El empresario argentino Mariano Martínez Rojas, exdueño de dos medios de comunicación en el país, se negó a declarar ante la Justicia y pidió entrar al programa de protección de testigos en una causa por la que se le investiga por lavado de dinero y fraude al Estado y por la que permanece detenido.

Martínez Rojas llegó a Buenos Aires tras ser extraditado de la ciudad estadounidense de Miami, donde permanecía preso desde enero, cuando entraron en vigor los pedidos de captura internacional emitidos por la Justicia argentina en agosto de 2017.

Según revelaron fuentes judiciales a la agencia estatal Télam, el expropietario del diario Tiempo Argentino y Radio América se negó a declarar ante el juez en lo penal-económico Gustavo Meirovich, a cargo del caso en que se investiga al empresario por su supuesta implicación en una asociación ilícita que entre 2012 y 2015 realizó contrabando y lavado de dinero a Hong Kong y Estados Unidos.

Asimismo, pidió su inclusión en el programa de protección de testigos e imputados del Ministerio de Justicia, al manifestar que teme por su seguridad y la de su familia.

La investigación contra Martínez Rojas se centra en la defraudación de 200 millones de pesos argentinos(unos 7 millones de dólares) al Estado, pero está incluida dentro de una "megacausa" en la que se pudo haber lavado entre 300 y 1.000 millones de dólares entre 2012 y 2015.

Por este caso -iniciado a raíz de una denuncia del director general de Aduanas, Juan José Gómez Centurión-, en julio de 2017 fue desbaratada una red que operó en ese periodo, mientras estuvieron vigentes las restricciones al mercado cambiario impuestas por el entonces Gobierno de Cristina Fernández (2007-2015).

Para obtener dólares estadounidenses al tipo de cambio oficial, bastante menor al que primaba en el mercado informal de divisas, la organización fraguaba operaciones de comercio exterior mediante la falsificación de las denominadas Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI) y el uso de unas 55 empresas "fantasma".

El empresario se hizo conocido cuando en enero de 2016 aseguró ser el comprador de Tiempo Argentino y Radio América, después de que sus dueños hasta ese momento entraran en conflicto con el personal por falta de pago de salarios.

Sin embargo, nunca abonó los sueldos y asumió los costes del negocio, por lo que los trabajadores conformaron una cooperativa, que fue avalada en abril de 2016 por el Ministerio del Trabajo, y comenzaron a editar el diario.

Martínez Rojas dijo que tras conocer la deuda de ambos medios trató de rescindir la compra y admitió que el Ente Nacional de Comunicaciones no lo reconoció entonces como el propietario.

ALD/EFE
 

18/06/2018