El astro argentino Lionel Messi (“la pulga”) y el portugués Cristiano Ronaldo (CR7) tienen sobre sí la atención del mundo. Y es que hoy no solo se disputan el trofeo del campeonato deportivo más importante del planeta, sino que enfrentan severos problemas judiciales por fraudes al fisco que podrían acabar llevándoles a la cárcel por separado.

El primero de ello es –probablemente- el más afectado por sus “gambetas” para evadir a la Hacienda española. Sus acciones ya le habían sacado de las canchas para sentarle en el banquillo de los acusados, evitando la prisión prácticamente en el último minuto.

Pero es justo ahora, cuando se encuentra en Rusia representando a la selección argentina en la Copa Mundial de la Fifa 2018, que el también astro del Barcelona F.C. ve nuevamente aparecer su nombre en recientes filtraciones del sonado caso de los Panama Papers. Y su preocupación se percibe cada vez más en las canchas.

El Messi que se ha visto en el mencionado torneo no es el mismo que juega en el Camp Nou con la camiseta azulgrana. Su falta de brillo es tal que la oncena albiceleste estuvo cerca de regresar a Buenos Aires, sin llegar siquiera a la segunda ronda, logrando pasar a octavos de final en un dramático juego contra Nigeria. Esto debido a que su situación ha hecho mella en los vestidores de su selección.

“Están todos muy bajoneados. Messi está para atrás con todos los quilombos de los Panama Papers, por la cancelación del amistoso con Israel, los israelitas (israelíes) le echan la culpa a él, el quilombo con el padre, esto es un escándalo”, reveló el jefe de prensa de la súperliga argentina, Mariano Almada, en un audio filtrado previo al encuentro con el equipo africano. “Quilombo” es una palabra muy usada en Argentina para referirse a desorden o escándalo.

El “quilombo” panameño de la pulga argentina

El pasado 20 de junio, decenas de medios internacionales dirigidos por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y Süddeutsche Zeitung, en una secuela de los papeles de Panamá informaron que los Messi, Lionel y su padre Jorge Horacio, mantienen vigente la sociedad instrumental Mega Star Enterprises Inc. en el Registro Público panameño.

Además, las autoridades de la nación del istmo abrieron en 2017 una investigación por “operaciones sospechosas” llevadas a cabo por esa sociedad, de acuerdo con nuevos documentos del despacho Mossack Fonseca, confirmados oficialmente por instituciones fiscales de ese país.

La Unidad de Análisis Financiero para la prevención del blanqueo de capitales y el financiamiento del terrorismo (UAF) de Panamá emitió en febrero de 2017 un Reporte de operación sospechosa (ROS) sobre Mega Star. Concretamente, el ROS número 20.634.

La Pulga y su padre ya habían sido condenados en 2016 por la Audiencia Provincial de Barcelona por tres delitos fiscales, tras defraudar por 4,2 millones de euros a la Hacienda española durante los ejercicios 2007, 2008 y 2009.

La experticia reveló que no habían tributado en España los ingresos de 10,1 millones percibidos por la explotación de los derechos de imagen del astro del fútbol, debido a que montaron un complejo entramado de sociedades instrumentales registradas en Belice, Uruguay, Reino Unido y Suiza para evadir impuestos.

En abril de ese mismo año, la investigación de los Panama Papers demostró que los representantes de los Messi habían ordenado adquirir una sociedad en la mencionada nación centroamericana justo el día siguiente de que recibieran la denuncia de la Fiscalía barcelonés. Mega Star Enterprises Inc. fue comprada para beneficio del capitán argentino y su progenitor en junio de 2013 e inscrita en el Registro Público panameño.

Entonces el astro fue sentenciado a 21 meses de prisión y una multa de 2,093 millones de euros por tres delitos fiscales, para evitar la cárcel. A su padre le imputaron 15 meses y una multa de 1,4 millones.

Los nuevos datos revelan que ambos siguieron usando la misma estructura societaria opaca registrada en diversos países en los ejercicios fiscales 2010 a 2013, hechos por los que no fueron juzgados, al llegar a acuerdos administrativos con Hacienda. Una parte de ese entramado financiero sigue activo.

Los Messi lo niegan todo

Pese a que las investigaciones continúan, el minidios y su padre se han empeñado en negar cualquier acusación relacionada con los papeles de Panamá.

