El ministro de Economía, Luis de Guindos, trata de fusionar a tres bancos medianos: Liberbank, Unicaja e Ibercaja, pero la banca no está dispuesta a correr el riesgo de que caiga un banco más grande ni tampoco tener que competir con otra gran entidad.

La fusión de las tres entidades financieras tendría como resultado un valor en Bolsa superior a los 3.000 millones, según las últimas estimaciones del mercado con Ibercaja, entidad que podría iniciar su andadura bursátil.

De Guindos, que ya ha obligado a Bankia y BMN a fusionarse, trata así de acotar aún más la reestructuración de la banca, pero los grandes ya no están dispuestos a realizar experimentos con fusiones frías. Estas fusiones acabaron después en los balances de los grandes bancos, y por ello quieren mantener el dicho: “El grande se come al pequeño”, por lo que no se descarta un nuevo período de compras.

Liberbank ya ha sido objeto de rumores en ese sentido, más después de la resolución de Banco Popular. Unicaja Banco optó por la vía de la salida a Bolsa para poder obtener financiación. Asimismo, se esperaba para finales de 2016 la salida al mercado de Ibercaja, pero aún no se ha producido. De Guindos quiere mantener la estrategia diseñada en 2012, con fusión de pequeños y medianos bancos, rescate bancario incluido, que ha terminado mal para los contribuyentes españoles, ya que se han dado por perdidos cerca de 40.000 millones de euros, y eso que no iba a costar un euro a las arcas públicas.

Según el portal Hispanidad, esta nueva fusión de entidades financieras se realizaría justo antes de que De Guindos presente sus credenciales para postularse a un asiento en el Banco Central Europeo o incluso presidir el Ecofin, el organismo que engloba a todos los ministros de Finanzas. De momento, España sigue sin aparecer en cargos de relevancia dentro de las instituciones europeas.

ALD con Intereconomía

 

 

12/09/2017