El fenómeno delictivo del Lavado de Dinero es actualmente uno de los acontecimientos más impactantes en materia de política criminal. Y es que ante los Estados de derecho, protegidos por leyes penales, los criminales se han confrontado con una problemática vital: esconder sus actividades ilegales para gozar del producto de las mismas y evitar castigos. Por lo que surge la necesidad de tomar medidas para ocultar el origen ilícito de estas ganancias.

La experiencia en política criminal ha demostrado que no basta actuar penalmente sobre individuos u organizaciones criminales si no se afecta o elimina el poder financiero acumulado de sus actividades. De hecho, este aspecto financiero se ha convertido en un componente esencial en la lucha contra la delincuencia organizada.

Ya es de conocimiento público que en la lucha contra el blanqueo, el estudio de las tramas contables, financieras y fiscales, es útil en la lucha contra el crimen organizado y el terrorismo y en estos ámbitos la mejor estrategia en la investigación policial es precisamente seguir la pista del dinero.

El dinero deja huellas, y estas nunca son más perceptibles que cuando el capital ilícito trata de entrar en el circuito legal, cuando se trata de blanquear el activo mal obtenido y camuflar los orígenes ilícitos de las ganancias usando la apariencia de actividades lícitas que, en todo caso, son actividades ficticias.

Además, considerando que el objetivo de la gran mayoría de los delincuentes es esencialmente obtener dinero o activos de disfrute inmediato o fácil conversión, los esfuerzos por limitar, dificultar o impedir que esto ocurra, desincentivan la comisión de hechos delictivos pues reduce el sentido de oportunidad, además de convertirse en un medio muy efectivo de atacar la impunidad o la falta de consecuencias luego de la comisión de una acción criminal.

Por ello, tomar conciencia del papel que desempeñan los Estados y sus ciudadanos en la prevención del blanqueo de capitales nos permite dejar de ser simples espectadores o víctimas del crimen organizado para ser parte activa en la solución de tan grave problema.“El resultado de tomar conciencia sobre la importancia de la lucha financiera para prevenir el crimen organizado se ha traducido, a nivel internacional, en convenios internacionales o regionales, recomendaciones, compromisos y acuerdos de cooperación, siendo los más relevantes”, dice a la redacción de Antilavado de Dinero el Analista-Investigador, experto prevención de blanqueo de capitales y exmiembro de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) mexicana Carlos Baldera.

Alude a la creación del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), especialmente encargado de formular normas universalmente aceptadas para la prevención y represión del lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo mediante la expedición de cuarenta recomendaciones, además de nueve recomendaciones especiales sobre el patrocinio a células terroristas.

Así como a los convenios internacionales de las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos (OEA) y las directivas de la Unión Europea que integran en sus compromisos aspectos relacionados con la prevención estos crímenes.

“Si bien a través del impulso de las organizaciones internacionales, más y más países en el mundo han adoptado e implementado medidas y sistemas operativos recomendados para prevenir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo, y a pesar de resultados significativos en términos de prevenir el poder financiero del crimen organizado, debemos sin embargo considerar que, aún queda mucho por hacer”, añade.

Rejas de la sede de las Naciones Unidas en EE.UU

Un paso adelante

Las actividades de lavado de activos, han demostrado el desarrollo de estrategias muy ingeniosas que día a día van evolucionando con el fin de evadir los controles que se interponen en la consecución de sus objetivos. Estos esquemas de colocación pueden ser casas de cambio, testaferros, juegos de azar, empresas de fachada, mediante el pitufeo, negocios ficticios, compraventa de bienes, productos de seguros.

De allí que los sistemas de prevención –y su constante actualización- sean tan importantes. “Para evitar todos estos riesgos que implican el blanqueo de capitales y el financiamiento al terrorismo tiene que haber prevención”, asevera el abogado penalista, magistrado, especialista en delincuencia organizada, récord Guinness en prevención de crimen organizado, editor del portal Antilavado de Dinero y autor del libro “Así se lava dinero en Venezuela”, Dr. Alejandro Rebolledo.

Alega que estos sistemas buscan, mediante actualización y capacitación, ser la herramienta más contundente contra estos delitos.

Esto debido a que el dinero puede “comprarlo casi todo”, por lo que resulta muy difícil poner freno al blanqueo de capitales procedente de la delincuencia organizada dentro de un país que no tenga controles preventivos.

Estudios recientes realizados por diferentes organizaciones extranjeras sobre este tema reflejan que más del 90% de las operaciones de legitimación que han sido descubiertas en el mundo, deben su detección a los oportunos reportes y comunicaciones que hicieron los bancos a las autoridades de control, evidenciando el gran papel que representan los programas preventivos para evitar mayores delitos financieros.