“Ante las noticias emitidas por distintos medios de comunicación en las que se atribuye a Lionel Messi la creación de una estructura societaria dirigida a ‘poner en marcha un nuevo entramado de fraude fiscal’, la familia Messi desea dejar claro que Lionel Messi no ha llevado a cabo ninguno de los actos que se le imputan en ellas, siendo falsas e injuriosas las acusaciones de haber diseñado una nueva trama de evasión fiscal e, incluso, de crear una red de blanqueo de capitales”, señalaba un comunicado emitido por la familia Messi en 2016, cuando recién salía a luz el caso.

“La sociedad panameña a que se refieren dichas informaciones es una compañía totalmente inactiva, que jamás tuvo fondos ni cuentas corrientes abiertas y que deriva de la antigua estructura societaria diseñada por las anteriores asesores fiscales de la familia Messi, cuyas consecuencias fiscales para Lionel Messi ya fueron regularizadas en su momento, declarando ante la Hacienda Pública española todos los ingresos derivados de la explotación de sus derechos de imagen, devengados con anterioridad y posterioridad al procedimiento seguido ante la Agencia Tributaria”, añadía el comunicado, que ha sido desmentido recientemente ante las nuevas pruebas divulgadas por el ICIJ y Süddeutsche Zeitung.

Aún así, el padre del astro argentino insiste en negar las pruebas. En entrevista con un reconocido periodista argentino, Jorge Horacio Messi se defendió y aclaró que lo que se ha revelado recientemente “es algo que pasó después del 2013 con esa sociedad (…) que había creado el estudio Juárez y que llevaba la estructura que se había generado. Nunca se usó y se había creado como pantalla ese año”.

“Si hubiese sido una sociedad, hubiese habido movimientos. Y estaríamos todos presos. No hay nada más raro que esto y lo que están diciendo es una barbaridad. Yo me gano la vida en España y gano muy bien, no necesito quedarme con ninguna plata”, remarcó.

Se siguen los pasos

Y mientras esto ocurre con Messi, su rival vive un escenario similar que no es menos delicado. Ronaldo es acusado formalmente por la entidad tributaria española de evadir impuestos de manera “voluntaria” y “consciente”.

Según la fiscalía, el delantero luso y su entorno crearon una estructura societaria para defraudar al fisco con 14.768.897 euros, cometiendo cuatro delitos entre 2011 y 2014.

El Ministerio Público, que citó en su comunicado la sentencia del Tribunal Supremo contra Messi, consideró que Ronaldo aprovechó esa plataforma creada en 2010, un año después de ser fichado por el conjunto merengue, para “ocultar al fisco las rentas generadas en España” por sus derechos de imagen.

La estrella, que según la revista Forbes es el deportista que más dinero genera en el mundo, llegó a negar las acusaciones asegurando que su “consciencia está limpia” y sus representantes insisten que “no está ni ha estado jamás implicado en ningún problema con las autoridades fiscales de ningún país”.

Casos similares

Ante todo esto, llama la atención la forma en que ambos se han seguido los pasos dentro de las canchas y ahora en los tribunales. Y aunque comparar a Messi y Ronaldo es entrar en el debate de cuál de los dos es el mejor futbolista de todos los tiempos, lo cierto es que las diferencias entre estas estrellas son mínimas.

En el campo Ronaldo viste la camiseta del Real Madrid, mientras Messi porta la del Barça; los clubes con mayor fanaticada de la liga española y marcados por su rivalidad histórica. El primero, a sus 33 años de edad, ha pateado 914 goles en 16 temporadas y 73.669 minutos de juego (m/j) que ha disputado; el segundo, con 31 años, ha anotado 764 tantos en 14 temporadas y 61.950 m/j. Sin embargo, el argentino mete un gol cada 100 minutos y el luso lo hace cada 111.

Con sus problemas judiciales tampoco hay muchas diferencias. De hecho, ambos casos son tan similares que la fiscalía española se apoyó en la sentencia refrendada por el Tribunal Supremo contra la Pulga para argumentar la denuncia presentada contra CR7. La jurisprudencia apoyaría que Ronaldo tuvo el mismo recorrido judicial que Messi.

Y es que el modus operandi fue casi el mismo, aunque la disparidad notoria se encuentre en la cantidad defraudada. Mientras el argentino fue juzgado por 4,1 millones, el portugués lo ha sido por una cantidad casi cuatro veces superior (14.7 millones). El periodo y las cuotas que el capitán de Argentina dejó de pagar al fisco fueron un millón en 2007 y 1,5 millones en 2008 y 2009.

