Los hackers llegaron a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), aunque presuntamente eran empleados de la entidad. En una muestra de hasta dónde puede llegar el cibercrimen, la banda delictiva hackeaba datos secretos de los contribuyentes para venderlos a terceros.

No se trata de una acción aislada en el ámbito gubernamental o de un problema doméstico: se trata de una modalidad delictiva global. Casi cualquier persona o entidad pública o privada, por más poderosa que sea, puede ser afectada por quienes logran encontrar una brecha de seguridad en la Web.

De hecho, la candidata demócrata a presidenta de los Estados Unidos, Hillary Clinton, derrotada finalmente por Donald Trump en noviembre de 2016, sufrió el ataque de las computadoras de campaña, y antes de eso también habían hackeado su mail personal cuando fue secretaria de Estado.

En el ámbito privado, la cantidad de ejecutivos que mencionaron que sus empresas sufrieron algún tipo de incidente cibernético y/o robo de información es abrumadora, según la última encuesta de Kroll.

El 86% de los 549 encuestados de diversos sectores y en todos los continentes mencionó que "están experimentando una sensación de vulnerabilidad al fraude y riesgos de seguridad a nivel cibernético, siendo la protección de la información su mayor preocupación. Mientras los criminales y otros partícipes sigan encontrando nuevas formas de acceder a la información confidencial, incluyendo la personal, los activos de datos se están convirtiendo en objetivos cada vez más valiosos y atractivos",

ALD/LaNacion

 

11/02/2018