Antilavado de Dinero: Norma Torres: Queremos entender bien quiénes son los corruptos

Norma Torres: Queremos entender bien quiénes son los corruptos

 Norma Torres, congresista demócrata de origen guatemalteco y representante por California, es una de las personas que más de cerca ha seguido la lucha contra la corrupción en el Triángulo Norte de Centroamérica, y es la mano detrás de una reciente enmienda legislativa que espera poner freno a esta práctica ilegal.

Torres fundó el grupo centroamericano en la Cámara de Representantes –cámara baja– del Congreso en Washington, y desde ahí ha presionado a las administraciones de Barack Obama y hoy a la de Donald Trump, para que vigilen mejor a los funcionarios acusados de corrupción que en El Salvador, Guatemala y Honduras administran ayudas estadounidenses.

En abril pasado, Torres introdujo una propuesta para enmendar la Ley de Autorización de Defensa Nacional anual (NDAA, en inglés) que obliga al Pentágono a elaborar una lista de funcionarios investigados por “gran corrupción”, financiamiento electoral ilícito o vínculos con el crimen organizado. Las enmiendas fueron aprobadas la semana pasada, con lo que el secretario de defensa deberá presentar su primera lista antes de que termine 2018.

En esta entrevista exclusiva con InSight Crime, realizada en abril, Torres dice que es necesario conocer quiénes son los individuos involucrados en corrupción y otros crímenes para no castigar a países enteros con recortes a las ayudas, algo que parece cada vez más posible, dice, por lo que en Washington se percibe como falta de compromiso con la lucha anticorrupción.

InSight Crime (IC): ¿Qué hay de nuevo en esta propuesta?

Norma Torres (NT): En Guatemala queremos asegurarnos que el congreso entienda quiénes son estos individuos específicos para que podamos tomar medidas específicas contra ellos en lugar de castigar a un país entero. Queremos entender bien quiénes son esos actores corruptos.

IC: ¿De qué tipo de medidas estamos hablando?

NT: Eso es potestad del Congreso, pero como mínimo, deberíamos saber con claridad quiénes son los individuos que están envueltos en la corrupción.

IC: ¿Qué pasa si los funcionarios centroamericanos son nombrados como corruptos?

NT: La ley requiere que se elabore un reporte en que se nombre y liste a funcionarios corruptos. Lo que pase después de eso dependerá del Congreso, de lo que se decida junto a quienes observan nuestra política en la región, incluido el Departamento de Estado.

IC: Ya la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte incluye certificaciones de la lucha anticorrupción en los tres países, ¿por qué creyó que algo más era necesario?

NT: Porque creo que aquí, en el Congreso de Estados Unidos, hay cada vez más miembros republicanos y demócratas, que están pidiendo que se reduzca o elimine la ayuda porque no ven una intención real, ni el progreso que esperábamos en la región, sobre todo en los últimos 12 meses. Estoy tratando de impedir eso; diciendo que no castiguemos a todos en esos países porque hay gente que está trabajando por mejorar las condiciones. Es cierto que hay personas que están obstaculizando la agenda anticorrupción, pues entonces veamos quiénes son esas personas, veamos por qué lo están haciendo, veamos si están relacionadas con narcotráfico o con el tráfico de personas. Mi propuesta no aborda exactamente qué hacer con esas personas, pero deberíamos ser inclementes con esos individuos.

IC: ¿Qué piensa del enfoque de la administración Trump respecto al Triángulo Norte? En el caso de Honduras, por ejemplo, donde el Departamento de Estado certificó la lucha anticorrupción justo cuando Juan Orlando Hernández fue reelecto en medio de graves acusaciones de fraude. ¿No son estas señales confusas desde Washington?

NT: Me decepcionó mucho la certificación de Honduras; creo que el Departamento de Estado la hizo en un momento muy inoportuno. Entiendo que en esta administración las cosas se mueven muy lentamente.

