La incautación fue hecha este 17 de junio, en el sector El Naranjo de Mene Grande, estado Zulia, en los limites con el estado Trujillo, tras el choque de la gandola de Pdvsa contra una vivienda ubicada en el sitio.

Los funcionarios actuaron ante el hecho en conjunto con Transporte Terrestre y detectaron nervios en el conductor y copiloto. Debido al riesgo en el transporte de gas procedieron a revisar el tanque y hallaron la droga en el compartimiento superior interno.

En la revisión, encontraron 23 sacos con 739 panelas de cocaína. La información oficial la otorgó el comisionado agregado Vivas Vivas, de la PNB, en rueda de prensa conjunta con el director de la Oficina Nacional Antidrogas (ONA), José Castillo; el jefe del Redip Los Andes, Cristian Morales y autoridades del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalisticas (Cicpc), sub delegación Trujillo.

Los hombres que viajaban en la gandola fueron detenidos y puestos a la orden de la Fiscalía del Ministerio Público. Asimismo, notificaron a Pdvsa el caso delictivo.  

PDVSA en un guisos

El volumen de la fuga de capitales y de las maniobras contables en PDVSA, entre otros aspectos todavía no dilucidados, es gigantesco. Las investigaciones hasta ahora hechas públicas, ofrecen una cantidad tan grande de datos para el análisis que es necesario desagregarlas, para comprender la dimensión del desfalco operado.

No se trata de simples maniobras de corrupción. Hay presencia de un patrón mafioso de acumulación de capital. 

Las modalidades de saqueo que ha sufrido abarcan desde la creación de un esquema Ponzi (‘pirámide’), con 500 millones de dólares de los jubilados, hasta jugosas cuentas bancarias en Andorra, a donde algunos de sus directivos trasladaron hasta 4.000 millones de dólares, pasando por sobornos para la firma de contratos.

Mientras la producción petrolera desciende, la corrupción en Pdvsa aumenta. Ya no son los 800.000 dólares que llevó Antoniní a la campaña de la Kichner, ni los más de 300 millones de dólares del Fondo de Pensiones de los trabajadores que dilapidó Illaramendi contratado por la directiva de Rafael Ramírez y Eudomario Carruyo, con la complicidad de Juan Montes, ejecutivo de la Pdvsa roja, tampoco el sobreprecio con el que se contrató la gabarra Aban Pearl que se hundió antes de perforar un centímetro.

Ahora son miles de millones de dólares que han aflorado con las confesiones de Roberto Rincón y Abraham Sheira de haber pagado comisiones, así como las de los exempleados de Pdvsa Servicios Ramos Castillo, Christian Maldonado y Gravina Muñoz, quienes favorecieron a contratistas. 

No es un secreto la corrupción en las compras de Bariven y en las operaciones de producción. En Estados Unidos hay investigaciones y detenidos por violaciones a sus leyes. En Venezuela solo alcahuetería.

Los Panama Papers destaparon otra olla. No es un delito tener cuentas o registrar compañías en los llamados ¨paraisos fiscales¨, el delito está en el origen ilegal de algunos fondos, en evadir impuestos y en no consignar la declaración jurada de bienes obligatoria para empleados públicos y para quienes laboran en empresas del Estado. Nuevamente suenan nombres conocidos de altos funcionarios o exfuncionarios de la Pdvsa roja.

La Contraloría, la Fiscalía y la directiva de Pdvsa se siguen haciendo de la vista gorda. Para que haya mayor producción de petróleo y menos corrupción es requisito necesario, aunque no suficiente.

La PDVSA roja reconoció que cada mes produce menos petróleo, pero niega la corrupción en la empresa,como tambièn negará estar involucrada en otros hechos delictivos, como el recién suceso relacionado con la gandola con enorme cantidad de cocaina en su carga. Esperemos a ver que pasa...

ALD con noticia ElPitazo

 

18/06/2017