Para socios empresariales en sectores de telecomunicaciones, medios, financieros y digitales, estiman que el fraude cuesta a los comerciantes 8.0 por ciento de sus ingresos anuales en promedio.

Para la tecnológica, la gestión de fraudes es un desafío cada vez más crítico para los comerciantes, ya que los defraudadores concentrarán más esfuerzos en identificar y explotar las cualidades únicas del comercio electrónico.

Basada en un informe realizado por la consultoría Javelin Strategy & Research, Vesta reveló que la gestión de fraudes, las pérdidas por contra cargos y los falsos positivos, son un costo cada vez mayor para todos los comerciantes.

De igual forma, que el impacto más grande ha sido sobre los comerciantes de bienes digitales, que han perdido 9.7 por ciento de ingresos en promedio, un aumento de 13 por ciento a partir de 2016.

La investigación destaca también que los contra cargos y falsos positivos son una parte cada vez mayor de los costos por fraude; los primeros aumentaron 60 por ciento para los comerciantes de bienes digitales y 75 por ciento para los de bienes físicos.

Lo anterior como resultado del incremento en la sofisticación de los defraudadores y la exposición al cambio de responsabilidad por fraude con tarjeta con chip para algunos comerciantes de bienes físicos. En este contexto, se espera que el volumen de compras en línea al menudeo, supere los 500 mil millones de dólares en 2017, representando más de una décima parte (10.4 por ciento) del volumen total del comercio al menudeo en Estados Unidos.

ALD/20minutos

14/11/2017