Antilavado de Dinero: Por qué el Hawala es el método preferido por los terroristas islámicos

Por qué el Hawala es el método preferido por los terroristas islámicos

Uno de los sistemas informales de envío de dinero más utilizado actualmente en el mundo es el hawala o hundi. Desarrollado en India con anterioridad al establecimiento de la banca occidental, constituyó un componente fundamental de su infraestructura comercial y financiera. Hawala significa “transferir” en lengua árabe y es una forma de enviar dinero de un lugar a otro sin que exista un movimiento físico de fondos.

Las características del hawala que lo distinguen de otros sistemas informales son la confianza y un fuerte sentido del honor, junto con la utilización de una amplia red de conexiones familiares, regionales y tribales por sus participantes.

En muchas culturas del sur de Asia predomina un fuerte sentimiento de pertenencia a la comunidad e identificación familiar que también forma parte de las señas de identidad de los grupos de emigrantes de esas regiones establecidos en los países occidentales.

Los individuos que actúan como “banqueros” para estos emigrantes suelen ser personas bien conocidas que gozan del respeto dentro de sus comunidades y que están conectados a través de una amplia red de operadores con las respectivas comunidades de emigrantes a lo largo y ancho de todo el mundo. La entrega del dinero a su destinatario final está garantizada, ya que la pérdida de confianza en un operador equivale a su desaparición.

La masiva inmigración procedente de países del sur del continente asiático ha propiciado la formación de una serie de comunidades en todo el mundo cuyos miembros mantienen fuertes lazos con sus familiares en sus países de origen y a los que están obligados a sustentar. Muchos de estos inmigrantes sienten una gran desconfianza hacia los gobiernos y sistemas bancarios de sus países de origen en los que predomina la inestabilidad política.

De ahí que, en lugar de utilizar el sistema bancario convencional para enviar dinero a sus familiares, utilicen estos sistemas alternativos de envío en los cuales no existe movimiento físico de fondos. Durante siglos estos mecanismos han desempeñado el papel de banca tradicional, permitiendo el envío de dinero de forma eficaz a los lugares más remotos y aislados del sur del continente asiático.

Una forma sencilla de comprender el hawala es mediante el análisis de una operación. Consideremos a Ahmed, un pakistaní que vive en Madrid y que trabaja en el sector de la construcción. Ahmed entró en España como turista y carece de permiso legal de residencia. Tiene unos ahorros desde que comenzó a trabajar y quiere enviarlos a su padre, Hussain, que vive en Karachi.

Aunque Ahmed conoce el hawala, acude primero a un banco donde obtiene la siguiente información:
•El banco le exige abrir una cuenta para poder realizar cualquier operación.
•El banco le venderá rupias pakistaníes al tipo de cambio oficial.
•El banco le cobrará una elevada comisión por realizar la transferencia.

Ello le permitiría a Ahmed enviar a Hussain sus ahorros en rupias, de las que habría que deducir los gastos de envío, además de tener en cuenta el tiempo que tardaría en llegar a su destino, pongamos una semana.

Ahmed considera que sería más ventajoso para él realizar la operación mediante el hawala. Para ello contacta con una compatriota, Imán, que reside también en Madrid y regenta una tienda dedicada, entre otras actividades, a locutorio telefónico, venta de accesorios telefónicos y envío de dinero.

Imán pacta con Ahmed las siguientes condiciones:
•Una comisión de una rupia por cada euro transferido.
•Un cambio de rupias por cada euro más favorable.
•La entrega del dinero a su destinatario incluida.

Bajo estas condiciones Ahmed puede enviar a Hussain más rupias. La operación sigue los siguientes pasos: Ahmed entrega a Imán sus ahorros en euros y recibe un código; Imán contacta con Salman, su corresponsal en Karachi, al que da las instrucciones correspondientes; Ahmed comunica a Hussain el código de la operación, Salman entrega a Hussein las rupias correspondientes una vez comunicado el código.

