Antilavado de Dinero: El reto de fintech es identificar al beneficiario final

El reto de fintech es identificar al beneficiario final

 La identificación efectiva del beneficiario final será uno de los grandes retos que la industria fintech en México tendrá que atender, pues debido a su naturaleza se corre un gran riesgo de blanqueo de capitales en este sector, indicó David Merino Téllez, consultor en la materia de prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.

En el marco de su participación en el sexto encuentro antilavado organizado por la firma TMSourcing, Merino Téllez destacó que, en México, el riesgo de lavado en estas plataformas se potencializa, debido a los altos índices de robo de identidad que presenta el país, lo que dificulta detectar quién es el beneficiario final en una operación de origen electrónico.

“El tema va más allá de lo fintech, el problema de identificación en operaciones electrónicas es muy complejo por el robo de identidad. Entonces cualquier persona que se haga de los datos de otra persona, por medio de su IFE, puede generar un perfil y puede ser usuario de algunos temas fintech, ahí estaría haciendo operaciones a nombre de un tercero”, detalló Merino Téllez.

El consultor de la firma Arcano Empresarial explicó que ha habido casos de lavado de dinero en terrenos fintech, en especial en la deep web (Internet oculta), donde debido al anonimato que se permite en dicho esquema, se abre la puerta para el blanqueo de capitales, lo que ha generado alerta en algunos organismos internacionales como el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).

“Imaginen uno de estos activos virtuales (como el bitcoin) en la deep web, que es donde puedes encontrar lo que quieras y se venden muchas cosas legales o ilegales. Para esto, GAFI en lo que se ha enfocado es en lo que sí se puede controlar, que es la salida de esos recursos al sistema financiero”, precisó.

En el mundo, han existido casos de lavado de dinero en la compraventa de activos virtuales por medio de la deep web. Incluso, en un reporte reciente de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos, se hace énfasis en la forma de blanqueo a través de estos mecanismos.

“Las organizaciones criminales transaccionales también están utilizando cada vez más los activos virtuales, debido a su naturaleza anónima y facilidad de uso. El bitcoin es la moneda virtual más utilizada (para el blanqueo), por su creciente aceptación en negocios legítimos e instituciones de todo el mundo”, se puede leer en la Evaluación Nacional de Amenazas de Drogas 2017 de la DEA.

Hace algunos días, las autoridades mexicanas publicaron las disposiciones en materia de prevención de lavado de dinero que aplicarán a las instituciones de fondos de pago electrónico, las cuales podrán hacer operaciones con activos virtuales, así como para las de fondeo colectivo que obtengan su autorización para operar.

Estas reglas son similares a las que se exige a las entidades financieras tradicionales, como por ejemplo, contar con un oficial de cumplimiento en la materia, realizar una debida diligencia del cliente, aplicar una metodología con un enfoque basado en riesgos y, además, se les exigirá, para algunos temas, métodos de geolocalización de sus clientes.

Merino Téllez acotó que, aunque son reglas parecidas a las de las instituciones financieras tradicionales, la forma de cumplirlas tiene que basarse en la tecnología.

“Actualmente, en el sistema financiero lo que se hace para identificar al cliente es que primero se tiene que conocer y así aplicar un enfoque basado en riesgos (...) si amerita, se hace un reporte y lo envío a la autoridad, ése es el modo tradicional”, señaló.

“Pero —añadió— en fintech no sirve lo tradicional (...) pues son rápidas las operaciones, entonces es difícil poder identificar, a menos que tengas una buena plataforma; hay veces que el dinero entra, sale y regresa el mismo día”.

Para Merino Téllez, una forma efectiva de identificar al beneficiario final en una operación electrónica es por medio de la tecnología de la cadena de bloques o blockchain.

“Los gobiernos de algunos países lo que piensan hacer es que, por medio de la cédula de identidad, que en México no existe, se valide la información. Ésta se integra a un elemento electrónico, lo que da la posibilidad de que, si alguien la extravía o un tercero quiere hacer algo con la cédula, a través de la tecnología blockchain, le llegará una notificación de validación a la persona (dueña de esa información), antes de hacer cualquier movimiento”, acotó.

Merino Téllez recomendó que más allá de los requerimientos mínimos de capital con el que tendrán que arrancar las fintech, estas plataformas deben ser conscientes de la inversión que deben realizar para cumplir con la normativa antilavado.

“Eso se consigue (el capital), las fintech se tienen que fijar en todo lo demás, por ejemplo, en el tema de la geolocalización: tener un esquema de geolocalización es costoso. Entonces, esa capacidad de las instituciones para que cumplan con los requerimientos es todo un tema”, dijo.

Buscan recaudación más efectiva
Empresas Fintech retendrán 20% de ganancias en crowdfunding
Con la implementación de la Ley Fintech, ahora los rendimientos que se generen en estas plataformas, especialmente en las de fondeo colectivo, ya tendrán un trato fiscal, indicó Rubén Herrero, presidente del despacho Impuestum Contadores.

Durante su participación en el evento fintech organizado por la firma TM Sourcing, Herrero detalló que con la ley, las plataformas de fondeo colectivo autorizadas para operar tendrán que retener 20% de las ganancias generadas por invertir en este tipo de mecanismos.

“Para el inversionista, que es aquella persona que invierte en una fintech, derivado del dinero que fondea un proyecto, cuando reciba los intereses de ese crédito que otorgó, la Institución de Tecnología Financiera tendrá que retenerle por concepto de Impuesto sobre la Renta 20% del interés pagado”, explicó Herrero.

El especialista destacó que con las reglas ya definidas en materia fiscal en este tipo de plataformas, el uso de ellas será cada vez más frecuente. “Con estas reglas obviamente se va a incrementar el uso del ecosistema fintech”.

Asimismo, Herrero comentó que las fintech, al ser contribuyentes, también tendrán que pagar impuestos, como sucede con cualquier otra organización. “Las fintech tienen que determinar su resultado fiscal, si genera una utilidad tendrá que pagar 30% del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios”.

Herrero añadió que también se puede tener un tratamiento fiscal en caso de que la inversión realizada no haya generado utilidades, sino más bien pérdidas.

De acuerdo con la ley, las plataformas de fondeo colectivo tienen prohibido garantizar rendimientos además de que deberán informar a sus inversionistas los riesgos de los proyectos que se publiquen en sus páginas web.

El fondeo colectivo es la obtención de recursos de un gran número de individuos y organizaciones a través de plataformas digitales para el financiamiento de proyectos productos y otro tipo de necesidades lícitas.

ALD/ElEconomista

 

28/09/2018