Dijo Alejandro Rebolledo: “La delincuencia organizada a través de negocios ilícitos, maneja trillones de dólares en el mundo, afectando al mercado internacional y propiciando una cultura de dinero fácil en personas que se unen al oficio ilegal mejor pagado”.
 
De acuerdo con las leyes en América Latina, los ciudadanos están obligados a colaborar con la justicia y a denunciar los delitos. Sin embargo, se ha impuesto la denominada ley del silencio (en Colombia “no sea sapo”, en Brasil “no sea dedo duro”, “En Venezuela no sea soplón”), que ha generado una norma o código permitiendo comportamientos ilegales.

Dentro de los diversos factores generadores de la violencia y la criminalidad en América Latina, el tema cultural ha venido tomando trascendencias asociadas a manifestaciones delictivas, con el fin de establecer algunas razones relativas a su origen, desarrollo y permanencia en la región.

Muchos especialistas hablan de los fenómenos anticulturales, poniendo como ejemplo, experiencias aplicadas en Chile, Brasil y Colombia. Allí se concluyó que en las escuelas existen diversas formas para resolver las conductas delictivas, pero en muchas familias, aún no son claras, y se necesita del diálogo para convivir y orientar a sus miembros por el camino de la rectitud y el respeto a las leyes.

Los datos disponibles no dejan lugar a dudas sobre la gravedad del tema. Se estima que en América Latina existe una elevada población de ciudadanos que buscan el dinero fácil. Esa es una tasa que multiplica por seis la de los países que tienen una criminalidad moderada, como la mayoría de los países de Europa Occidental.

La magnitud de la criminalidad en la región, ha determinado que sea considerada “epidémica”. Es la instalación de un problema estructural que se está propagando. Las tendencias son muy preocupantes. Las tasas tienden a ascender en los años recientes. Los estudios del Banco Interamericano de Desarrollo, BID y otras organizaciones indican que América Latina es hoy, la segunda zona con más criminalidad del mundo después del Sahara Africano.

Los índices de criminalidad de Centroamérica y de toda América Latina se han disparado en las dos últimas décadas. Según señala la revista “The Economist”, todas las ciudades de la región son hoy más inseguras que diez años atrás. http://www.envio.org.ni/articulo/1148

En la encuesta publicada en Latinbarómetro 2015, realizada en 18 países de la región, cuatro de cada cinco entrevistados dijeron que la delincuencia y la drogadicción habían aumentado demasiado en sus países en los últimos años.


Cuadro No: 1- sobre países encuestados

Entonces, la población se pregunta con ansiedad, ¿qué está sucediendo?, ¿cómo puede enfrentarse?, ¿qué puede esperarse? Estas alarmas generalizadas son propicias para la aparición de tesis extremas, ante la desesperación por resultados rápidos que surjan de amplios sectores.

Delincuencia y dinero fácil



Foto: Doctor Alejandro Rebolledo

Antilavadodedinero entrevistó al doctor Alejandro Rebolledo, abogado penalista especialista antilavado de dinero y demás delitos afines, Record Guinness con la Clase Magistral más larga y continua dictada sobre prevención del crimen organizado en Miami, director de las Conferencias Internacionales Antilavado de Dinero, contra el Financiamiento al Terrorismo, contra el Riesgo y el Fraude, y Magistrado al Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, para consultarle sobre el dinero fácil propiciado por la delincuencia organizada.

Afirmó que: “El dinero fácil es una actividad donde las personas reciben una propuesta de la delincuencia organizada para pertenecer “al negocio ilegal mejor pagado del mundo”, que se da, gracias a la ausencia de justicia, sociedades violentas, despreocupados y malos gobiernos, propiciando un germen que incentiva y motiva a la vida fácil de las personas que son tentadas”.

El obtener dinero fácil es un estilo de vida en el cual conseguir las cosas no requiere de mucho esfuerzo y donde el trabajo duro no es validado en la sociedad, según el especialista Rebolledo “la cultura del dinero fácil” es aquella donde poco importa cómo se obtengan las cosas, porque lo que cuenta es obtenerlas a cualquier costo y sin ningún esfuerzo.

“La cultura del dinero fácil, agregó, desarraiga a las personas, destruye a las familias y debilita las normas y valores establecidos en la sociedad, alentando la aparición de movimientos sociales y/o organizaciones criminales, como medio para obtener dinero en grandes cantidades, que les permita una vida, aunque corta, muy suntuosa, donde el arma más poderosa, es sin lugar a dudas el dinero con el cual compran conciencias y voluntades para aumentar el dinero mal habido”.

El especialista manifiesta que tratándose de una empresa criminal, los socios o cabezas de la misma, buscan legitimar sus beneficios en un medio práctico para la red delictiva, afectando el bienestar económico, político y social, permitiendo aumentar el riesgo región, al quebrantar su reputación ante otras naciones del mundo.

La aceptación social

Al consultar a Juan Carlos García Perilla, especialista en temas de delitos, cultura y sociedad en América Latina, egresado con maestría en estrategia y socioeconomía de la Universidad Militar Nueva Granada y Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Colombia, y autor de temas relacionados con el crimen organizado transnacional, dijo que “ La relación entre cultura y delito se refleja en la aceptación social, la complacencia y la permisividad en situaciones de la vida cotidiana en la región, como la compra de productos falsificados, contrabando, la violación de los derechos humanos, la evasión fiscal, el modelo de pirámides para ganar dinero de forma ágil y sin esfuerzo, el secuestro y sobornos, la corrupción, el narcotráfico y sobre todo el lavado de dinero, asociados al crimen organizado transnacional”.