Aunque se trata de una sencilla operación contiene los elementos básicos del hawala. Primero, hay una relación de confianza entre Ahmed e Imán. Iman no le entrega ningún recibo a Ahmed y sus registros están diseñados como mucho para saber cuánto dinero debe a Salman, en lugar de recoger de forma individual los envíos que ella ha realizado. Imán puede tener distintas relaciones con Salman, pero de cualquier forma le confía la entrega del dinero a Hussain.

Esta entrega tiene lugar generalmente dentro del día en el que se realiza la entrega inicial y en persona. Las conexiones son igualmente importantes. Imán puede establecer contacto con Salman para concertar el pago a través del teléfono, fax o Internet.

Para completar el análisis cabe preguntarse dos cosas. Primera, qué relación mantienen Imán y Salman, y segunda cómo recupera Salman el dinero que ha pagado a Hussain por cuenta de Admed. Para que el hawala pueda funcionar es necesaria la existencia de una red de personas que hagan posible la transacción. En este caso Imán y Salman son parte de la misma red. La red se puede construir de distintas formas.

La primera posibilidad es que Imán y Salman sean socios o que hagan negocios juntos de forma regular. Para ellos la transferencia de dinero no es sólo otro negocio sino una parte de sus relaciones comerciales normales. Otra posibilidad es que, por cualquier motivo, Salman deba dinero a Imán.

Dado que en algunos países es difícil transferir dinero al exterior, Salman puede pagar su deuda a Imán mediante la entrega de dinero a sus clientes de hawala. Una tercera posibilidad es que Imán tenga un excedente de rupias a Salman le ayude a utilizarlas.

En los dos casos últimos Salman no necesita recuperar ningún dinero; el está pagando un deuda que tenían con Imán o está manejando dinero que Imán le ha confiado pero que es imposible sacar fuera del país. En el primer caso, en el que Imán y Salman son socios, se necesita un mecanismo formal para saldar sus cuentas.

El escenario más probable es que sean socios en un negocio de importación. Imán puede comprar CDs de música pakistaní y accesorios de telefonía. En este contexto, las facturas pueden manipularse para encubrir el movimiento de dinero. Si Imán tiene que pagar a Salman las rupias que éste entregó a Hussain, una forma puede ser la sobrefacturación en una remesa de CDs de música pakistaní que Imán compre a Salman. Si la mercancía tiene un determinado valor, la facturación sería por un importe superior. La diferencia permitiría saldar la deuda que Imán tiene con Salman al pagarse la factura.

VENTAJAS DEL HAWALA

Comparado con cualquier mecanismo formal de envío de dinero, el hawala podría parecer incómodo y arriesgado, sin embargo, son muchas las razones para utilizar este sistema.
Su bajo coste en comparación con las comisiones de la banca formal o cualquier otro sistema de envío de dinero como Western Union o MoneyGran.

La eficacia, ya que una transacción puede ejecutarse en un día, en contraste con el mayor tiempo que puede requerir una transferencia internacional que requiere la intervención de un banco corresponsal en el país receptor y puede sufrir retrasos motivados por días festivos, fines de semana o diferencias horarias.

La seguridad. Una transferencia internacional puede suponer cierta complejidad al requerir la intervención del banco local del cliente, su banco corresponsal, o la oficina principal del banco y su sucursal en el país receptor del dinero. Esta complejidad conlleva, en ocasiones, la pérdida del dinero en el tránsito de una oficina bancaria a otra, con el consiguiente retraso. Por el contrario, una transferencia a través de un operador de hawala se puede completar en unas horas.

La ausencia de burocracia. Para una persona que reside y trabaja de forma ilegal en otro país y que por tanto no dispone de documentación, puede resultar difícil sino imposible abrir una cuenta corriente en una entidad bancaria. Además, puede que no confíe en dichas instituciones y prefiera no utilizarlas en la medida de lo posible, eligiendo la alternativa del hawala.

