La prevención es clave para la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo. De allí que estrategias como los Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS) sean de vital importancia en esta materia.

Y es que actualmente las instituciones financieras desempeñan una labor importante como colaboradores de las estrategias globales que buscan aplicar medidas que ayuden a los gobiernos con el control de blanqueamiento de capitales y del patrocinio a grupos terroristas.

Pero, ¿qué es un ROS?

Este mecanismo viene directamente de la mano de la recomendación 20 del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) que establece que “si una institución financiera sospecha o tiene motivos razonables para sospechar que los fondos son producto de una actividad criminal, o están relacionados al financiamiento del terrorismo, a ésta se le debe exigir, por ley, que reporte con prontitud sus sospechas a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF)”.

Es decir, los Reportes de Operaciones Sospechosas son alertas del sector financiero para establecer que hay un comportamiento inusual de la cuenta de un cliente en particular, explica el abogado penalista, magistrado, especialista en delincuencia organizada, récord Guinness en prevención de crimen organizado y editor del portal Antilavado de Dinero, Dr. Alejandro Rebolledo.

Este mecanismo se basa en la segmentación que se le da a una cuenta, bien sea de persona jurídica o natural, al momento de su apertura dependiendo del tipo de cliente, por lo que si ésta tiene un comportamiento distinto a lo que se ha establecido de ella en principio puede tener un reporte de operación sospechosa.

“Por ejemplo, si tengo una cuenta segmentada con un comportamiento de 20 mil dólares mensuales y de pronto empieza a tener depósitos semanales de más de 100 mil dólares, que pasan a ser en efectivo y por jurisdicciones que no son en las que normalmente el cliente tiene negocios, esa cuenta tiene un comportamiento inusual para lo cual fue segmentada y puede generar un reporte de operación sospechosa para que se evalúe y se monitoree a fin de conocer si está ligada a actividades ilícitas”, aclara Rebolledo.

Plenaria del Grupo de Acción Financiera Internacional reunida en Estados Unidos

¿Cómo funcionan?

Considerando que un ROS no es una denuncia, sino una alarma, estos reportes pasan a manos de la Unidad de Inteligencia Financiera para evaluar si existe o no una actividad ilícita con la cuenta vinculada a la alerta.

Las entidades Financieras y personas sujetas al régimen de Prevención de Lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo (por citar algunas Instituciones de Crédito, Casas de Bolsa, Fondos de Inversión, Sociedades Financieras de Objeto Múltiple Reguladas, etc) deberán remitir a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) por conducto de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) diversos reportes de operaciones que realicen con sus clientes y usuarios”, expone la abogada y coordinadora de la Comisión de Prevención de Lavado de Dinero del Colegio de Abogados de México, Graciela Pompa.

La especialista indica que, según la propia UIF, estas notificaciones se emitirán a aquellas operaciones que no concuerden con los antecedentes conocidas o declaradas por los respectivos clientes de las instituciones financieras y demás sujetos obligados en términos de dichas disposiciones de carácter general, o con su patrón habitual de comportamiento transaccional, en función al monto, frecuencia, tipo o naturaleza de la operación de que se trate, sin que exista una justificación razonable para dicho comportamiento, o bien cuando se considere que los recursos pudieran estar destinadas a favorecer la comisión de los delitos señalados en este párrafo.

Además, “se emitirán reportes de operaciones sospechosas, de acuerdo con las disposiciones de carácter general emitidas por la SHCP en la materia, en general a aquellas actividades de los directivos, funcionarios, empleados y apoderados de las instituciones financieras y demás sujetos obligados en términos de dichas disposiciones que, por sus características, pudieran contravenir o vulnerar la aplicación de las normas en esa misma materia, o aquella que, por cualquier otra causa, resulte dubitativa para dichas instituciones y sujetos obligados”, agrega.

Una vez realizada la alerta, y en caso de que diese positivo, en tanto efectivamente esté vinculada a actividades ilícitas, pasaría a la jurisdicción del Estado para averiguar el porqué del comportamiento de esa cuenta donde, según el caso, se realizaría un proceso de investigación que conllevaría consecuencias jurídicas del delito lavado de dinero y las penas que en derecho corresponda, alega Pompa.

De lo contrario, menciona el Dr. Rebolledo, “se seguiría monitoreando la cuenta para ver qué otro comportamiento inusual puede tener en un momento determinado”.

Equipo de la Unidad de Investigación Financiera de México durante pesquisas en un caso el pasado mayo

¿Es efectivo este mecanismo?

Un ejemplo claro de la eficacia de esta herramienta se vio en Argentina, donde un ROS fue la causante de que en 2016 se llevara a cabo el juicio por lavado de activos más grande que se haya realizado alguna vez en ese país. Se trata del sonado caso del clan Ale, un grupo acusado de blanquear al menos 40 millones de dólares entre 2011 y 2013.

Entonces, las investigaciones realizadas por la Unidad de Inteligencia Financiera del Ministerio de Hacienda y Finanzas en Buenos Aires surgieron a partir de diversas informaciones provenientes de Reportes de Operaciones Sospechosas.

En el requerimiento del organismo antilavado se señaló la existencia de una asociación ilícita liderada por los hermanos Rubén "La Chancha" Ale -expresidente del club de fútbol San Martín de Tucumán- y Adolfo "El Mono" Ale, hoy condenados a 10 años de prisión por sus delitos.

