El informe "Las personas y la corrupción: América Latina y el Caribe", elaborado por la organización Transparencia Internacional, muestra cómo los habitantes de los países latinoamericanos nos hemos acostumbrado a la corrupción: desde casos escandalosos al más alto nivel político, hasta los pagos que a diario se hacen por debajo de la mesa al realizar trámites tan sencillos como solicitar asistencia médica en un hospital público o gestionar un documento en una oficina pública.

El reporte señala que, a nivel latinoamericano, "... poco menos de un tercio de los ciudadanos que habían gestionado un servicio público en los 12 meses anteriores pagaron soborno (el 29%). En función de los índices de soborno de cada país y el tamaño de su población adulta, esto equivale a más de 90 millones de personas que viven en los 20 países sondeados de la región."

Así respondieron en los países centroamericanos cuando se les preguntó: "¿Cuán a menudo ha tenido que pagar un soborno, dar un regalo o hacer un favor a: un docente o funcionario escolar; un trabajador de la salud o un miembro del personal de una clínica u hospital; un funcionario gubernamental para obtener un documento; un funcionario gubernamental para recibir servicios públicos; un policía; o un juez o funcionario judicial; o no lo ha hecho nunca?"

Porcentaje de personas que han pagado sobornos al acceder a servicios públicos:

El Salvador: 31%
Costa Rica: 24%
Panamá: 38%
Guatemala: 28%
Honduras: 33%
Nicaragua: 30%

Quiénes pagan sobornos?

El reporte indica: "... Determinamos que el 25% de las personas que se encuentran en mejor situación económica en la región pagaron un soborno para acceder a servicios básicos mientras que un 30% de las personas más pobres también lo hizo. No obstante, como las personas pobres tienen menores ingresos disponibles, los pagos de sobornos pueden representar una carga absolutamente desproporcionada sobre sus limitados recursos."

ALD/TI

 

 

11/10/2017