¿Por qué no me gusta lo que hace el juez Claudio Bonadío? Porque convierte a la justicia argentina en una farsa, en una persecución política destinada a evitar que Cristina Fernández de Kirchner vuelva a presentarse en las próximas elecciones. No le interesa la corrupción, pues la limpieza de su propio nombramiento despierta dudas.

Tres casos en que la justicia no se expidió
 
Bonadío comenzó su magistratura en el año 1994 (1) y en ese año también se juzgaba el caso BANCO NACIÓN – IBM (2). Para explicar este caso, recurro al texto tal como figura en la Wikipedia: La causa se inició en 1994 pero hasta 2016 el juicio no se había iniciado, razón por la cual el tribunal a cargo de la causa, dictó sentencia el 9 de mayo de 2016 haciendo lugar a la defensa de prescripción (vencimiento de la acción por tiempo excesivo), sobreseyendo a todos los acusados.
 
Conviene leer para recordar. Adentrarse en los hechos es sumamente interesante, hubo muertos como fue el caso de Alberto Nisman y también el del periodista que denunció el casoSantiago Pinetta , autor del libro La Nación robada, en el que denunciaba el fraude al Estado por casi 250 millones de dólares y una coima por 37 millones. Actualmente, Pinetta vive de las limosnas que le dan en el subte.

periodista argentino

Santiago Pinetta pidiendo limosna en la estación de metro Carlos Gardel (Foto: G. C. G.).
Lamentablemente, éste suele ser el destino de los que denuncian​ estos casos (3). Aunque ahora, sorprendentemente, son premiados en ocasiones.
Un documento interesante es el reportaje sobre Alfredo Aldaco (4), uno de los directivos del Banco Nación. Lo siguiente es de Página12, del año 1998: “Me pusieron la guita ahí y no resistí la tentación”.
En el año 1996 surgió otro escándalo, se trata del Escándalo de los sobornos de Siemens AG, en Argentina (5).
Sólo para demostrar que todos los gobiernos y sus funcionarios tenían interés en los sobornos extraigo dos párrafos de la nota:
  • Una vez que asumió la presidencia Fernando de la Rúa, y anunció que cancelaría el contrato Siemens, pagó seis millones de dólares en sobornos adicionales a funcionarios de la nueva administración para tratar de evitarlo.
  • Al resolverse el contrato, Siemens suspendió el pago de los sobornos comprometidos, pero, ante reclamos de pagos y amenazas a sus ejecutivos en la Argentina, Siemens pagó durante los siguientes cuatro años más de veintitrés millones de dólares.
Carlos Menem era el presidente que, según figura ahí, recibió varios millones.
 
También se menciona que la empresa declaró en Estados Unidos. Siemens AG reconoció que esos pagos eran parte de una práctica generalizada de soborno de funcionarios, pues también lo había estado haciendo en otros países y en relación con casi trescientos contratos.
 
Sin duda alguna, esta empresa sobornó históricamente para ganar licitaciones en Argentina. (6)
 
¿Por qué Bonadío, siendo juez, no intervino o no se manifestó en estos grandes y comprobados casos de corrupción? Porque los corruptos lo nombraron. Por lo tanto, optó por “yo argentino, no me meto”. Seguramente, él llegará a la Corte Suprema.
 
Una nota de Telesur (7), de noviembre 2015, detalla con bastante claridad los orígenes de la riqueza de los Macri que incluye, por supuesto, denuncias por manejo ilegal.
 
Sorprendentemente, se menciona que la familia es socia de la mencionada Siemens.
 
Si ya llegamos a este punto, podemos seguir con otro gran escándalo: la nacionalización de la deuda privada que jamás nadie ha pagado. Domingo Cavallo (8) es alguien que también aparece en los enlaces anteriores; él denuncia: “Yo no estaticé la Deuda Privada en 1982. Fui el único que denunció que se proponían hacerlo”.
 
Yo no estoy juzgando a nadie, bueno, tal vez sí a Bonadío, pero mi intención es reunir información para aquellos amigos que realmente deseen ver las cosas con otros ojos y no sólo quedarse con las ambiguas notas del diario Clarín, las cuales son imprecisas, con relación a Macri, y muy detalladas, con relación a Kirchner.

Argentina

Carlos Bonadío (Foto: MDZ).
Casualmente, en el texto de Cavallo aparece el tema de los jueces de la servilleta, que incluye al juez Bonadío (9).
 
