Siendo una parte importante dentro de la agenda del crimen organizado, el blanqueo de capitales se ha convertido en toda una profesión delictiva en la que incluso existen diferentes tipos de personas que prestan este “servicio” a las organizaciones criminales. Y es que, sin ellos, sería muy difícil para los delincuentes darle apariencia de legalidad a todo el dinero de dudosa procedencia que han recaudado.

Un reciente informe del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), titulado “Lavado de Dinero Profesional”, analiza las técnicas y herramientas utilizadas por estos criminales expertos.

“Este texto identifica las características clave del lavador de dinero profesional individual, la organización profesional encargada de lavar dinero y la red profesional de asociados y contactos que trabajan en conjunto para facilitar el lavado de dinero”, explica el abogado penalista, magistrado, especialista en delincuencia organizada, récord Guinness en prevención de crimen organizado, autor del libro “Así se lava el dinero en Venezuela”, Alejandro Rebolledo.

El especialista detalla que estos expertos en el blanqueo de capitales pueden proporcionar toda una infraestructura para esquemas de lavado complejos, a los que denomina como un “servicio completo”, o construir esquemas únicos adaptados a las necesidades específicas de un cliente que desea blanquear sus recursos de origen ilegal.

Los lavadores de dinero profesionales usan una variedad de herramientas y técnicas, como el lavado de dinero a través del comercio, mecanismos de administración de cuentas, banca clandestina y plataformas bancarias alternativas. Para dar un barniz de legitimidad a sus actividades, pudiendo trabajar con personas corruptas que se especializan en la prestación de servicios legítimos (por ejemplo, banqueros, abogados, contadores), además de su actividad criminal de lavado de dinero”, añade.

De acuerdo con el informe de GAFI, el cual ayuda a las autoridades a comprender cómo operan los lavadores profesionales para que puedan atacar, enjuiciar y desmantelar con éxito a quienes ayudan al crimen organizado, estos profesionales del blanqueo a menudo trabajan para más de un delincuente u organización criminal.

De allí que “un enjuiciamiento exitoso de un lavador profesional de dinero puede tener un impacto en la actividad de un gran número de clientes”, recalca Rebolledo.

 Foto: Un reciente informe del GAFI analiza las tecnicas y herramientas utilizadas por estos criminales expertos / EAV

¿Quiénes son?

El profesional del blanqueo actúa como un subconjunto del lavado de dinero de terceros. Es decir, la legitimación de ganancias por una persona que no estuvo involucrada en la comisión del delito, según GAFI.

El especialista en delincuencia organizada detalla que lo que hace único al lavador profesional es la provisión de servicios de blanqueo de activos a cambio de una comisión, tarifa u otro tipo de beneficio.

“Aunque la especialización en la prestación de servicios de lavado de dinero es una característica clave de los lavadores profesionales, esto no quiere decir que ellos no estén involucrados en otras actividades; ni tampoco que solo laven exclusivamente ganancias ilícitas”, advierte.

Agrega que estos personajes pueden utilizar conocimientos y experiencias especializadas para explotar las lagunas legales; encontrar oportunidades para los delincuentes; y ayudar a los criminales a retener y legitimar el producto del crimen.

“Como son lavadores de terceros, suele suceder que no están familiarizados con el delito que le dio origen al capital y generalmente ni se preocupan por saber de dónde viene ese dinero que mueven. Pero sí saben que no es legítimo”, dice Rebolledo.

En cualquier caso, estos profesionales son utilizados por los clientes para crear distancia entre los que perpetran el crimen y los ingresos ilícitos que generan como ganancia, o porque el criminal o los clientes no tienen el conocimiento requerido para lavar de manera confiable el dinero sin detección policial. GAFI hace hincapié en que este término no incluye a intermediarios involuntarios o pasivos que son explotados para facilitar un esquema de legitimación de capitales.

Además, alerta que estos expertos podrían operar a gran escala y con frecuencia conducen esquemas de naturaleza transnacional.