En el caso del delantero de Portugal, el delito se extendió un año más, desde 2011 hasta 2014. Las cuotas tributarias defraudadas son de 1,39 millones de euros en 2011; 1,66 millones en 2012; 3,2 millones en 2013 y 8,5 millones en 2014.

En ambos hechos, la ocultación en sus declaraciones de Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) de las cantidades percibidas por los derechos de imagen es el motivo por el que han sido denunciados. Y la forma en que lo hicieron guarda muchas similitudes.

Ronaldo simuló ceder sus derechos de imagen a una sociedad llamada Tollin Associates LTD, domiciliada en Islas Vírgenes y de la que era socio único. Dicha firma, ubicada en un paraíso fiscal, cedió la explotación de los derechos de imagen del futbolista a otra compañía ubicada en Irlanda con el nombre de Multisports&Image Management LTD.

En el caso de Messi, el fiscal explicó que “con la finalidad de burlar la tributación”, se simuló la cesión de sus derechos de imagen “a sociedades puramente instrumentales radicadas en paraísos fiscales (Belice, Uruguay) y, complementariamente, se formalizaron contratos de licencia, agencia o prestación de servicios entre aquellas sociedades y otras también instrumentales domiciliadas en jurisdicciones de conveniencia (Reino Unido, Suiza)”, explicaba en su texto de denuncia en 2013.

El argentino intentó demostrar -sin conseguirlo durante el juicio- que no conocía la situación sobre sus declaraciones y que era su padre el responsable de lo sucedido. Tanto la audiencia como el Tribunal Supremo entendieron que el futbolista conocía “inequívocamente su obligación de tributar los ingresos obtenidos por la explotación de sus derechos de imagen”.

De la misma forma, la fiscalía asegura que Ronaldo se aprovechó de una estructura societaria creada en 2010, el año siguiente a su fichaje por el club blanco, para “ocultar al fisco las rentas generadas en España” por sus derechos de imagen, algo que supone un incumplimiento “voluntario” y “consciente” de sus obligaciones fiscales.

Dinero por cárcel

Y así como sucedió con Messi, Ronaldo ha aceptado asumir una pena de dos años de cárcel y el pago de 18,8 millones de euros por la comisión de cuatro delitos fiscales, tal y como ofrecía la Abogacía del Estado, según adelantó el diario español El Mundo.

Sin embargo, las fuentes del rotativo explicaron que a pesar de ser un acuerdo entre los abogados de las partes todavía falta el visto bueno definitivo de la Agencia Tributaria. Por lo que, de no aceptar las condiciones, el acuerdo se iría en picada. De lo contrario, el astro luso zanjaría todos sus problemas fiscales, tanto por la vía penal como por la administrativa, donde el ente tributario español le impuso una sanción similar a la acordada por lo penal correspondiente al ejercicio 2014.

El delantero reconoció cuatro delitos fiscales, una pena de dos años de prisión (seis meses por cada uno de los ejercicios) que no implica cumplimiento y el pago de una cantidad que asciende exactamente a 18,8 millones de euros.

La web de El Mundo aseguró que el jugador luso habría conseguido que el fisco rebajara considerablemente el fraude que le atribuía inicialmente, 14,7 millones de euros, y lo reduzca a 5,7 millones. El resto hasta alcanzar los referidos casi 19 millones de euros los abonará en concepto de multas e intereses.

Sin embargo, resta un fleco que será discutido en sede judicial cuando se traslade el acuerdo de conformidad al Juzgado de Instrucción número uno de Pozuelo de Alarcón, en Madrid: Ronaldo exige que los dos años de prisión sean sustituidos por una multa y que la pena no quede suspendida, lo que supondrían un riesgo para él si en el futuro vuelve a tener un problema de índole penal.

La Fiscalía apoya esta pretensión del jugador, pero la Abogacía del Estado se opone por completo siguiendo el mismo criterio que ha aplicado en el caso de Messi.

De allí que ambas estrellas, en pleno torneo por la codiciada Copa del Mundo, enfrenten al rival más difícil de sus vidas: la justicia.

ALD/Triangulando/Luis Mendoza (@MendozasWork

28/06/2018