Como una historia de gánsteres, así calificó el activista Jaime García Chávez el involucramiento del exgobernador de Chihuahua, César Duarte, y su secretario de Hacienda, Jaime Ramón Herrera Corral, con la Unión de Crédito Progreso, entidad que gracias a su fusión con la sociedad financiera popular (sofipo) Akalá, dará paso a la creación del Banco Progreso.

En entrevista, el activista —quien desde hace algunos años denunció los movimientos poco transparentes de la administración duartista que involucraron a la Unión de Crédito Progreso— comentó que, sin duda, tanto Duarte como Herrera Corral utilizaron su puesto de funcionarios públicos para beneficio de esta entidad financiera no sólo en la parte de recursos, sino para amedrentar a los acreedores de la misma.

“Hay gran rencor (de empresarios) particularmente en contra de Jaime Herrera Corral como operador de la institución, porque él actuó gansterilmente contra empresarios a los que obligaba a recomponer sus deudas, bajo condiciones leoninas, con amenazas”, comentó García Chávez.

“Recordemos —agregó— que César Duarte presumía que era dueño del estado, de los tribunales, de las magistraturas, de todo, e incluso él mismo llegó a hacer cobranza de Progreso en el despacho del gobernador, o sea, citaba ahí a los acreedores para obligarlos a pagar. Estamos hablando de una historia de gánsteres, de maleantes, de gente corrompida y violenta”.

Ayer, este medio describió el camino que ha tenido la Unión de Crédito Progreso para lograr su fusión con la sofipo y así constituir Banco Progreso, del cual César Duarte sería accionista una vez que éste comience operaciones.

Desde hace algunos años, 
García Chávez denunció a César Duarte y varios de sus funcionarios por enriquecimiento ilícito, proveniente del involucramiento de la administración duartista con la Unión de Crédito Progreso. Aunque dicha denuncia se cerró tanto en la Procuraduría General de la República y la fiscalía chihuahuense, esta última reabrió el caso con la llegada de Javier Corral a la gubernatura estatal.

“Yo cuando tuve acceso a la documentación, vi que cuando se fundó Unión Progreso como caja tenía alrededor de 4,000 miembros. Después ya vi que el principal accionista era César Duarte, (además de) Carlos Hermosillo Arteaga (expresidente de la Junta de Central de Agua y Saneamiento de Chihuahua y exdiputado federal ya fallecido), Jaime Herrera Corral (exsecretario de Hacienda duartista), Patricia Béjar de Galván (esposa del empresario Jaime Galván), en fin, o sea, personas ligadas al duartismo, ligadas a la corrupción política”, explicó.

CNBV debe eliminar 
indicios duartistas

Este medio dio a conocer también que la CNBV actualmente revisa el estatuto orgánico del banco, el cual comprende a los accionistas , así como su tenencia accionaria para dar el aval a su inicio de operaciones.

Al respecto, García Chávez comentó que si la autoridad da el aval para el inicio de operaciones a Banco Progreso, tendría que ser sin algún indicio de César Duarte, ni de sus allegados en el mismo, con la finalidad de dar la imagen que es una entidad sólida y transparente, digna de estar en el sistema financiero mexicano.

“La CNBV después de realizar una investigación a fondo debiera de sacar de la jugada a todos aquellos que realizaron operaciones negras y de corrupción, incluido el lavado de dinero en Progreso. Y si pasara este filtro, (y) los ahorradores continúan dándole el peso específico para ser una institución de banca múltiple, que surja, pero que surja limpiamente y con una explicación transparente para la sociedad, sobre todo para los ahorradores, que quieren ver garantizado su dinero”, detalló.

El activista indicó que su percepción en este caso es que la CNBV se dejó llevar por criterios políticos para dar la autorización a la constitución de Banco Progreso.

“Yo creo que la CNBV actuó con parcialidad, con lenidad, con cierta predisposición para crear una institución que estaba dañada, porque Moody’s le mandó decir que los mismos accionistas estaban en el gobierno y estaban en el banco”, explicó.

“Todo eso pasó por los ojos de los funcionarios de la CNBV y aun así emitieron el decreto autorizando la creación del banco, y se lo dieron a Jaime Herrera 
Corral, siendo apoderado del banco y siendo secretario de Hacienda (estatal), cosa pues totalmente ridícula. El tráfico de influencias es más que obvio”.

eleconomista

 

18/05/2017