La ausencia de justificación documental. Incluso, aunque el dinero que se va a enviar tenga una procedencia legal, determinadas personas pueden preferir permanecer en el anonimato. Es poco probable que los operadores mantengan registros de los envíos realizados por sus clientes que permitan la identificación.

La evasión de impuestos. En el sur del continente asiático la economía sumergida representa entre el 30 y el 50 por ciento de las estadísticas oficiales. El envío de dinero a través de canales oficiales facilita la inspección de las autoridades fiscales; por el contrario el hawala proporciona un canal libre de tales inspecciones.

EL BLACK “HAWALA”

El término white “hawala” se utiliza para referirse a transacciones legales, mientras que black “hawala” engloba las operaciones ilícitas, sobre todo el blanqueo de capitales procedentes del tráfico de drogas, fraude,contrabando, etc., por tanto, es ilegal en la mayoría de las jurisdicciones.

La seguridad, el anonimato y la versatilidad que el hawala proporciona a sus usuarios lo hace un mecanismo especialmente atractivo para ser utilizado por delincuentes para mover y blanquear los fondos generados por sus actividades ilegales. Asimismo ha sido identificado en India y otros países como un canal utilizado frecuentemente por organizaciones terroristas para mover sus fondos.

El hawala puede utilizarse en cualquiera de las tres fases del proceso de blanqueo de capitales: colocación, Transformacion e integración.

En la fase de colocación, el dinero procedente de actividades delictivas es introducido en el sistema financiero. En las operaciones de blanqueo el principal problema suele ser el manejo de grandes cantidades de dinero en efectivo.

Algunas jurisdicciones (países de la UE y EEUU) exigen a las instituciones financieras que informen sobre las transacciones de efectivo realizadas por sus clientes cuando superan una cantidad determinada. Una forma de burlar estos requerimientos es mediante el fraccionamiento de las transacciones en cantidades pequeñas.

El hawala proporciona un mecanismo efectivo de colocación, dado que los operadores gestionan de forma paralela el envío de dinero y otro negocio. De esta forma, pueden realizar depósitos periódicos en las cuentas bancarias en efectivo como procedentes de dicho negocio. También pueden utilizar parte del dinero que reciben para pagar los gastos del negocio, reduciendo así sus necesidades de realizar depósitos en la cuenta bancaria.

En la fase de Trasnformacion, el blanqueador manipula los fondos ilícitos con el objetivo de alejarlos de su procedencia delictiva. Uno de los mecanismos que suele aparecer en este proceso es la transferencia del dinero de una cuenta a otra. Aunque estas transferencias se realicen de forma cuidadosa por el blanqueador, la utilización del sistema bancario formal puede entrañar riesgos.

Existe la posibilidad de que la operación sea considerada como sospechosa por el banco, viéndose obligado a informar de ella a las autoridades financieras. Además, existe una prueba documental de dicha transacción, lo que podría propiciar su seguimiento en una investigación y conducir directamente a la fuente de los ingresos delictivos, acabando con la red de blanqueo.

La transferencia del dinero a través del hawala dificulta el rastreo documental. La manipulación de las facturas de compra-venta, la validez de los precios aplicados en dichas operaciones, la mezcla del dinero procedente de los envíos con el de la actividad comercial legal desarrollada por el operador, unidos a una red de envíos compleja crea un rastro mucho más difícil de seguir que el de una simple transferencia electrónica.

En la última fase de blanqueo, la integración, el dinero se invierte en otros activos o bien es utilizado por los delincuentes para disfrutar un alto nivel de vida o reinvertido en actividades delictivas. Las mismas características del hawala que lo convierten en una herramienta potencial de encubrimiento, lo hacen ideal para la integración del dinero, otorgándole una apariencia de legitimidad.

Una vez conseguida dicha apariencia el dinero puede ser invertido en un negocio legítimo o enviado al país de procedencia como rendimiento de una legítima inversión.

Por: Juan Carlos Galindo 

 

16/10/2017