalara.

ALD/EFE 

09/08/2018