Foto: El Profesional del blanqueo actua como un subconjunto del lavado de dinero de terceros 

¿Cómo se clasifican?

El Grupo de Acción Financiera Internacional divide en tres categorías a los profesionales del lavado de dinero: individuo, organizaciones y redes.

El primero de ello se trataría de una persona que posee habilidades especializadas o experiencia en la colocación, traslado y lavado de fondos. “Se especializan en la prestación de servicios de lavado de dinero, que también se pueden realizar mientras se desempeña en una ocupación profesional legítima. Estos servicios pueden incluir, entre otros, los siguientes: servicios contables, asesoramiento financiero o legal, y la formación de compañías y acuerdos legales”, revela el organismo.

Estos profesionales del blanqueo a menudo distribuyen sus riesgos en diversos productos y realizan actividades comerciales con varios especialistas y corredores financieros.

Mientras que las organizaciones o PMLO (por sus siglas en inglés) consisten en dos o más personas que actúan como un grupo estructurado y autónomo que se especializa en brindar servicios o asesoría para legitimar capitales para delincuentes u otros grupos criminales.

“Los fondos de lavado pueden ser la actividad principal de la organización, pero no necesariamente la única actividad. En su mayoría, estas organizaciones tienen una estructura jerárquica estricta y cada miembro actúa como un profesional especializado que es responsable de elementos particulares del ciclo de lavado de dinero”, menciona Rebolledo.

Por último, GAFI destaca a la red profesional de lavado de dinero o PMLN (por sus siglas en inglés), el cual es un conjunto de asociados o contactos que trabajan en grupo para facilitar los esquemas de blanqueo profesional y/o subcontratar sus servicios para tareas específicas.

“Estas redes generalmente operan globalmente, y pueden incluir dos o más organizaciones de lavado profesional que trabajan en conjunto. También pueden operar como redes informales de personas que brindan al cliente delictivo una gama de servicios de Lavado de Dinero. Estas relaciones interpersonales no siempre están organizadas y, a menudo, son de naturaleza flexible”, aclara el informe.

Estas extensas redes de lavado profesional pueden satisfacer las demandas del cliente abriendo cuentas en bancos extranjeros, estableciendo o comprando compañías extranjeras y utilizando la infraestructura existente que está controlada por otros profesionales del blanqueo. Además, la colaboración entre estos especialistas también diversifican los canales mediante los cuales pueden pasar los ingresos ilícitos, reduciendo así el riesgo de detección e incautación.

Rebolledo afirma que las organizaciones profesionales del lavado trabajan con grupos criminales de todas las nacionalidades, actuando regularmente como una empresa trasnacional.

“El mismo lavador profesional se puede usar para facilitar las operaciones de blanqueo en nombre de varios grupos criminales”, afirma y expone el caso de Altaf Khanani como un ejemplo en el que se evidencia que los mismos blanqueadores de capital brindaron servicios tanto a los grupos de crimen organizado como a terroristas.

Estando compuesto por individuos y entidades que operaban bajo la supervisión de Khanani, la organización blanqueó ganancias ilícitas para otros grupos de crimen organizado, organizaciones de narcotraficantes y grupos terroristas designados en todo el mundo.

Esta red facilitó movimientos de dinero ilícitos entre Pakistán, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y otros países; y fue responsable de lavar miles de millones de dólares en ganancias criminales anualmente”, apunta Rebolledo.

La organización ofreció servicios de legitimación de capitales a una clientela muy diversa, incluidos bandas criminales chinos, colombianos y mexicanos, así como a individuos asociados con grupos terroristas como talibanes, Lashkar-e-Tayyiba, Dawood Ibrahim, Al Qaeda y Jaish-e-Mohammed.