Eso realmente fue un gran robo que nunca se investigó y, sin duda, favoreció a los “grandes y ricos”; la lista detallada la encontramos en las referencias al pie. (9)
 
Sorprendentemente, uno de los que se enriqueció con la nacionalización del año 1982, Francisco “Franco” Macri, propuso volver a nacionalizar la deuda en el año 2001 (10). Sin duda, se trata de un hombre que siempre estuvo cerca del verdadero poder. En el texto citado figura: Ayer, Macri señaló que “para las empresas que desde hace décadas estamos luchando por el bienestar del país, hemos venido acumulando todos, en general, una carga muy dura de afrontar, especialmente ocasionada por las altísimas tasas de interés que hemos estado pagando, compitiendo con empresas internacionales que pagan bajísimas tasas. También hemos estado afligidos por la falta de toma de decisiones de varios Gobiernos, que ha agudizado aún más los problemas de cada una de las empresas en casi todos o en todos los sectores argentinos”.
 
Si sufrieron tanto las empresas, ¿cómo es que se enriquecieron tanto?
 
No se encuentran respuestas porque se evita publicarlas. Del actual gobierno, se puede mencionar, por un lado, la venta de Macair a Avian, una venta privada y supuestamente legítima, así como la apertura de los cielos, una también legítima decisión del gobierno. Avian recibió las líneas de Aerolíneas Argentinas y opera desde Ezeiza y Aeroparque; una comisión publica no encontró conflicto de intereses (11). Por otro lado, una nota del año 2013 menciona a Grupo Macri entre las setenta empresas que se favorecieron de este gran robo (12), de ese texto extraigo: El empresariado no sólo fue favorecido con lo dispuesto por el Central durante los años de plomo, sino también con los escasos controles sobre la actividad financiera. El juez Ballesteros detectó infracciones a la ley penal cambiaria, confusión entre deudor y acreedor, sumas no ingresadas al país, anomalías en la concertación de seguros de cambio, aportes de capital encubiertos como préstamos financieros, subfacturaciones y autopréstamos. Entre las entidades acusadas de realizar esta última maniobra estaba Socma, del Grupo Macri.
23 mil millones de dólares es el perjuicio que, según se calculó en 1983, las empresas asociadas a la dictadura ocasionaron al Estado Nacional.
Para estudiar el valor del dinero con el paso del tiempo, recomiendo aprender del desarrollo del capital de Bill Gates (13), así sabremos apreciar que aquellos apenas veintitrés mil millones son muchísimo más hoy en día.
 
Deuda externa argentina
En esta etapa es cuando me siento obligado a mencionar la deuda externa argentina (14) y de ahí rescato algo que nunca leo en los mensajes corrientes: ​ En 1951, en pleno peronismo, Argentina pasó de deber de 12,500 millones de m$n (pesos moneda nacional) a ser por primera vez en su historia un país acreedor.
 
Juan Domingo Perón convirtió al país en acreedor por más de cinco mil millones de m$n. En 1958, al concluir la dictadura autodenominada Revolución «Libertadora», la Argentina dejó de ser un país acreedor para volverse deudor, la deuda externa había vuelto a crecer y superó los mil millones de dólares.

presidente de Argentina

Juan Domingo Perón, mayo, 1974 (Foto: Informador Público).
 
Esta rotación de la política exterior independiente a una totalmente alineada con Estados Unidos se conjuga con la incorporación de la Argentina al FMI, decidida por el régimen de Pedro Eugenio Aramburu, en 1956, al mismo tiempo que se desnacionalizaron los depósitos bancarios, y se anuló la reforma constitucional de 1949, dejando sin efecto el artículo 40, protector de los recursos naturales. La Argentina ingresa por la fuerza en el círculo de endeudamiento e inflación con nuevos créditos para pagar los intereses de préstamos anteriores.
 
En vísperas de la asunción de Kirchner como presidente, extraigo el siguiente texto: Domingo Cavallo, junto a Federico Sturzenegger, firmó el Decreto 648/01, que habilitó la operación del megacanje. Según los expertos, el megacanje aumentó el monto de la deuda en cincuenta y tres mil millones de dólares, sumando capital e intereses.​ Por esta operación, fue procesado por la justicia argentina en el marco de la causa por el megacanje de De La Rúa, junto al banquero estadounidense David Mulford, prófugo de la justicia. 
 
Los resultados del blindaje y el megacanje causaron un aumento del endeudamiento externo. Antes de esta operación, hacia finales del año 2000, la deuda externa del país ascendía a los ochenta mil millones de dólares. Con posterioridad al megacanje, la deuda externa aumentaría hasta los ochenta y ocho mil millones de dólares, mientras que, para el año 2003, alcanzaría los ciento dos mil millones de dólares. Antes del megacanje, Argentina debía pagar, en el período 2001-2031, por los vencimientos de su deuda, un valor que alcanzaba los sesenta mil quinientos millones de dólares. Luego del megacanje, ese valor se incrementaría en un 63% y llegaría a los noventa y ocho mil cuatrocientos millones de dólares.
 
