Tomás Yarrington, el exgobernador de Tamaulipas detenido hace dos semanas en Italia tras cinco años prófugo de la justicia, será extraditado y juzgado primero en EE UU y después en México. Las Fiscalías de ambos países han decidido dar prioridad a la causa que el exmandatario priista tiene abierta en el vecino del norte, donde está acusado de lavar dinero del narco durante su mandato –del 1999 al 2005- al frente del estado norteño mexicano.

“Los Gobiernos de EE UU y México han acordado que cuando concluya el proceso judicial en Estados Unidos, y de acuerdo a los tratados de extradición entre ambos países, Yarrington será enviado a México para responder a los cargos por los que se le acusa”, dice el comunicado conjunto firmado este miércoles por los dos cabezas de las fiscalías, Jeff Sessions y Raúl Cervantes.

Yarrington seguirá así el mismo camino de otros grandes nombres del crimen organizado mexicano perseguidos ambos lados de la frontera. Joaquín El Chapo Guzmán, capturado en Sinaloa pero encerrado en una prisión neoyorkina desde enero, se enfrenta a seis procesos por más de una decena de delitos en al menos tres juzgados estadounidenses. Cuando acabe de cumplir la condena, supuestamente sería rextraditado a México para ponerse de nuevo delante de un juez.

Además de los cargos de la justicia mexicana -delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita- varios fiscales federales de Texas acusaron hace cuatro años al exgobernador de Tamaulipas de lavado de dinero y nexos con el crimen organizado.

Antes incluso de ocupar la silla de gobernador, en 1998, estando al frente de la agrupación priista estatal, Yarrington habría comenzado a operar a través de sobornos con los carteles del narcotráfico presentes en la zona noroeste mexicana.

La convivencia habría continuado durante sus cinco años como gobernador, en los que habría puesto el aparato estatal al servicio de las mafias para el trasiego de droga a gran escala con rumbo a EE UU.

El exgobernador, que ha pasado más de tres décadas ocupando cargos públicos y que llegó a coquetear con una posible candidatura a Los Pinos, habría destinado el jugoso dinero negro en numerosas inversiones al otro lado de la frontera. Está acusado de adquirir "valiosos activos" en Estados Unidos a través de prestanombres y distintas empresas. Los activos incluyen cuentas bancarias, residencias, aviones, vehículos y viviendas y ranchos en Estados Unidos y México.

ElPaís

 

20/04/2017