El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, enfrentó fuertes presiones este lunes junto a su aliado cercano el ministro de Finanzas, Taro Aso, debido a sospechas de encubrimiento de un escándalo de corrupción que ha asediado al gobierno desde hace más de un año.

De acuerdo con copias de documentos a los que Reuters tuvo acceso, los nombres de Shinzo Abe, el de su esposa, Akie Abe, y el de Taro Aso fueron removidos de registros del Ministerio de Finanzas sobre la venta de un terreno estatal a un operador de escuelas –Moritomo Gakuen- vinculado con la esposa del primer ministro.

Abe, que vive su sexto año como primer ministro en Japón, ha negado que él o su esposa hubieran favorecido al operador del sector educativo Moritomo Gakuen y ha dicho que renunciaría si la evidencia terminara por señalarlo.

Las referencias suprimidas, a las que tuvo acceso Reuters, no parecían mostrar que Abe o su esposa hubieran intervenido directamente en el acuerdo. El caso también levanta dudas sobre una eventual renuncia de Aso.

Las sospechas de encubrimiento podrían golpear la imagen primer ministro japonés y desvanecer sus esperanzas de conseguir un tercer periodo como líder del Partido Liberal Democrático (LDP).

Cabe señalar que, una victoria en septiembre que lo mantenga al frente del partido, colocaría a Abe en vías de convertirse en el primer ministro de Japón con más tiempo en el cargo.

"Podría sacudir la confianza en toda la administración. Me siento muy responsable como jefe del gobierno", dijo Abe a periodistas después de que el Ministerio de Finanzas diera conocer los documentos alterados. "Le pido perdón a todas las personas", añadió.

Abe dijo que quería que Aso hiciera esfuerzos para aclarar todos los hechos y asegurarse de que esos actos no se repitieran.

ALD/Expansión

13/03/2018