La banda se dedicaba desde el 2002 a la trata de personas con fines de explotación sexual, cobros extorsivos, defraudaciones, intermediación financiera no autorizada, usurpaciones de propiedades, tenencia ilegal de armas de fuego, evasión impositiva y narcotráfico, entre otros ilícitos, de acuerdo al portal de noticias argentino Télam.

La UIF individualizó en forma muy precisa y documentada maniobras por un total de $39.556.960,52 y la utilización de diversas sociedades comerciales tales como la firma Cinco Estrellas S.R.L., Point Limits S.R.L. y la Transportadora Leonel S.R.L.

Además, fue en esa misma nación donde diversos Reportes de Operaciones Sospechosas de un casino por “evasión impositiva” sirvieron de detonantes para levantar pesquisas en contra del clan Barakat, la cual concluiría con el descubrimiento de operaciones de blanqueo de capitales en la Triple Frontera (Paraguay, Brasil y Argentina) para financiar al grupo terrorista Hezbollah.

De acuerdo con las investigaciones, la misión de Assad Barakat y su clan de parientes era recaudar fondos para enviar a supuestas asociaciones de beneficiencia vinculadas a la mencionada estructura político-militar del Líbano, incluida en la lista de organizaciones terroristas de Estados Unidos e Israel, entre otros países, reseñó el diario Clarín de Argentina.

“La primera pista llegó desde el Casino de Puerto Iguazú. Entre 2015 y abril de 2018 Barakat cobró de cambio de fichas $ 11.700.000. Recibió el dinero en efectivo y volvió luego a Ciudad del Este sin declarar que llevaba cash. La Aduana obliga a declarar cuando el viajero lleva más de 10 mil dólares. En las fuentes gubernamentales consultadas se desconoce el origen del dinero que jugó Barakat y cuánto realmente apostó cómo para ganar tantos premios. De todos modos, tanto la UIF como el titular de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC), Gabriel Pérez Barberá, sospechan que ese fue un mecanismo de lavado de dinero para poder luego girar planta blanca al exterior”, informó el rotativo en su versión digital.

No obstante, es probable que el caso más sonado sobre un ROS haya sido el que involucra al astro del fútbol Lionel Messi, cuando quedó envuelto en un Reporte de Operaciones Sospechosas iniciado por el estudio panameño Mossack Fonseca ante la Unidad de Análisis Financiero (UAF) de Panamá.

El astro del fútbol Lionel Messi declarando en tribunales españoles por ivestigación en su contra por fraude fiscal

A fines de julio de 2016, los abogados panameños reportaron a la offshore de los Messi ante la autoridad anti-lavado de Panamá. Elevaron un Reporte de Operaciones Sospechosas (ROS) dirigido a la Unidad de Análisis Financiero (UAF) de ese país informando que los responsables de la offshore no había cumplido con la ley entregando la información de la sociedad y sus dueños, según documentos internos del bufete de abogados posteriores a los Panamá Papers (entre 2016 y 2017) y obtenidos nuevamente por el diario alemán Süddeutsche Zeitung y compartidos por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) con más de cien medios de todo el mundo.

El 22 de febrero de 2017, el estudio panameño recibió una confirmación de la oficina antilavado, informando la “captura” del ROS contra la offshore de los Messi, que se identificó en el organismo oficial con el número 20634, de acuerdo a un correo electrónico. La UAF confirmó la existencia de la alerta, que originó un expediente contra Mega Star Enterprises Inc.

Por ello no extraña que en otras naciones como Chile y Perú hayan incrementado la emisión de estas alarmas de manera significativa.

Desde Santiago, el director de la Unidad de Análisis Financiero (UAF) de ese país, Javier Cruz, informó al portal Economía y Negocios que los Reportes de Operaciones Sospechosas llegaron a un récord en 2017 de 3.903 -16 por cada día hábil-, 16% más que en 2016. De estos, 181 arrojaron señales indiciarias de lavado de activos o financiamiento al terrorismo, que fueron enviados al Ministerio Público, tras ser revisados por los analistas de inteligencia de la unidad.

Esto no necesariamente significa que se esté lavando más dinero, sino que "al igual que en otras industrias, como hace algunos años fueron las AFP o las corredoras de bolsa, llega un momento en que los sistemas internos empiezan a funcionar de mejor forma, a sofisticar sus análisis y a detectar operaciones que a veces pasaban desapercibidas", dijo Cruz en declaraciones al mencionado medio. "Esas variaciones siempre son bienvenidas, porque demuestran que cambia la percepción del riesgo de la industria sobre ciertas personas o transacciones, lo que finalmente fortalece el sistema, que está más alerta", añadió.

Por su parte, en suelo peruano las instituciones financieras remitieron a la UIF 13.138 ROS entre 2015 y 2017, según la jefa de Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), Socorro Heysen, quien reveló a los medios de ese territorio que en los últimos tres años, el organismo realizó 158 informes de inteligencia y que luego de investigaciones en el Ministerio Público, 37 de esos reportes terminaron incluidos en sentencias.

Estos casos son prueba indudable de la eficacia de este mecanismo, siempre y cuando se le haga el seguimiento correcto a la cuenta a la que se le haya levantado un Reporte de Operación Sospechosa.

A fin de cuentas, como toda cadena se rompe por su eslabón más débil, es necesario asegurar el seguimiento debido a los ROS pues, de otra forma, todo el esquema de prevención de lavado de activos quedaría en entredicho.

ALD / Luis Mendoza

11/08/2018