El porcentaje de las detenciones relacionadas con el crimen organizado ha aumentado en 262% entre agosto y diciembre del 2016, en comparación con el mismo período en el 2015.

Mientras que en el 2015 se detuvieron a 161 personas, el año pasado se capturaron a 589 individuos, así lo reveló el viceministro de Orden Interno del Ministerio del Interior, Rubén Vargas.

“Desarticular el crimen organizado es nuestra prioridad porque está vinculado a la extorsión, al tráfico de terrenos, al robo agravado, a la trata de personas, al narcotráfico. Los delitos más violentos nacen o se cometen por estas organizaciones criminales”, explicó.

Desde el inicio del actual gobierno, se han realizado 56 megaoperativos en el país. De agosto del 2016 hasta el mes pasado se han detenido a 646 personas durante estas grandes intervenciones. Asimismo, se han incautado 26 inmuebles, 181 vehículos, 86 armas de fuego y dinero.

Megaoperativos

Vargas explicó que la criminalidad organizada existe en todo el país, pero que la zona roja es la franja costera, porque es la que ha crecido más en términos económicos.

“En las otras regiones hemos asestado también golpes importantes contra los delitos asociados al crimen organizado: homicidios calificados, secuestros, trata de personas, robos, pornografía infantil, de tráfico de drogas. Son 21 delitos”, detalló.

Los megaoperativos tienen tres etapas: el trabajo de inteligencia, la apertura de la carpeta fiscal con apoyo del Ministerio Público, y, por último, la ejecución de la intervención policial.

“En la ejecución de los megaoperativos participan cientos de policías. En Mala estuvieron 740 policías y 70 fiscales porque se busca respetar el debido proceso y los derechos humanos.

Para captura y allanar cada objetivo, siempre habrá uno o dos fiscales por cada uno. En el caso de Chilca se capturaron a 37 objetivos y participaron dos fiscales para cada objetivo”, dijo.

El viceministro resaltó que en los 56 megaoperativos realizados hasta ahora no se ha disparado un solo tiro. “Todos se han realizado en la madrugada. Los hemos atrapado, literalmente, con los pantalones abajo”.

Indicó que los índices de crimen organizado han disminuido de modo significativo, para ello citó el caso de Zarumilla, en que reinaba la organización ‘Los chivitos de Tumbes’.

“Se capturaron a todos, desde el cabecilla hasta su ejército de sicarios. Fueron 25 personas. En este caso y el de Chilca, lamentablemente había policías y fiscales involucrados. Todos han sido puestos ante un fiscal. Lo mismo hemos hecho en Piura, Chiclayo, Trujillo e Ica”, manifestó.

Recompensas

El trabajo de lucha contra el crimen requiere de inteligencia y no de fuerza bruta, enfatizó el viceministro, para quien el éxito de lo alcanzado se debe al reimpulso y la masificación del programa de recompensas.

En este momento, los más buscados del país son 1,400 personas, las que están requisitoriadas por 50 delitos.

“Cuando llegamos al ministerio ya existía el sistema de recompensas. Eran solo 34 solicitados por narcotráfico, robo agravado y terrorismo. En nuestra estrategia contra la criminalidad organizada decidimos masificarlo, en la medida en que cada región del país tenía sus requisitoriados”, detalló.

Otra de las razones para masificar el programa fue el elevado número de casos cometidos con gran violencia, como agresiones sexuales de menores de edad y feminicidios, que tienen un gran impacto en la sociedad.

“El marco legal del sistema de recompensas se amplió y ahora tenemos la posibilidad de que se pague, incluso, una recompensa a la persona que nos dé información puntual, valiosa y oportuna que nos permita evitar un acto de corrupción. Eso ya está activo”, anunció el viceministro.

Refirió que si bien no hay una cifra específica que premie los datos que denuncien actos de corrupción, si estos son valiosos, la comisión de recompensas –que él preside– determinará el monto por pagar mediante el sistema que ya existe.

En esta misma línea de datos que no están tarifados, pero que son bienvenidos en la lucha contra el delito, destacó que la información que permita desbaratar organizaciones criminales se podría premiar hasta con 50,000 soles.

“Si alguien conoce que en su barrio funciona o vive un personaje que podría estar dirigiendo o formando parte de una organización criminal, su información será valorada. Investigamos, y si resulta positivo, le otorgamos una recompensa por su información. Si se trata de una organización criminal importante, como la que se acaba de desarticular en Chilca, la comisión de recompensas podría recompensarle hasta con 50,000 soles”, puntualizó.

Delatores son familiares

“Muchos de ciudadanos colaboradores para casos de crimen organizado corresponden al propio entorno familiar y amical del requisitoriado. Son en un 70%”, refirió el viceministro de Orden Interno. Sostuvo que esto también sucede para los casos de agresión sexual. Destacó que se tiene gran respuesta del público debido al profesionalismo con el que se trabaja la información recibida, así como la responsabilidad en el pago de las recompensas prometidas.

El grupo de policías (de inteligencia) a cargo de la central 0800-40-007 pasa de forma permanente por el polígrafo. En ninguna parte del sistema se identifica al informante con su nombre real, sino con una clave.

Cuando la información resulta efectiva y se logra la captura, el pago de la recompensa se realiza por intermedio del Banco de la Nación con un sistema de claves.

“En lo que va de nuestra administración, hemos honrado el pago de las recompensas dentro del tiempo que establece la ley: 60 días hábiles. No existe un solo caso que haya superado ese plazo”, anotó el funcionario.

Elperuano

 

20/04/2017