La Corporación Venezolana de Comercio Exterior (Corpovex) compró a una empresa registrada en Madeira, Portugal, sin experiencia en la comercialización de alimentos, 90.000 toneladas de trigo durum. La dirección que Inglewood, la compañía madeirense, declaró en el contrato con Corpovex no corresponde a sus oficinas

“Los miembros del régimen y sus aliados dirigen contratos gubernamentales a sus empresas asociadas para importar bienes y obtener la aprobación de la Corporación Venezolana de Comercio Exterior (Corpovex) para que las empresas con domicilio en el extranjero participen en la actividad de importación.

Tanto los importadores como los funcionarios del gobierno receptor suelen desviar una parte de la mercancía hacia el mercado negro, donde las ganancias son mayores”, advierte en un informe la Red para el Control de Crímenes Financieros (FinCEN), adscrita al Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

El documento, publicado en septiembre de este año en la página web del FinCEN, advierte a entidades bancarias en jurisdicción estadounidense sobre las prácticas opacas y corruptas identificadas en transacciones ejecutadas por empresas de maletín en negociaciones directas con el Estado venezolano para la importación de alimentos y otros bienes básicos.

El informe de la FinCEN, publicado con el objetivo de alertar a las instituciones financieras sobre corrupción pública en Venezuela y los métodos que las figuras políticas pueden usar para mover y esconder la corrupción, advierte como señal de alarma a las “transacciones que involucran contratos del gobierno venezolano dirigidos a empresas que operan en una línea de negocios no relacionada”.

Inglewood Sociedade de Servicios Internacionais, LDA (Zona Franca de Madeira) en 2016 recibió USD 35.000.000 por la importación de 90.000 toneladas métricas de trigo durum, materia prima para la elaboración de la pasta alimenticia, de acuerdo con un contrato de esta empresa con la estatal Corpovex que revisó El Pitazo.

La razón social de Inglewood no comprende la comercialización de alimentos y la dirección que declaró en el contrato con la empresa estatal —avenida Veracruz de Las Mercedes— no es posible hallar sus oficinas o domicilio fiscal. Sin embargo, de acuerdo con la investigación, estos hechos no son la única irregularidad.

Tanto a Inglewood, como a Corpovex, y la negociación entre ambas empresas las arropa un velo que esconde los detalles de una transacción que involucra a funcionarios y una empresa constituida offshore por venezolanos sin experiencia en la importación de trigo.

El monto del contrato alcanzaría para abastecer la red de distribución de trigo para pasta alimenticia durante un mes y medio.

ALD/ElPitazo

 

10/10/2017