La fiscalía de Brasil presentó una nueva denuncia contra el ex presidente y a otras seis personas por presuntamente editar, a cambio de supuestos sobornos, una medida legislativa para favorecer a empresas del sector automotriz mediante una prórroga de los beneficios tributarios por cinco años.

De acuerdo con las investigaciones, las compañías prometieron 6 millones de reales (unos 2 millones de dólares) a Lula y Carvalho, quien fue ministro de Lula y Dilma Rousseff

Los agentes públicos, infringiendo el deber funcional, favorecieron a las montadoras de vehículos MMC (Mitsubishi) y Caoa al editar, con celeridad y procedimientos atípicos" una medida legislativa "exactamente en los términos encomendados" por esas empresas, afirmó la Fiscalía.

Según la denuncia, las coimas prometidas, algunas de las cuales se pagaron a intermediarios para que estos las pasaran a los políticos, eran para financiar campañas políticas del Partido de los Trabajadores (PT), de cuya fundación participó el propio Lula en 1980.

Lula vive horas bajas

Debilitado por las confesiones de uno de sus principales escuderos, Lula volverá a comparecer hoy en Curitiba (sur de Brasil) ante el juez Sergio Moro, por sospechas de recibir sobornos de la constructora Odebrecht.

El ex mandatario brasileño ya fue condenado por Moro en julio a nueve años y medio de cárcel, como beneficiario de un tríplex en el balneario de Guarujá (Sao Paulo) ofrecido por otra constructora, OAS, a cambio de su influencia para obtener contratos en Petrobras.

Lula vive horas bajas. Su reciente gira de tres semanas por el noreste, su bastión electoral, se cerró sin haber concitado concentraciones masivas con las que podría arroparse ante un cerco judicial cada vez más estrecho.

Enfrenta actualmente cinco causas penales por cargos que van de corrupción pasiva y lavado de dinero a formación de organización delictiva, pasando por tráfico de influencias y tentativa de obstrucción a la justicia.

Las explosivas confesiones de Palocci

Pero el ex líder sindical se declara inocente y denuncia un acoso que apunta a impedir su retorno al poder y a dar un golpe de gracia a su formación política, el Partido de los Trabajadores (PT).

Esa línea de defensa quedó al borde del derrumbe cuando su ex ministro de Hacienda Antonio Palocci, miembro de la cúpula del PT, afirmó la semana pasada ante el juez Moro que la denuncia que será tratada hoy miércoles "procede", porque "los hechos relatados en ella son verdaderos".

En concreto, Odebrecht, una empresa clave en la saga de corrupción de Petrobras, habría pagado el terreno del Instituto Lula en Sao Paulo y puesto a disposición de su familia un apartamento en la vecina Sao Bernardo do Campo.

ALD

13/09/2017