Después de arrestar a cuatro personas —entre ellas la dueña de una firma de bienes raíces del área del Gran Miami — las autoridades argentinas parecen haber develado el misterio de un imperio de propiedades valoradas en $65 millones que incluía lujosos condominios en el sur de la Florida y Nueva York, en tanto se continúa procesando un gigantesco caso de corrupción contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Las cuatro personas arrestadas por la Policía federal el mes pasado en Argentina son Elizabeth Ortiz Municoy, de nacionalidad argentina, que tiene un negocio internacional de bienes raíces que hasta hace poco contaba con una franquicia en Surfside; Sergio Todisco, ex esposo de Municoy y fabricante de ropa; Carolina Pochetti, la viuda de un importante asesor de la familia Kirchner, y Carlos Cortez, un empresario que viaja entre Argentina y el sur de la Florida.
 
La Fiscalía los acusa de invertir dinero ilícito fuera del país, a nombre del asesor de los Kirchner, Héctor Daniel Muñoz, gracias al uso de una red de compañías fantasmas que lavaban dinero.
Los arrestos los ordenó un juez federal argentino que supervisa un enorme caso de corrupción donde Fernández de Kirchner está acusada de aceptar sobornos en efectivo de compañías de construcción a cambio de otorgar contratos del gobierno. Al parecer, el dinero en efectivo lo entregaba en bolsas en las casas de los acusados un conductor que llevaba meticulosas notas de las entregas que hacía. El chofer está cooperando con los fiscales y ha entregado las listas de las entregas de dinero que hacía. (Los abogados de la familia Kirchner han dicho que las acusaciones tienen una motivación política).
 
Muñoz es una de las personas mencionada en las notas de quién aceptaba bolsas de dinero a nombre del matrimonio Kirchner. Muñoz trabajó durante muchos años como secretario personal del fallecido Néstor Kirchner, el esposo de Fernández de Kirchner y también ex presidente del país. Muñoz, a quien su jefe llamaba afectuosamente “el gordo”, murió en el 2016.
 
Pero antes, creen los fiscales, Muñoz utilizó gran parte del dinero para invertir decenas de millones de dólares en exclusivas propiedades en Estados Unidos, casas muy caras en Miami y Manhattan y propiedades comerciales como farmacias y sucursales bancarias en el Sur de la Florida. Las propiedades —entre ellas una farmacia CVS en La Pequeña Habana — las compraron las compañías de la Florida registradas a nombre de Todisco y Municoy, lo que despertó sospechas de cómo la pareja pudo pagar por propiedades inmobiliarias de tanto valor.
 
La conexión de Muñoz con las propiedades se descubrió cuando documentos corporativos secretos llamados los Papeles de Panamá revelaron que Muñoz y su esposa eran dueños de una compañía en las Islas Vírgenes registrada a nombre de Todisco. La Fiscalía aún está tratando de determinar si Muñoz robó dinero de las bolsas de efectivo y los usó para adquirir propiedades para sí o si llevaba a cabo las transacciones a nombre de los Kirchner.
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Elizabeth Municoy, que dirigía una empresa de bienes raíces en Surfside, es arrestada por la policía federal argentina el mes pasado por su presunta participación en un plan de lavado de dinero.
 
Funcionarios federales de EEUU están investigando las alegaciones de que se invirtió en el país dinero sucio, según fuentes familiarizadas con el caso. La prensa argentina reportó que las autoridades de EEUU han compartido información sobre las actividades financieras de Todisco y Municoy con las autoridades estadounidenses. El Departamento de Justicia no quiso hacer ningún comentario sobre si le ha dado o no información a sus colegas argentinos.
 
Todas las propiedades en EEUU han sido vendidas, lo que significa que las autoridades tendrán que rastrear el efectivo si desean incautar algún activo.
 
Bajo las leyes argentinas, los sospechosos pueden permanecer detenidos sin ser encausados, que es el caso de las cuatro personas arrestadas. Municoy y Todisco fueron capturados en Mar del Plata, donde viven, a finales de octubre. Ninguno de sus abogados respondió las llamadas para conocer su versión.
 
Municoy, quien le había dicho al Miami Herald que no sabía nada sobre las multimillonarias transacciones y que no tenía “nada que ver” con las propiedades, ahora está cooperando con los fiscales y compartiendo información sobre cómo Muñoz adquirió los bienes raíces, según la prensa local. Aparentemente dijo a los fiscales que su ex marido era el culpable del plan.
 
Como resultado de su cooperación, Municoy salió de la cárcel. Todisco, Pochetti y Cortez siguen arrestados.
 
Municoy parece que fue cortando sus lazos en los Estados Unidos mientras la investigación se fortalecía. El año pasado, vendió su condominio de $800,000 en Hollywood. La oficina de su negocio de Surfside, Municoy International Properties, ha estado vacía por más de un año. Un sitio web de la compañía, que anteriormente incluía casas de lujo, ahora dice que está “en remodelación”.
 