España es un ejemplo de ello. Desde 2012 y hasta finales de 2017, el Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (Sepblac) incrementó en 55% el número de casos abiertos por indicio de delitos detectados a través de entidades financieras y profesionales liberales, de acuerdo con el diario español El País.

Además, en el informe sobre Medidas Contra el Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo que publicó el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) en diciembre de 2014, se valoraban positivamente los avances de la nación europea en la lucha contra el blanqueo de capitales y financiación del terrorismo, resaltando que dicha nación cuenta con una adecuada legislación y normativa al respecto, así como con instituciones sólidas y un elevado nivel de conocimiento de los riesgos de blanqueo.

“Son muchas la naciones que en sus legislaciones internas han adoptado medidas para la prevención y punición de conductas de lavado de dinero. Pero fue a partir de la década del 70 cuando las reglas en la materia comenzaron a cambiar. Aun entendiendo que la sanción penal es la última medida de una sociedad en su lucha contra las conductas criminales, en muchos sectores explican que poner énfasis en la prevención supone capacitar a los agentes que intervienen en la actividad económica, mantenerlos informados y constantemente actualizados sobre las tareas específicas a asumir para frustrar la posibilidad de concentración de esas conductas criminales”, expone Baldera.

Y es que de no aplicarse estas medidas para evitar estos crímenes seguirán surgiendo más delitos y de mayores impactos negativos, tal como lo menciona el Fondo Monetario Internacional: “El lavado de dinero puede tener graves consecuencias macroeconómicas para un país, como por ejemplo variaciones impredecibles en la demanda de dinero, riesgo para la solidez de las instituciones financieras y efecto de contaminación sobre transacciones financieras legales”.

Oficinas del Fondo Monetario Internacional en Washington

Detener el delito

Por otro lado, la detección de este crimen pasa por la implementación de controles de movimientos de dinero en las entidades bancarias.

A fin de cuenta, tal como se mencionó anteriormente, el delincuente querrá, tarde o temprano, introducir el dinero de sus actividades delictivas en el circuito financiero, para darle apariencia de legalidad.

Por eso, las principales medidas han de estar encaminadas a descubrir esos flujos de capitales, dice.

“Se pueden implantar otros planes adicionales para su descubrimiento, como pueden ser las investigaciones fiscales buscando enriquecimientos injustificados, o inversiones cuya financiación no está clara”, sostiene el experto mexicano.

Añade que por ello es necesario la implementación de controles en entidades financieras, a fin de que el dinero procedente de la delincuencia organizada no fluya con facilidad por el sistema. “Para ello, resulta imprescindible imponer a los bancos medidas que les obliguen a comunicar a las autoridades las operaciones que pueden ser sospechosas de lavado”, insiste.

Para el ex miembro de la UIF mexicana también resulta importante que el propio sistema financiero detecte métodos como la utilización de los bancos pantalla, que como su propio nombre indica, son meros instrumentos para facilitar la legitimación de activos.

En ese sentido, iniciativas como FATCA (Foreign Account Tax Compliance Act) en Estados Unidos, resaltan la importancia de contar con procedimientos adecuados de Conocimiento del Cliente (KYC, por sus siglas en inglés), como pilar básico de todo sistema de prevención de lavado de activos.

Debido a que, desde el punto de vista profesional, la prevención del blanqueo se ha convertido en una materia transversal, en tanto hay otras regulaciones que afectan los controles internos de las compañías en términos de la prevención de diversos delitos, con un enfoque más complejo y global que se extiende a cuestiones jurídicas, operacionales, financieras, entre otros.

Es así como la administración de bancos y de otras instituciones financieras, entre otros, han otorgado mayor atención a las exigencias y desafíos que representa la prevención de lavado de activos.

Y es que, pese a los avances evidentes que han tenido los bancos y entidades financieras en el mundo, para enfrentar los desafíos que suscitan las amenazas del blanqueo, aún hay temas pendientes por abordar como los delitos tributarios y su relación con el lavado de activos, el secreto bancario y las sanciones reales aplicables a quienes se ven envueltos en estos ílicitos.

Por ello, de acuerdo con Rebolledo, enfrentar al crimen organizado no es nada fácil, ya que se trata de redes criminales con muchísimo poder económico, político y social, “pero no por ello se debe dejar de luchar y de investigar”.

“No puede pretenderse creer que se está con conocimiento actualizado si no se practica a diario, por eso se hacen cursos seminarios, talleres y programas por la permanente actualización”, menciona. Y concluye que “el trabajo es arduo pero con perseverancia, con un compromiso común internacional y con buenas técnicas de investigación empleadas eficazmente, podremos continuar enfrentándolo”

ALD / Luis Mendoza

17/09/2018