La Corte Constitucional de Ecuador puso fin esta semana al histórico litigio para que la petrolera Chevron pague una millonaria indemnización a las comunidades indígenas afectadas por un severa contaminación en la Amazonía hace más de veinte años, aunque la batalla por el dinero deberá seguir en el extranjero.

La Corte Constitucional, tribunal de última instancia, desechó una acción de protección interpuesta por Chevron, en 2014, con la que pretendía anular la condena judicial que la obliga a pagar 9.500 millones de dólares como indemnización por los graves daños ambientales que se le imputan haber dejado en la Amazonía.

Con el fallo de la Corte Constitucional el proceso en Ecuador, que ha durado 25 años, llega a su fin, aunque el cobro de la cuantía impuesta a la gigante petrolera seguirá al exterior, dado que en el país Chevron no tiene operaciones ni intereses.

Los demandantes deben por tanto buscar activos de Chevron en el extranjero para decomiso, mientras la compañía confía en que esas acciones no prosperen.

La multinacional estadounidense asegura que la justicia en Ecuador, donde se afincó el juicio por su propia iniciativa, ha actuado en una especie de complot en su contra y por eso dice que confía en que en el exterior no se dé paso a las acciones de cobro.

La compañía, con sede en California, dice estar tranquila y se ve alentada por los reveses que los demandantes han encajado en Argentina y Brasil, donde la justicia frenó recientemente sus aspiraciones.

Tampoco en Estados Unidos, mientras que en Canadá el caso continúa en una tercera instancia, tras dos rechazos iniciales.

Además, Chevron espera que un Tribunal de Arbitraje de La Haya falle a su favor en el litigio contra el Estado ecuatoriano, que busca que se le endose al país andino la cuantía impuesta por la justicia ecuatoriana en su contra en 2011.

Tras conocer el fallo de la Corte Constitucional, el portavoz de Chevron para América Latina, James Craig, remarcó que esa decisión forma parte de un patrón de conducta de Ecuador para perjudicarla.

"La sentencia (...) es consistente con el patrón de denegación de justicia, fraude y corrupción contra Chevron en Ecuador", señaló Craig.

Recordó, además, que tribunales en Estados Unidos, Argentina, Brasil, Canadá y Gibraltar han eludido las solicitudes de los demandantes sobre acciones de cobro lo que, para él, "confirman que la fraudulenta sentencia ecuatoriana debe ser inejecutable en cualquier corte que respete el estado de derecho".

"Chevron continuará trabajando a través de cortes internacionales para exponer y responsabilizar a los individuos involucrados en el fraude judicial y extorsión contra la compañía en Ecuador", concluyó Craig.

La responsabilidad en esa contaminación sería en realidad de Texaco, adquirida años después por Chevron, que alega además que el Estado ecuatoriano se hizo cargo del yacimiento una vez que la primera abandonó el país.

Para Pablo Fajardo, abogado de los demandantes, el pronunciamiento de Craig es consistente con la posición habitual de Chevron de evadir responsabilidades.

Sobre el caso de arbitraje en La Haya dijo que era un litigio entre la petrolera estadounidense y el Estado ecuatoriano, en el que nada tienen que ver las comunidades indígenas.

Y sostuvo que, para él, esta es una maniobra de Chevron para "chantajear" al Estado ecuatoriano, pues si el tribunal de arbitraje fallara en contra del país, este tendría que hacerse cargo de la cuantía impuesta a la petrolera.

Fajardo consideró que los tribunales de arbitraje suelen actuar en favor de las corporaciones pero señaló que, en este caso, por las evidencias que existe contra Chevron, espera que el Estado ecuatoriano haga una defensa eficaz y se haga justicia.

Los demandantes estudian presentar nuevas acciones de cobro en otros países donde Chevron tiene activos -como Nigeria, Australia, Nueva Zelanda o Singapur-, aunque Fajardo dijo que lo único en concreto, por ahora, es la acción legal en Canadá.

En el futuro "diremos en qué otro país" se abrirán procesos, añadió el abogado que, sin embargo, admitió que la petrolera ha sido hábil para evadir la condena ecuatoriana.

"Ninguna empresa del mundo podrá vivir eternamente como prófugo de la justicia. Chevron es prófugo de la justicia", remarcó Fajardo.

Los afectados denuncian que Chevron, como propietaria de Texaco, que operó en la Amazonía ecuatoriana entre 1964 y 1992, no solo causó graves daños a la naturaleza, sino que también provocó numerosas enfermedades que han acabado con la vida de muchos habitantes de la región.

ALD/EFE 

16/07/2018