Aunque es necesario un marco normativo que establezca las reglas a las que se tienen que apegar aquellos jugadores que otorgan servicios financieros con apoyo de la tecnología en México, conocido como el entorno fintech, la ley debe ser flexible, sin inhibir estos modelos de negocio, indicó Enrique Bojórquez Valenzuela, presidente de la Asociación Mexicana de Financieras Especializadas (AMFE).

En entrevista previa a su Congreso, que se llevará a cabo los próximos 5 y 6 de mayo en Acapulco, el presidente de la asociación que concentra a 37 instituciones financieras no bancarias en el país -mismas que suman 342,389 millones de pesos en activos- habló sobre la importancia de regular el esquema fintech en México y cómo las entidades tradicionales pueden aprovechar estos modelos de negocio con el objeto de innovar en el otorgamiento de servicios financieros.

Hace algunas semanas se dio a conocer el primer borrador que daría paso a la Ley de Tecnología Financiera. ¿Cómo recibió la AMFE esta primera propuesta?

Debemos ser abiertos a adoptar nuevas tecnologías y nuevos modelos de negocio que son muy innovadores, pero, por el otro lado, debemos ser cautos en poner las reglas del juego porque el sistema financiero es muy delicado para la economía nacional y debemos esperar ciertas reglas que nos ayuden a conocer el origen del dinero que está circulando en esta economía.

En la AMFE celebramos que exista este marco normativo, pero nos preocupa que sea una regulación excesiva que inhiba los nuevos modelos de negocio, así como que haya ciertas lagunas, pero claramente estamos a favor de este tipo de controles por parte de las autoridades.

Claramente, en menor o mayor medida, todas las instituciones del sector financiero en México estamos ingresadas en el tema fintech (...) Hay modelos completamente nuevos que van a estar trabajando en la nube para estar haciendo todo su modelo de negocio completamente virtual. Ya existen empresas que otorgan financiamiento con esta modalidad, entonces, finalmente es una oportunidad y una forma de poder incidir en que haya una mayor inclusión financiera en nuestro país.

La autoridad presentó este primer borrador a diversas asociaciones con la finalidad de tener una retroalimentación, para, posteriormente, llevar dicha iniciativa al Congreso de la Unión. ¿Cuáles son los puntos que la AMFE abordó en este intercambio de ideas?

En la AMFE queremos que estén las empresas que den un crédito sólido, serio, responsable, pero manejado con profesionalismo (...) En ese sentido, vamos a vernos beneficiados como AMFE al tratar de incidir en estos ajustes, en estas nuevas reglas, en apoyar a estos nuevos actores, que se apoyen en la experiencia que tenemos para aplicar estas nuevas regulaciones y ayudarlos a que cumplan con todo el marco de la ley.

Hemos estado muy activos con las autoridades, tratando de sacar un modelo que tenga una aplicación y que sea una dosis adecuada de regulación. Hemos tenido reuniones con la autoridad con muy buena recepción y ahora necesitamos ver cómo va a quedar el escrito de la ley final para ver algunos temas y dar una postura clara al respecto.

En temas de mercado, ¿cómo han sentido los asociados de la AMFE estos primeros meses del año?

No se puede decir que después de la llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos, con toda la incertidumbre que generó al inicio, hoy ya estemos del otro lado. El nerviosismo que existió en los primeros meses empezó a disminuir; sin embargo, seguimos pensando que hay un estado de alerta permanente.

A pesar del nervio, la economía sigue adelante, seguimos produciendo, seguimos importando, sigue habiendo una gran cantidad de actividad comercial e industrial (...) Sabemos que los cambios son casi inminentes, pero, por lo mientras, tenemos que aprovechar el ritmo que ya traíamos.

Sin embargo, se ha visto un freno, sobre todo en temas de infraestructura, o en proyectos de largo plazo; ésos sí se han venido frenando, pero toda la actividad sigue normal.

Hace algunos meses, la AMFE expresó su preocupación por la falta de nombramientos en la banca de desarrollo.

Hoy que ya se dieron esos nombramientos, ¿dejó de existir dicha preocupación?

La verdad es que ya hay nombramientos, pero no han salido programas nuevos, no está el horno para bollos, no está para estar esperando, y no creemos que vaya a haber un programa especial de tasas en el fondeo.

Con toda la incertidumbre, casi todas las autoridades, todos los bancos, la banca de desarrollo, están o han estado muy al pendiente de los movimientos que se vengan con Estados Unidos, entonces ya se nos están juntando varios escenarios; uno, que Donald Trump metió ruido a la economía, y por el otro es que ya es un año electoral, hay elecciones en diferentes estados de la República y hacia final de año ya estaremos pensando en la elección presidencial. La verdad es que sentimos que ya hay cierta cautela.

¿Cuál es el impacto de los intermediarios financieros no bancarios que representa la AMFE en el desarrollo del país?

Prácticamente, 80% de la cartera bancaria está en grandes empresas y hay un gran rezago en el tema de inclusión financiera. México es un país que debería estar bastante más avanzado y combatir este rezago que existe en la inclusión financiera.

Si todo el tema de inclusión financiera a nivel país lo quisiéramos solucionar a través de bancos, nunca se lograría. Está clarísimo que los intermediarios financieros no bancarios somos un brazo estratégico para las autoridades en ese sentido.

ALD/ElEmpresario

 

14/03/2018