Antilavado de Dinero: Sabe Usted cuánto dinero hay en el mundo

Sabe Usted cuánto dinero hay en el mundo

 Esta es la pregunta del millón (en un sentido más que literal). La respuesta es: depende. Depende de cómo definas el escurridizo concepto “dinero”. Para los muy puristas clásicos, dinero es oro y plata, nada más, según dijera John P Morgan en 1912: “El oro es dinero; todo lo demás es crédito”.

Pero en estos tiempos degenerados en que la demencia se hace evidente en todos lados y especialmente en la esfera de la macroeconomía, esas enemil formas del crédito suelen tomarse por “dinero” y en estos ámbitos etéreos esa palabra se aplica a muchas otras sustancias y entelequias.

Así, el problema del análisis no es tanto la enorme cantidad de ceros que se van sumando a medida que se amplía la definición y se vuelve más y más abstracta (finalmente un asunto de mera aritmética), sino el contenido, los parámetros de esta misma definición (que reflejan el grave desquiciamiento mental y moral colectivo que aqueja a nuestra civilización).

El primer escalón es el de la más famosa criptodivisa, el bitcoin. Una caquita de mosca, una mota de polvo que te puedes sacudir con el meñique: $5 millardos de dólares (miles de millones). Esto quiere decir, según sus acólitos, que el bitcoin tiene una laaaaarga trayectoria de ascenso por delante. Claro, somos muchos los escépticos que dudamos de esa posibilidad, pero quizá estamos equivocados.

Luego viene el también minúsculo mercado de la plata: $14 millardos. Bueno, lo primero es saber que la plata, a diferencia del oro, tiene diez mil aplicaciones industriales (electrónica, medicina, etc), además de su uso como dinero real.

Lo segundo es entender que el precio de los metales preciosos, tanto el oro como la plata, ha sido ferozmente reprimido durante décadas por los bancos centrales (en el caso de la plata, casi a su sesentava parte, hoy), precisamente porque la historia demuestra que son el único dinero verdadero, y por ellos son parámetros contra los cuales a fuerza se tienen que medir (cotizar) sus grotescos engendros fíat: dólares, euros, yenes, libras, yuanes, pesos, lo que sea (incluidos esas abstracciones de abstracciones: los SDR, Special Drawing Rights, Derechos Especiales de Giro, que el FMI quiere imponer como nueva moneda de reserva mundial).

Sigue el valor de capitalización de la empresa más apetecida en ese casino llamado Bolsa de Nueva York, Apple: $616 millardos (la Bolsa gringa representa más o menos la mitad del mercados bursátiles de todo el mundo, con firmas como la misma Apple, Microsoft, Google, etc).

Pasemos a los ceros en serio, los anglotrillones (billones nuestros, doce ceros después del dígito significativo). El balance de la Fed: $4.5 billones (anglotrillones: AT). El valor de todos los billetes y monedas del mundo: alrededor de $5 AT. Bienes raíces comerciales (el símbolo más visible de la riqueza personal y familiar): $7.6 AT.

Oro atesorado, registrado, disponible (above ground, dato oficial, 183,600 toneladas; se rumorea que existe mucho más), al precio oficial: $7.8 AT. Dinero fácilmente accesible en el mundo: $28.6 AT. Todos los mercados bursátiles del planeta: $70 AT (a punto de desplomarse, de todos modos). Definición más amplia de dinero (billetes, monedas, chequeras, depósitos a plazo, cuentas ahorros, afores): $80.9 AT.

La deuda mundial ocupa un escalón aparte (ver http://www.usdebtclock.org/). Nada más la deuda soberana en forma de bonos nacionales: $59.7 AT. El 29% de EU, el 26% de la Unión Europea, el 20% de Japón, el 6% de China y el 19% del resto del mundo (sí, a pesar de tanta alharaca en los medios dizque “especializados”, la deuda de China es la quinta parte de la gringa). El total de este renglón: $199 AT (naciones, estados, municipios, corporaciones, familias, personas). Ojo: el 29% de estos $199 AT se adquirieron (se crearon de la nada, más bien dicho) después de la crisis de 2008. Es decir que en ocho años el mundo contrajo deuda adicional por el equivalente a 94 veces el valor de mercado de Apple. ¡Guau! ¿Y todavía hay quien duda que este globo gigantesco tiene que estallar algún día?

El salto cuántico

Y aquí la contabilidad financiera global da un salto mortal, al elevarse a las alturas más altas de la altitud (allí donde las águilas necesitan escafandra para respirar): los instrumentos derivados. ¿Y cuánto importan estos “derivados”, que no son sino apuestas? La mega burrada de $630 AT (en su estimación más conservadora) o hasta el triple de ese monto, ya de por sí demencial: $1.2 anglocuatrillones: $1,200,000,000,000,000 (casi dos mil Apples una encima de la otra).

Estos “derivados” supuestamente se inventaron como antídotos contra el riesgo financiero (aunque los conspiranoicos sospechan que no son sino ooootros mecanismos para apalancar todavía más la especulación financiera), pero según muchos analistas han logrado precisamente lo contrario: incrementar el riesgo. De hecho el legendario Warren Buffet los llama “armas financieras de destrucción masiva” (Financial Weapons of Mass Destruction).

Y es que, si bien es cierto que integran un conjunto de suma cero (y por lo tanto a la postre se anulan mutuamente), son inimaginables las tragedias que eventualmente tendrán que producir entre los apostadores individuales, al estallar, entre perdedores formales o ganadores defraudados (a quienes sus contra partes no pudieron pagarles). Finalmente, perdedores todos. 

Por: Economista, Guillermo Farber

 

 

15/09/2017