En un gobierno burocrático, ineficiente, corrupto y desalmado, le beneficia y le oxigena las remesas familiares que se multiplican día a día. De no ser por ellas el deterioro social de las clases más bajas sería para el régimen chavista insostenible.

Hay que recordar que el fenómeno de las remesas surge en Venezuela debido a una crisis socioeconómica impuesta por la ineptitud del gobierno de Nicolás Maduro, donde los efectos de las remesas a los hogares receptores, significa de vital importancia para subsistir ante la inoperatividad de las instituciones secuestradas por el régimen chavista.

Venezuela para los venezolanos y si son socialistas mejor, así de simple es el razonamiento de quien cree que su pobreza deriva del coloniaje o de la invasión de extranjeros (españoles, portugueses, italianos, colombianos, judíos), que suponen se apropiaron de sus riquezas, negocios y medios de producción.

La culpa siempre será del otro, que trabajo mucho y no me dio oportunidad porque el petróleo me hizo flojo y relajado. Así se debate puertas adentro de los ministerios, de los consejos productivos de trabajadores, de los CLAP, de las comunas, resentimiento selectivo a lo extranjero; excepto lo cubano, ruso o árabe que son aliados de turno.

Foto: Alimentos caja Clap

Cada persona que emigra de Venezuela es un triunfo para el gobierno

A pesar del dolor que representa para una familia ver que sus seres queridos salen del país a vivir en otras naciones, no sólo representa un efecto práctico para los que se quedan: la llegada desde el exterior de dinero que, por fuera y ahora por medio de algunas casas de cambio designadas por los oficialistas, siempre ofrece un alivio a la hiperinflación y la crisis originada por incapaces, corruptos, sancionados a nivel mundial, especialmente por Estados Unidos y la Unión Europea.

Foto: Aeropuerto de Maiquetía/Venezuela

A cualquier país serio y responsable le preocuparía sobremanera que su población abandone su territorio, más aun tratándose de un país inmensamente rico, el gobierno debería cuestionarse, ¿que estamos haciendo tan mal que hasta nuestros hijos no quieren estar en casa?, pero cuando el estado es perverso, solo ve beneficios en esa dolorosa estampida del futuro de la nación: cada venezolano que se va es una carga social menos, es posiblemente un opositor menos, es una presión social menos y en contraposición representa un mayor reparto de la riqueza para los pocos que se van quedando.

¿Entonces porque el gobierno debe preocuparse por la diáspora?, Según muchos chavistas afirman que: “sigamos provocando la estampida, brindemos todas las facilidades a quien quiera emigrar es el mandato. Ninguna voz del gobierno se escucha en contrario”.

En casi todos los casos las remesas representan una fuente estable y confiable de ayuda frente a la crisis de país y a la hiperinflación que pesa sobre el sustento de las familias que cada día padecen las terribles consecuencias de un régimen que controla todo, en perjuicio de la mayoría de los venezolanos que no ven salida a esta problemática.

Las mafias se muestran felices de tener un mercado ávido de dólares en efectivo

CABE PRECISAR QUE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS IMPLEMENTADAS EN VENEZUELA EN LOS ÚLTIMOS AÑOS, HA INCIDIDO EN LA ACTUAL CRISIS DEL PAÍS, EXPRESADA POR LA NULA PRODUCCIÓN DE MATERIALES DE BIENES Y SERVICIOS, CERO GENERACIÓN DE EMPLEO, INSUFICIENCIA DEL INGRESO DEL CIUDADANO, Y DIFÍCIL ADQUISICIÓN DE ALIMENTOS Y MEDICINAS QUE AUMENTAN LOS NIVELES DE POBREZA DEL VENEZOLANO.

Pero cuando se está de buenas se está de buenas, y es que la emigración inducida tiene otro beneficio económico para el estado fallido, y es el milagro de la multiplicación de las remesas familiares que sin duda alimentan nuestra economía y oxigenan el tejido social aliado.

Por una parte, si la ayuda llega en dólares en efectivo, de lo cual no debe haber duda que existe una gran masa de billetes verde en nuestra economía, eso representa oxígeno para el comercio y la economía, pero también es un terreno fértil para abonarlo con billetes derivados de la delincuencia organizada ya que nadie pregunta ¿de dónde sacaste esos billetes?, la única pregunta es, ¿a qué tipo de cambio pactamos?, materializándose en gran medida el delito de legitimación de capitales o lavado de dinero, proveniente de drogas, secuestros, trata de personas, corrupción, extorsión, etc. “ Las mafias se muestran felices de tener un mercado ávido de dólares en efectivo”.