“Khanani era responsable de depositar los ingresos por narcotráfico a través de transferencias bancarias desde una cuenta de una empresa extranjera, para poder ocultar la naturaleza, la fuente, la propiedad y el control de los fondos. Realizando transacciones, que involucraron múltiples transferencias bancarias de varias compañías de comercio general”, narra el especialista. La comisión de esta organización para lavar fondos era del 3% del valor total de los fondos lavados.


Foto: La organizacion de Altaf Khanani blanqueo ganancias ilictas para grupos de crimen organizado, narcotraficantes y terroristas / ABC

Los ciclos del lavado

Si los esquemas son analizados con atención se puede notar que en la comisión de este delito existen ciertos patrones que se ven repetidos varias veces, o al menos esa es la percepción del GAFI en su reporte.

“Los lavadores de dinero profesionales siguen un guión de tres etapas en su proceso ilícito, enmarcadas por los momentos clave que definen el blanqueo de dinero: la transferencia o recaudación de fondos, la estratificación realizada por individuos o redes y la devolución”, enfatiza Rebolledo.

En este primer ciclo la forma precisa de introducción de los fondos en el esquema de blanqueo varía dependiendo de los tipos de delitos y la forma en que se generó el producto del delito (por ejemplo, efectivo, fondos bancarios, moneda virtual, etc.), explica el documento.

En ese sentido, el dinero sucio en efectivo normalmente es llevado a un colector, el cual tiene como fin depositarlo en una cuenta bancaria. Y es común que lo delincuentes utilicen negocios que muevan altos montos en efectivo o casinos para introducirlos en el sistema financiero.

Mientras que el capital negro recibido en cuentas bancarias (normalmente proveniente de actos ilícitos como la estafa y el fraude fiscal) suele ser transferido por entidades ficticias de los clientes a las cuentas controladas por los profesionales del blanqueo. Al tiempo que las ganancias ilegales obtenidas en monedas virtuales se manejan mediante plataformas y carteras en línea, las cuales pueden ser administradas por los especialistas del lavado.

Luego de esto, los expertos en este delito entran en la etapa de la estratificación, la cual consiste en el movimiento de dinero por diferentes cuentas o puntos, que permiten crear una serie de “capas” detrás de los fondos, con el fin de hacer el rastreo de las transacciones más difícil y difuminar el origen ilícito. “Este ciclo es administrado por individuos responsables de la coordinación de las transacciones financieras”, revela Rebolledo.

Y tal y como sucede con la recaudación de fondos, esta etapa depende de cómo fue obtenido y en qué estado se encuentra el capital. En tanto con el dinero en efectivo, “los mecanismos son comúnmente lavado basado en el comercio, comercio ficticio, liquidación de cuentas y banca clandestina”, señala GAFI.

Por su parte, el dinero sucio en cuentas bancarias es movido por los lavadores profesionales a través de complejos sistemas de transacciones a otras cuentas de compañías falsas, tanto dentro como fuera del país, incluso mezclando los fondos de diferentes clientes. De manera similar, el dinero virtual es transferido entre distintas carteras virtuales permitiendo a los lavadores crear una estructura de total opacidad en relación a los fondos. Además, existen servicios en línea destinados a lavar monedas virtuales llamados “mixers” (mezcladores), los cuales unen fondos de diferentes orígenes en una “piscina” común, diluyendo el rastro de origen.

Para finalizar, los expertos del blanqueo transfieren los fondos a las cuentas de sus clientes (o las de sus asociados, terceros relacionados, etc.), o simplemente las invierten en nombre de estos sujetos en bienes raíces, productos de lujo y negocios en el exterior. El texto de GAFI insiste en que también está la posibilidad de que el dinero puede ser gastado en bienes que son transportados a otros países o, de ser el caso, al territorio de origen de los fondos.

El Dr. Rebolledo recalcó que se han identificado una serie de características de los grupos del crimen organizado que se especializan en la provisión de servicios profesionales de lavado de dinero y de actores cómplices que están involucrados a sabiendas, o son deliberadamente negligentes, en el proceso de lavado.

ALD / Luis Mendoza 

08/11/2018