Antilavado de Dinero: Los paraísos fiscales permiten muchas actividades ilícitas

Los paraísos fiscales permiten muchas actividades ilícitas

 La crisis en Europa y en Estados Unidos reavivó la polémica sobre la existencia de paraísos fiscales, un tema conocido por todos, pero altamente cuestionado. Sucede que los rojos en las cuentas de los principales países del mundo pusieron en evidencia la necesidad de repatriar aquellos capitales que se les escapaba de las manos a sus fiscos y que fugaban hacia lugares como Suiza, las Islas Caimán y otros como Panamá, Islas Vírgenes,etc.

Es por eso que cuando se habla de ellos, se genera una polémica entre sus detractores y sus defensores quienes los "odian" o los "aman".
Ahora bien, ¿qué es lo que convierte a los paraísos fiscales en lugares codiciados por los capitales extranjeros y, al mismo tiempo, las hacen estar en la mira de los países más importantes del mundo?

Raúl Saccani, especialista antilavado de dinero y otros delitos financieros, explicó que "suelen ser países o territorios de pequeña dimensión que, debido a su reducido tamaño, adoptan políticas dirigidas a fomentar la inversión extranjera mediante incentivos fiscales y una legislación mercantil extremadamente flexible". En concreto, el experto señaló que las principales características que poseen "son el secreto bancario y la exención de impuestos". "Estos factores fueron fundamentales para que proliferaran en el planeta, ya que son ideales para el blanqueo del dinero `sucio´ de las actividades ilícitas", advirtió el especialista.

Las características que hacen "beneficiosos" a los paraísos fiscales

Tal como se indicó precedentemente, los principales beneficios que se asocian a estas jurisdicciones son las exenciones impositivas y el secreto bancario. Puntualmente, Saccani aclaró que los paraísos fiscales ofrecen exenciones de impuestos sobre:
• Intereses devengados de distintos instrumentos financieros (como cuentas bancarias, bonos y dividendos de acciones, entre otros).
• Incrementos patrimoniales.
• Cualquier actividad (comercial o profesional) que se lleve a cabo fuera del territorio nacional.

Por otro lado, desde el punto de vista de la legislación mercantil, el especialista destacó que "tienen la característica de ser extremadamente flexibles, con figuras como las IBC (International Bussiness Company) o las sociedades anónimas dedicadas al comercio internacional", es decir, las denominadas sociedades offshore. "Estas compañías están constituidas bajo las leyes de un paraíso fiscal y se dedican a operar fuera del territorio o con sede en él, pero sin llevar a cabo ningún tipo de actividad mercantil con residentes locales", detalló.

Dichas sociedades, explicó Saccani, "están exentas de cualquier tipo de impuesto en el país de constitución" y, no sólo eso, sino que, además, "existen leyes complementarias que garantizan el total anonimato de los poseedores de sus acciones".

¿Cuáles son los requisitos para abrir una offshore?

El especialista y contador púbico argentino, aclaró que constituir una sociedad anónima o IBC en un paraíso fiscal "es tremendamente sencillo y rápido". Estamos hablando de compañías que pueden conformarse, dependiendo de la jurisdicción, por un valor que ronda entre los 1.500 y 2.000 dólares.

Respecto del capital necesario para constituir una offshore, Saccani afirmó que existe una "ausencia de requisitos mínimos o máximos de capital", donde se mantiene un "total secreto y anonimato, ya que no es obligatorio revelar quiénes son los verdaderos dueños". El objeto social, según el especialista "puede ser cualquiera siempre que sea lícito", y el "domicilio de la sociedad puede estar en cualquier lugar del mundo".

"Además, no es necesario tener un lugar de trabajo en el paraíso fiscal, basta con tener un representante local -conocido como agente residente- que, por lo general, suele ser el abogado o bufete de abogados que efectúa los trámites de constitución, registro y mantenimiento".

Asimismo dijo que: “Otra de las cualidades que poseen es que "tampoco es necesario celebrar juntas o reuniones de accionistas periódicamente y, de llevarse a cabo, no es preciso que se realicen en el territorio donde está instalada la sociedad, sino que pueden hacerse en cualquier lugar del mundo".

Por otra parte Raúl Saccani señaló que estas sociedades puede tener un solo director (pudiendo ser tanto una persona física como jurídica) y, en caso de que haya un posterior cambio, no es necesario el registro de la modificación. "Las empresas offshore que operan en el extranjero no tienen que llevar libros de contabilidad y tampoco tienen la obligación de presentar declaraciones anuales de renta ni estados financieros", explicó el especialista

Por último, Saccani detalló que "la responsabilidad sobre la gestión de la sociedad recae sobre los accionistas de la sociedad", así, "si las acciones están emitidas al portador nadie puede saber quién es el dueño y responsable de la misma", resaltó. No obstante, pese a tantas facilidades, vale aclarar que los gobiernos intentan introducir ciertas "trabas" para evitar la fuga de capitales y en perjuicio de sus arcas fiscales a través de esta operatoria.

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14/03/2017