Además, la deuda pública total pasaría de los ciento veinticuatro mil cuatrocientos millones de dólares a los ciento veintiséis mil seiscientos millones de dólares. Por su parte, los intereses de la deuda treparían de ochenta y dos mil trescientos millones de dólares hasta los ciento veinte mil setecientos millones de dólares.​
Actualmente, el gobierno repite los mismos errores que llevaron a Argentina a la quiebra, y que enriquecieron a los ricos; por supuesto, no entiendo a mis amigos que leen, supuestamente con ojos atentos, lo mismo que yo, y que sacan conclusiones absolutamente distintas.
 
En el año 2001 el mismo presidente Eduardo Duhalde dijo: Argentina está fundida. La propia esencia de este modelo terminó con la convertibilidad. Arrojó a la indigencia a dos millones de argentinos, destruyó a la clase media, quebró nuestras industrias y pulverizó el trabajo de los argentinos.
Sin embargo, la propaganda acusa a los Kirchner, cuando ellos, en realidad, redujeron sustancialmente la deuda externa. No sólo no hay pruebas de que “se robaron todo”, sino que los datos demuestran que la Argentina se enriqueció.
 
Un último fallo
Mientras escribo esta nota, otro fallo de la justicia argentina nos da pruebas de su debilidad. Es el que absuelve al expresidente Carlos Menem de responsabilidad por el contrabando de armas (15). No fue liberado por no ser responsable, sino por:
Considerar que no se cumplió con el principio de “plazo razonable” para arribar a una condena firme, teniendo en cuenta que la causa de contrabando de armas llevaba 23 años dando vueltas en los tribunales.
 
Comencé con Bonadío y debo finalizar con él. Es evidente que este juez no está investigando la corrupción, sino cumpliendo el encargo de intentar evitar que Cristina Fernández de Kirchner vuelva a ser candidata a la presidencia. En otras palabras, se trata de una persecución política, la misma que sufre el expresidente Lula da Silva en Brasil.
Entonces, ¿queda algo que no sea corrupto?  Seguramente no.
De dónde surge entonces la grieta política que divide profundamente al pueblo argentino y que aparentemente no es muy distinta a la grieta que separa a los fanáticos del River Plate de los de Boca Juniors.
 
Un amigo mío de la infancia, que conozco desde los pañales, me escribe en el Facebook: Yo soy un ANTIPERONISTA TOTAL. Y CON MAYÚSCULAS, eso sí te digo, pues así lo siento yo.
 
Le pregunté que por qué es antiperonista, hasta el  momento no he recibido respuesta. Es un poco menor que yo y quizá es antiperonista porque cuando entramos a la escuela primaria el régimen de Perón era historia y hasta nos estaba prohibido mencionar ese nombre. Supongo que no leyó y se alimentó sólo de los discursos que nos acompañaron toda la vida, así que es sencillo comprender por qué la tradicional derecha argentina (¿la oligarquía?) ganó las elecciones sin la ayuda de los golpes militares. Ganó por el voto de los radicales, pues para nuestra clase, los nacidos alrededor del año 1950, es ser peronista o radical, y los radicales son, en primer lugar, antiperonistas. Yo nunca tuve relación con
alguien de la oligarquía.
 
Cómo puedo confiar en el albedrío de una persona que comenzó la escuela primaria con el gobierno militar que derrocó a Perón (comandado por el general Pedro
EugenioAramburu), antes de terminarla, otra revolución militar derrocó a Arturo Frondizi (dirigida por el general José María Guido); la escuela secundaria la cursó en su mayor parte con el gobierno militar del general Juan Carlos Onganía (que derrocó a Arturo Humberto Illia); luego hubo un pequeño periodo de democracia de 1973 a 1976; y, nuevamente, otro terrible golpe militar: la diabólica junta militar del general Jorge RafaelVidela se instaló en el periodo 1976-1983. No tenemos una educación democrática, por lo tanto, nuestra elección es, en general, absolutamente casual. En defensa de mi amigo, debo decir que el sólo dice que “siente” ser ANTIPERONISTA, y los sentimientos jamás son racionales.
corrupción en Argentina
Será legal o no, pero es muy posible que haya más dinero argentino (o de argentinos) en el exterior que en el Banco Central, la evasión siempre fue una norma.
 
ALD/Elsemanario
 
 
30/10/2018