La proliferación de las criptomonedas y su anclaje como opción de inversión creció en preferencias pero también puso en alerta a las entidades reguladoras del mundo financiero. El Banco de Pagos Internacionales (BPI), considerado el banco de los bancos centrales que reune a más de 50 autoridades monetarias nacionales, advirtió que el Bitcoin y el resto de las criptomonedas deben regularse debido a que "no son seguras" y pueden "poner en peligro la estabilidad financiera" del mundo.

Pocos días después, la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, aseguró que la regulación de las criptomonedas es inevitable y que es solo cuestión de tiempo para que estas entren bajo una supervisión gubernamental. "Es claramente un dominio donde necesitamos regulación internacional y una supervisión adecuada. Probablemente hay bastante actividad oscura en las criptomonedas", declaró en la Cumbre del Gobierno Mundial en Dubai.

Legarde aseguró que el FMI está trabajando activamente en evitar que estas monedas digitales sean utilizadas para lavar dinero o financiar el terrorismo a nivel mundial.

También el presidente del Banco Central de Alemania (Bundesbank), Jens Weidmann, abogó por regular a escala global las criptomonedas como el Bitcoin, justamente con el mismo argumento, el temor de que se la use para lavar dinero o financiar al terrorismo, y propuso tratar el tema en la próxima reunión del G-20.

El Bundesbank y los ministros de Finanzas de los países del G-20 propusieron a la presidencia argentina que la regulación de las criptomonedas esté en la agenda de la próxima cumbre de este grupo.

"En vista de que este tipo de negocios se ofrecen a escala global está claro que una regulación nacional o europea solo puede tener efectos muy limitados", señaló el banquero en Franckfurt durante la inauguración de un simposio organizado por la entidad.

Weidmann indicó que es importante hacer cumplir las reglas actuales contra el lavado de dinero y evitar que monedas comercializadas en Internet, como el Bitcoin, sean utilizadas para financiar el terrorismo.

El director general del BPI, Agustín Carstens, había señalado días atrás que "el ascenso meteórico de las criptomonedas no debe hacernos olvidar la importancia del papel de los bancos centrales como guardianes de esta confianza pública" y además indicó que "los tokens digitales privados que se hacen pasar por monedas no pueden socavar esta confianza".

Desde el 2009, año en el que debutó el Bitcoin, las monedas digitales operaron con un vacío regulatorio. Sin embargo, algunos gobiernos y bancos centrales han empezado a tomar medidas y lanzar advertencias frente a posibles estafas con el uso de criptomonedas.

Por caso, a fines de 2017, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos y el Buró Federal de Investigaciones comenzaron a tomar medidas contra algunas compañías de criptomonedas y comerciantes por el presunto fraude en la recaudación de fondos. Se le sumaron Corea del Sur y Japón que tomaron medidas contra el comercio de estas monedas digitales, como por ejemplo impedir la compraventa de estas con cuentas anónimas y llamar la atención en fortalecer los controles en las casas de cambio.

Además, JP Morgan, Bank of America, CitiGroup y el banco británico Lloyds, prohibieron a sus clientes la compra de bitcoines con tarjetas de crédito, debido al temor de que quedaran endeudados tras la fuerte caída que tuvo la cotización de los Bitcoin.

Investigaciones judiciales

Esta semana, autoridades austríacas anunciaron que investigan una supuesta estafa piramidal con Bitcoins perpetrada por la plataforma de internet Optioment que, con sede en Costa Rica, ofrecía una rentabilidad de hasta el 4 por ciento por semana antes de desaparecer causando pérdidas a miles de personas en varios países de Europa.

La Autoridad de Supervisión del Mercado Financiero de Austria (FMA) presentó a fines del mes pasado una denuncia contra la empresa por esquema piramidal o violación de la ley del mercado de capitales, pero la dimensión del delito ha sido revelada hoy por la televisión pública ORF y el diario vienés "Die Presse".

Según la investigación periodística conjunta de ambos medios, unos 12.000 Bitcoins se habrían esfumado con la plataforma.

ALD/EFE

19/02/2018