La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, ha publicado un post en el blog de la institución en el que reconoce como la tecnología detrás del bitcoin y otras criptodivisas, donde se incluye el Blockchain, "es un avance emocionante que podría ayudar a revolucionar otras áreas más allá de las finanzas".

Entre sus aplicaciones destaca, por ejemplo, impulsar la inclusión financiera a través de nuevos métodos de pago de bajo coste a quienes carecen de cuentas bancarias y, en el proceso, ofrecer un nuevo potencial a millones de personas en países de bajos ingresos. "Los posibles beneficios incluso han llevado a algunos bancos centrales a considerar la idea de emitir monedas digitales", señala Lagarde.

Sin embargo, las mismas características que hacen atractivos a este tipo de activos y tecnología también los hacen extremadamente peligrosos. Según explican desde del FMI, las criptodivisas generalmente se crean de forma descentralizada y sin necesidad de un banco central.

Esto ofrece a las transacciones un anonimato, muy parecido a las transacciones en efectivo. "El resultado es un nuevo vehículo potencialmente importante para el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo", reconoce la directora gerente del FMI.

Es por ello que la institución considera que hay que desarrollar marcos regulatorios para enfrentar los retos que se derivan de estos activos. Desde Washington determinan que organismos como Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés) o el Grupo de Acción Financiera (GAFI) ya trabajan en ello.

"El FMI también está trabajando en estos temas. Detener el lavado de dinero y combatir el financiamiento del terrorismo ha sido parte de nuestro trabajo durante los últimos 20 años", destaca Lagarde, quien determina que hay que "combatir el fuego con fuego".

La directora del FMI aboga por centrarse en políticas que garanticen la integridad financiera y la protección de los consumidores en el mundo de las criptodivisas, "tal como lo hemos hecho con el sector financiero tradicional".

ALD/ElEconomista

 

14/03/2018