Una cosa que ha mantenido: sus pagos mensuales de $300 al corredor de bienes raíces cuya licencia usó para comprar y vender propiedades, según el propio corredor, Thomas Baker, de Boynton Beach. (Municoy no es una profesional de bienes raíces con licencia en Estados Unidos, pero es legal usar una licencia a través de terceros).
“Todavía me debe el pago de este mes”, dijo Baker. “Voy a tener que salir de ella. No tenía la menor idea de que había hecho algo malo”.
 
Entretanto, Todisco también está buscando cooperar con los fiscales, lo cual le ayudaría a que se le reduzca la sentencia si llegase a ser declarado culpable, pero el juez que sigue su caso rechazó el acuerdo de colaboración. Todisco ha admitido haber comprado las propiedades, pero declaró que conocía a Muñoz “como empresario” y no sabía “el origen de los fondos”.
 
Pochetti, la viuda de Muñoz, has negado haber tenido ninguna participación en el presunto plan para lavar dinero y le dijo a la corte que se sentía decepcionada de su esposo, el ex asistente de Kirchner. Su abogado no pudo ser localizado.
 
Cortez, quien también ha sido acusado de participar en el presunto complot, fue arrestado en el aeropuerto de Buenos Aires al regresar de Miami. La Fiscalía sospecha que voló a EEUU para esconder activos, dijo Clarín.
 
Cortez también invirtió en bienes raíces en el sur de la Florida. En total, las compañías registradas a su nombre pagaron $2.9 millones por condominios en Miami y Sunrise.
Una de esas compañías, New Dreams LLC, fue creada con la ayuda de Olga Santini, la representante de Mossack Fonseca en Miami, la firma de abogados panameña que ahora está cerrada y cuyos archivos se filtraron en los Papeles de Panamá. Cortez también hizo que Mossack Fonseca, la firma que creó una empresa offshore para Muñoz, registrara una compañía llamada New Dreams en Nevada.
 
Las conexiones no terminan ahí: luego Cortez vendió uno de sus condominios de Sunrise a Guillermo Eduardo Fernández, un presunto jefe de José López, ex secretario de Obras Públicas bajo Kirchner y su esposa arrestado en el 2016 después de que se le descubriera tirando bolsas de dinero en efectivo y un rifle semiautomático por encima del muro de un convento en las afueras de Buenos Aires. López está cooperando con los fiscales en el caso de corrupción contra Fernández de Kirchner, según informes de prensa.
 
Otra pareja acusada de participar en la mayúscula estafa sigue prófuga.
 
Un juez federal en Argentina ordenó los arrestos de Carlos Gellert y Perla Puente Resendez, según informes de prensa. Resendez fungió como directora de muchas de las compañías de la Florida que tenían el negocio de bienes raíces después de que Todisco y Municoy renunciaran como directores en el 2015.
Resendez está relacionada por matrimonio con la viuda del ex asesor de Kirchner, según el sitio web argentino BorderPeriodismo. El esposo de Resendez, Gellert, es el primo de la viuda.
 
Los registros de propiedades muestran que Gellert y Resendez son dueños de una casa en Mission, Texas, aproximadamente tres horas al sur de Corpus Christi.
Charles Serfaty, un abogado que se desempeñó como agente registrado para las compañías de Resendez en Florida, que ahora figuran como “inactivas” en los registros estatales, no respondió una llamada telefónica. Resendez y Gellert no respondieron a los mensajes de Facebook.
 
Argentina ha solicitado la extradición de Resendez, según pudo conocer el Herald. Un portavoz del Departamento de Justicia dijo que la agencia no acostumbra a comentar sobre las solicitudes de extradición.
 
Las propiedades en la Florida y Nueva York se vendieron posteriormente por casi $73 millones, y parte del dinero reingresó al sistema bancario y fue transferido a otros estados de EEUU, así como a México, Hong Kong y Andorra, según un reporte de una unidad especial de delitos financieros que se mencionó en los informes de prensa.
 
Para poder recuperar parte del dinero que se sospecha robó Muñoz, los fiscales tendrán que descubrir adónde fue a parar el dinero de la venta de la propiedad.
 
Aunque Fernández de Kirchner fue acusada formalmente en septiembre por cargos de que su gobierno aceptó sobornos, actualmente se desempeña como senadora y, por lo tanto, tiene inmunidad de ser arrestada, aunque no de ser procesada.
 
El abogado de Fernández de Kirchner, Gregorio Dalbón, dijo en un correo electrónico que ella “no tiene nada que ver con ninguna propiedad en Miami” y “nada que ver con la secretaria de Néstor Kirchner”.
 
“Nadie duda en Argentina de que [Fernández de Kirchner] es víctima de una persecución judicial y mediática en un intento de difamarla y desterrarla”, agregó en un correo electrónico. “Esto es algo que no sucederá porque no hay pruebas de que haya destruido su presunción de inocencia”.
 
En el 2016, un agente de bienes raíces de Miami demandó a Municoy por la venta del edificio de la farmacia CVS en La Pequeña Habana, tras argumentar que reclamó una comisión sin derecho a hacerlo.
 
El abogado del agente citó a Municoy ante un juez para que presentara documentos que podrían demostrar qué ocurrió con los ingresos de la venta.
Al mes siguiente, Municoy llegó a un acuerdo.
05/11/2018