Antilavado de Dinero: El componente oculto del riesgo operacional

El componente oculto del riesgo operacional

 Quisiera iniciar este artículo con un concepto que se usa en el sistema financiero y que es el “core” de muchas instituciones de intermediación financiera, el riesgo de crédito.

En muchos de los cursos que he tenido el privilegio de impartir incluyo la definición de este riesgo como “posibilidad de que una empresa incurra en pérdidas que disminuyan el valor de sus activos, resultados y patrimonio, como consecuencia de que sus deudores, o contrapartes, fallen en el cumplimiento de los términos acordados en los contratos de crédito”, definición que algunos compartirán conmigo y otros no, pero la cuestión es conceptualizar qué significa incumplimiento o default.

Las personas que estamos inmersas en la colocación y gestión de los créditos o préstamos - sea consumo, microempresa, pequeña empresa, vehicular, hipotecario, etc.-, hacemos uso de herramientas que nos permiten admitir (otorgar) un crédito para, luego, monitorearlo en el tiempo y conocer lo que llamamos comportamiento del cliente o del portafolio, ello por una simple razón: este proceso, que denominaremos proceso de colocaciones, está creando o destruyendo valor a la compañía.

En ese sentido, definimos una relación de indicadores que deberán estar alineados al apetito y tolerancia por riesgo de la empresa y que encenderán algunos colores - tipo semáforo - como parte de las alertas tempranas de dicho tablero de control.

Uno de estos indicadores es ratio de morosidad cuyo valor está en función del incumplimiento o default de los créditos otorgados.
En los años que llevo como consultor de distintas entidades y recopilando información de los distintos riesgos, he podido documentar procesos completos de colocaciones para los distintos tipos de créditos, cada uno con particularidades como por ejemplo, la falta de control, desconocimiento del proceso, excepciones a los límites, entre OMAR BRICEÑOCRUZADO Director Ejecutivo de Adrisk opinión

La próxima vez que analice su ratio de morosidad pregúntese si el default de su cliente se debe a un componente de riesgo operacional o riesgo de crédito.

EL COMPONENTE OCULTO DEL RIESGO OPERACIONAL

De ellas, se observa que existe un componente de gestión de riesgo operacional que explica parte del incumplimiento del cliente, originado por un proceso mal ejecutado o definido, más que por su capacidad de pago.

Entendiendo el contexto al que nos enfrentamos El análisis consistió en recopilar una muestra significativa de expedientes (de entidades microfinancieras) que se encontraban en situación de incumplimiento y entrevistas con los responsables del otorgamiento del crédito.

La revisión de estos expedientes se hizo desde el enfoque de riesgo operacional, mapeando los cuatro factores generadores de este riesgo: personas, procesos, eventos externos y tecnología de la información. Los resultados fueron bastante alentadores.

Los resultados

Los expedientes que cumplían con el criterio de haberse admitido y desembolsado con fallas, que podrían clasificarse dentro de los factores de riesgo operacional, fueron marcados como eventos de riesgo operacional, entendiendo este concepto como “todo hecho u ocurrencia que afecta el curso normal de los procesos y es originado por los factores de riesgo operacional”; éstos, en la mayoría de las veces, no se encuentran registrados en la base interna de eventos de pérdida debido a que no se materializan como tal.

Su clasificación, dejando de lado el fraude interno o externo, puede ser resumida en:
» Controles no existentes o mal definidos.
» Falta de una única metodología de evaluación de créditos (documento en las políticas). » Errores en los límites de autonomías operativas para el desembolso.
» Direcciones desactualizadas (maestro de clientes desactualizados).
Curiosamente, al aislar estos expedientes veíamos que la tasa o ratio de morosidad promedio bajaba entre 76% y 82%, esto es un resultado bastante interesante debido a que puede inferirse que parte del incumplimiento de los créditos se debe a una inadecuada gestión de riesgo operacional y eso podría afectar los cálculos de pérdida esperada por riesgo de crédito, las estimaciones de probabilidad de incumplimiento, el scoring, estimaciones de pricing, primas por riesgos, entre otras métricas que utilicen la variable incumplimiento como input para su estimación.

Lo cierto es que la provisión debe realizarse, sea por riesgo de crédito o riesgo operacional, pero no por ambas para evitar una doble contabilización.

A la luz de estos resultados, queda mucho por investigar, analizar y preguntarse; solo quisiera formular dos preguntas: ¿Cuánto riesgo de crédito y operacional conforman los créditos castigados? Y, aquellas instituciones que realizan pricing o asignación de tasa, según el perfil de riesgo de crédito del cliente, ¿también lo asignan por riesgo operacional?

La gestión de riesgo operacional es crucial para el desarrollo empresarial de cualquier organización (sector financiero o real) y es trasversal a cualquier proceso.

Es importante tomar conciencia de que al menos un porcentaje significativo, según los resultados del ejercicio, explica el componente de morosidad por riesgo operacional (entre 18% y 24%), si así podríamos llamarlo.

La próxima vez que analice su ratio de morosidad pregúntese si el default de su cliente se debe a un componente de riesgo operacional o riesgo de crédito, se sorprenderá al saber que el aliado estratégico se encuentra dentro de casa y no lo utilizamos. “existe un componente de gestión de riesgo operacional que explica parte del incumplimiento del cliente”.

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07/01/2017