El caso Sinibaldi de lavado de dinero que sacude a Guatemala y alcanza a Nicaragua no fue un hallazgo fortuito: un informe de tipologías regionales de lavado de dinero que publicó el Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (Gafilat), reveló antes que el país presenta tres tipologías de ese delito internacional.

El documento, denominado Informe de Tipologías Regionales Gafilat 2014-2016, fue emitido en agosto del año pasado y define “tipología” —dentro del contexto del lavado de activos y financiación del terrorismo— como “la clasificación y descripción de las técnicas utilizadas por las organizaciones criminales para dar apariencia de legalidad a los fondos de procedencia ya sea lícita o ilícita, y el movimiento de estos entre zonas geográficas y/o entre sujetos con fines delictivos”.

En el caso de Nicaragua, según el documento, el país presentaba la tipología del lavado de activos a través de negocios de fachada y uso de testaferros.

“La Organización Criminal X en reiteradas ocasiones realizó operaciones de narcotráfico que le generaron cuantiosas ganancias. La organización criminal trasladó y distribuyó importantes cantidades de droga en el país local procedente del país A, trasegadas en vehículos livianos y cabezales hasta la capital y siguiendo su ruta hacia el norte del país, hasta entregarla en la frontera con el país B”, ejemplifica el documento.

“Con el fin de ocultar las ganancias provenientes de esta actividad delictiva, la organización criminal apertura pequeños negocios de fachada (distribuidoras, ferreterías, hoteles y tiendas de productos varios). Estos negocios le permitieron la apertura de cuentas bancarias e ingresar al sistema financiero dinero que no correspondía con las ventas del día, así mismo, estos ingresos no eran consistentes con los ingresos declarados en el banco, el dinero era retirado a través de cheques, transferencias entre sus cuentas y retiros en efectivo, además de comprar múltiples propiedades a nombre de terceras personas (uso de testaferros), vehículos y realizar varios viajes al exterior”, puso de ejemplo Gafilat.

Según el organismo, Nicaragua, igual que en el resto de América Latina, también presentaba la tipología del “lavado de activos a través de sociedades de compra y venta de inmuebles”.

De acuerdo con esta tipología, las organizaciones criminales utilizan el dinero sucio obtenido de la venta de drogas y otras sustancias prohibidas para colocarlo en sociedades de fachada que se dedican a la adquisición de propiedades en diferentes lugares del país y la creación de sociedades que se dedican a la construcción de obras civiles, verticales y horizontales para posteriormente crear complejos habitacionales.

“Se utilizan las sociedades para la suscripción de cuentas en diferentes entidades financieras así como la obtención de créditos hipotecarios, estas sociedades realizan ventas ficticias de los inmuebles, todo con el fin de ocultar el origen ilícito de las ganancias producto del tráfico de drogas, corrupción y otras fuentes ilegítimas”, dice el informe.

Y la última tipología que presentaron el país y la región en general, es el lavado de activos a través del traslado transfronterizo de dinero en efectivo a través de vehículos o personas de manera oculta, lo cual cae también dentro de los delitos de defraudación aduanera, al no reportar la cantidad de dinero líquido obtenido de actividades ilícitas.

¿Qué es Gafilat?

Gafilat es una organización intergubernamental de base regional que agrupa a dieciséis países de América Latina: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay.

Su propósito es combatir el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, a través del compromiso de mejora continua de las políticas nacionales contra ambos temas y la profundización en los distintos mecanismos de cooperación entre los países miembros.

21/08/2017