El prófugo expresidente de Perú Alejandro Toledo recibió la noche del lunes pasado una segunda orden de detención preventiva por 18 meses en un caso de supuesto lavado de activos.

El juez Mario Guerra ordenó la captura de Toledo, de 70 años y que dirigió el país entre 2001 y 2006, en un nuevo proceso por no justificar la compra de dos inmuebles y el pago de dos hipotecas que en la hipótesis de la fiscalía provendrían de presuntos actos de corrupción.

También se ordenó la detención preventiva de la esposa de Toledo, Eliane Karp; de un amigo del expresidente, Josef Maiman, y del exjefe de la seguridad presidencial, Avraham Dan On. Los tres tienen nacionalidad israelí.

La justicia peruana tramita desde febrero la extradición de Toledo, que se encuentra en Estados Unidos, por otro caso en el que se le acusa de recibir 20 millones de dólares en sobornos de la firma brasileña Odebrecht para ayudarle a ganar la construcción de una vía que une Brasil y Perú.

En este primer caso, la fiscalía acusa a Toledo de los delitos de lavado de activos y tráfico de influencias tras obtener la confesión de Jorge Barata, colaborador y exrepresentante de Odebrecht en Perú. Barata es uno de los 77 ejecutivos de la constructora que confesaron en Brasil que Odebrecht repartió sobornos en América Latina y África.

Toledo llegó a la presidencia tras luchar contra el gobierno de Alberto Fujimori, quien huyó a Japón en 2000, desde donde renunció al puesto agobiado por los escándalos de corrupción. Ahora Fujimori, de 78 años, está preso en Lima y cumple una condena de 25 años por asesinato y corrupción.

Eleconomista

 

18/04/2017