IC: ¿La certificación de Guatemala no se ha aprobado?

NT: No. Está pendiente. Está atrasada… espero que ahora el Departamento de Estado esté un poco más consciente de la situación actual en Guatemala antes de aprobar cualquier tipo de certificación.

IC: ¿Qué tan importante cree que es para Guatemala que el presidente Jimmy Morales escoja a un fiscal general que dé continuidad al trabajo que está haciendo, sobre todo en el marco de la investigación abierta por el MP al presidente por financiamiento electoral ilícito? (Esta entrevista se realizó antes de que el presidente Morales escogiera a María Consuelo Porras como nueva fiscal)

NT: Es muy importante. Es un momento crítico en Guatemala. Hemos visto acciones muy cuestionables del Congreso guatemalteco, tratando de que a ellos (congresistas) no les apliquen leyes que todo el resto de los guatemaltecos tienen que obedecer en investigaciones de corrupción.

Esto en el marco de investigaciones a algunos miembros del Congreso. Es un momento crítico como dije. Si Estados Unidos decide continuar su ayuda a este país creo que debería de ser muy importante a quién escojan como su fiscal general. Quiero asegurarme de que ese fiscal sea alguien que tenga un compromiso de continuar el trabajo de Thelma Aldana, que esté comprometido con la lucha contra la corrupción, que esté comprometido con procesos justos y a tener investigaciones abiertas y transparentes en todos los casos.

IC: Volviendo a su propuesta, usted reitera que la corrupción es uno de los principales problemas del Triángulo Norte. ¿Qué tan grave sigue siendo el problema?

NT: Es uno de los asuntos más importantes en esta región. Para mí es una de las principales razones de que no existan oportunidades para la gente joven; de que la gente no vea un futuro para sí misma en esta región. Las empresas, incluidas estadounidenses, son reticentes a invertir en una región en la que tienen que lidiar, al abrir un negocio, con pagar sobornos a diferentes funcionarios.

IC: Su propuesta habla de diferentes enfoques de política exterior estadounidense en la región -CARSI durante la administración Obama y luego la Alianza para la Prosperidad-, en las que era bastante claro que el Triángulo Norte debía de atajar la corrupción para intentar disminuir los flujos migratorios. Parece bastante claro que eso no ha pasado…

NT: Sí vimos una mejora en la región cuando los tres países parecían emocionados de haber firmado la Alianza para la Prosperidad. El exvicepresidente Biden invirtió bastante energía en el tema, viajando cada tres o cuatro meses a la región. Esta administración (del presidente Donald Trump) llegó y a pesar de que dice estar comprometida en continuar estos esfuerzos porque ha habido resultados positivos, por lo que he escuchado se percibe que hay una necesidad de que se involucre más en la región.

IC: Habló en pasado cuando dijo que los centroamericanos estaban emocionados con estos esfuerzos. Acaba de estar en la Cumbre de las Américas, ¿es esto algo que emocione a una región en la que las denuncias contra presidentes corruptos parecen no parar?

NT: Me pareció que había una convicción de que la corrupción debe de seguir siendo una prioridad importante en el hemisferio occidental; de que es un problema que no solo atañe al Triángulo Norte, pero yo he estado enfocada en el Triángulo Norte, no solo porque estamos invirtiendo mucho dinero en ayuda externa ahí, sino porque desde ahí están llegando la mayoría de los refugiados que están viniendo a los Estados Unidos.

IC: Hablamos de Guatemala y Honduras, ¿qué pasa con El Salvador?

NT: En El Salvador no hay un proceso como el de Guatemala (con CICIG) ni siquiera como el de Honduras (con MACCIH). Yo animaría al gobierno (Legislativo) de El Salvador que se mueve en la dirección correcta en identificar y escoger a la gente que entienda que la corrupción debe de ser la prioridad de sus investigaciones y que tenga las capacidades para procesar estos casos en forma transparente.

ALD/insightcrime

 

01/06/2018