Dichos factores muestran las relaciones entre los fenómenos culturales y el crimen organizado, las cuales revelan la importancia de contrarrestar y prevenir dichas acciones a través de políticas anticrimen, sustentadas en diversas teorías y enfoques, a niveles de toda la región.

 

 

Cuadro No: 2 – Causas de la delincuencia

“Una de las principales causas del delito en Latinoamérica, agregó Juan Carlos García Perilla, es la existencia de grupos subculturales delictuales, cuya conducta depende de la capacidad de los individuos para alcanzar las metas de acuerdo con el entorno social y la importancia a su interés económico. Desde esta corriente existe una correlación importante entre pobreza, delincuencia y exclusión social, muy relacionada con la delincuencia organizada”.

Algunas cifras sobre la problemática

Al considerar algunas cifras socio-económicas según el Informe Regional de Desarrollo Humano 2013-2014 del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, 2013) podemos observar que la región ha tenido un crecimiento económico sostenido de 4.2% en promedio anual en los últimos 10 años.

Sin embargo al revisar cifras de organismos internacionales, como el informe ya citado del PNUD y la ONG, Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, o entidades como LAPOP – Latín American Public Opinión Projecten su informe sobre las cincuenta ciudades más violentas del mundo, afirman que cuarenta y tres son latinoamericanas.

Esto muestra que los orígenes del delito y el crimen son multicausales, entre los cuales se destacan factores de tipo social como la pobreza, la desigualdad, el desempleo, la falta de movilidad social, la desintegración familiar, las fallas del sistema educativo, de tipo político como la impunidad, el desplazamiento y discriminación; los conflictos armados internos; de tipo económico o los llamados facilitadores del delito como el tráfico y consumo de drogas, la corrupción, el contrabando, el porte de armas de fuego y sobre todo el deseo de lograr el dinero fácil, propiciado por la delincuencia organizada que sigue siendo un gran oficio.

En este sentido, agregaJuan Carlos García Pirella, “Es la manera de aprovechar cualquier oportunidad que se brinde, puesto que las posibilidades de ascenso social son muy pocas, por lo que el esfuerzo perseverante de pocos, de nada vale frente a las 'palancas' y más grave aún, cuando procede de la manera incorrecta desde la conciencia permisiva a pesar que se esté consciente de cometer un acto irregular”.

Cultura democrática y legal

El especialista en estrategias y seguridad ciudadana, contra la delincuencia organizada y terrorismo, Camilo Andrés Devia Garzón, afirmó que “Dentro de esta perspectiva de “cultura del delito” es de vital importancia la convivencia social, donde es necesario reconocer los tres sistemas reguladores (ley, moral, cultura), de modo que lo establecido en las leyes sea interiorizado en la conciencia moral y fortalecido como regulación cultural en la instancia normativa de la persona”.



Cuadro No 3- Costo del crimen en Latinoamérica

Enfatiza que: “Lo más importante, en estos términos, es avanzar en la formulación de una cultura democrática y una cultura de la legalidad, para que las tensiones entre los sistemas reguladores se resuelva de manera pacífica mediante mecanismos democráticos, es decir, a través de la discusión y argumentación, o, dicho de otro modo, mediante una verdadera construcción conjunta de leyes para su posterior y consensuado cumplimiento.

Por lo tanto, continuó diciendo, en la región las políticas públicas anticrimen deben profundizar en incluir de forma directa el tema cultural, ya sea a través de enfoques “transversales” o de “cultura ciudadana”, buscando transformar las diversas anticulturas descritas, que generan o facilitan fenómenos de violencia y criminalidad en Latinoamérica”.

¿Qué hacer frente a esta problemática?¿Qué hacer frente a una situación que constituye una amenaza concreta para la vida cotidiana en las grandes ciudades, y que deteriora profundamente la calidad de vida? ¿Cómo enfrentar la escalada de la criminalidad que se ha agravado año tras año en la última década? ¿Qué hacen otras sociedades? Si bien hay una gama enorme de propuestas, es posible diferenciar las posiciones que tienen representación muy fuerte en el debate público y privado en la región.

Alejandro Rebolledo señala que “el crimen se ha globalizado muy rápido, convirtiéndose en una amenaza para la paz y el desarrollo, incluso para la soberanía de las naciones del mundo, donde los delincuentes han adoptado al crimen como un oficio, a pesar de las restricciones morales, técnicas, cognitivas y regulativas impuestas por la sociedad y el Estado.

Es por ello, enfatiza el doctor Rebolledo, que a la delincuencia organizada hay que enfrentarla a través de un efectivo y drástico cambio de mentalidad en los políticos, en las fuerzas de seguridad, en las bases de la sociedad, en los comerciantes, jueces, fiscales del ministerio público, los entes militares y sobre todo en la cultura de los pueblos, porque la mentalidad de las personas es mucho más compleja.

Es indispensable promover el máximo de esfuerzo para la recuperación ético moral y legal de los entornos de convivencia ciudadana, a partir del replanteamiento de las políticas públicas y privadas en aras de la incorporación efectiva de una cultura que contrarreste las acciones delictivas y de ilegalidad en los diferentes espacios y niveles para la aplicación de una sana acción de prevención y control compartida y aceptada por los diferentes actores políticos, económicos y sociales que luchan contra la delincuencia organizada en Latinoamérica y el mundo”. Concluyó Alejandro Rebolledo.

Antilavadodedinero/RC

 

 

 

06/11/2018