Si la remesa se transa por medio de cuentas en bancos corresponsales extranjeros en el país solo habrá un flujo de fondos en bolívares que cambia de manos, pero que en la generalidad de los casos llegara a manos de la clase más baja de los estratos sociales.

Esto se entiende porque es allí donde se manejan los inventarios de los insumos de primera necesidad, fin del destino de las remesas a familiares.

Es decir, aunque la remesa sea para la deprimida clase media, el destino final de los fondos serán los bachaqueros asociados a la cadena de distribución de productos CLAP subsidiados por el gobierno.

Por tal razón, se puede decir que a un gobierno burocrático, ineficiente, corrupto y desalmado, le beneficia, le oxigenan las remesas familiares que se multiplican día a día. De no ser por ellas el deterioro social de las clases más bajas sería para ellos insostenible.

Casas de Cambio o peaje oficial

Foto: Italcambio

Pero por si fuera poco, los cabecillas del gobierno perciben que pueden sacar aun un mayor provecho de la calamidad de la emigración inducida y es echarle mano a las remesas familiares. Para ello, se plantea lo que ya les ha funcionado en el pasado, hacer ilegal los caminos habituales para que se obliguen a pasar por el peaje oficial.

Foto: Zoom 

“Ya no pueden remesar por los canales tradicionales, ahora necesariamente deben venir por las casas de cambio que como gobierno hemos autorizado”, de esa forma obtenemos divisas para nuestro flujo de caja internacional.

Sobrevendrán algunas detenciones, show mediático para intimidar e inducir que se utilicen las casas de cambio aliadas y leales al proyecto, de lo contrario será objeto de sanciones.

Hagamos un cálculo muy conservador: tal vez 4 millones de venezolanos en el extranjero, supongamos que 1 de cada 4 remesa un promedio de $100 mensuales: 1.000.000 de remesas a $100 = S100 millones mensuales nada despreciables, el fin justifica cualquier forma.

Las megaremesas

No olvidemos que también a ellos les toca remesar por temores a que sus cuentas sean bloqueadas en el extranjero. Las aperturas en fechas puntuales de los mercados Sitme y Dicom, que se abrieron por periodos de tiempo muy limitados, coincidió con los anuncios de investigaciones y bloqueos de cuentas en Andorra, Suiza, Panamá y otros países de Europa y el caribe.

Esos temores les obligan a remesar oficialmente ofreciendo vía Banco Central de Venezuela, sus capitales malhabidos, en manos de testaferros, para asegurar que no serán bloqueados en el extranjero, prefiriendo tenerlos en bolívares acá, que confiscados en dólares afuera.

Foto: Banco Central de Venezuela

Claro, luego esas grandes masas de bolívares, derivados de sus temerosas megaremesas, les obligan a reinvertir en sectores como la construcción, que causan asombro en nuestras ciudades por las dimensiones y los fines de las obras: nuevos centros comerciales cuando la mayoría operan con la mitad de los comercios, inmuebles para oficina cuando a su lado existen torres vacías y viviendas de lujo cuando la mayoría se encuentran en venta. Bueno, nada de eso les crea preocupación, porque poco les ha costado obtener esas megafortunas. “La tiranía sigue siendo perversa”.

El control de cambio y las remesas

El motivo es el control cambiario del gobierno. Mientras la tasa oficial de cambio del dólar está en unos 2.200.000 bolívares; en el mercado negro, el de referencia en la calle, supera los 3.000.000 de bolívares por dólar. El gobierno considera ese indicador del mercado paralelo dado por una que otra página Web, como "dólar criminal" y lo culpa de la hiperinflación "inducida".

Pero consultados algunos expertos en economía, sostienen que pese a que puede haber cierta especulación, alguna de estas páginas es el mejor indicador de la oferta y demanda de dólares. Y ante la devaluación del bolívar, todo el que puede buscar refugio en otra moneda, lo hace para evitar la quiebra total.

El control de cambios impuesto en Venezuela da origen al negocio de las remesas, del cual viven miles de personas, buscando poder proveer a su familia, gracias al dinero que les puedan mandar, sus hijos, familiares y amigos, desde el extranjero.

Pero estas remesas benefician al gobierno y a las mafias del crimen organizado, ya que crean el negocio de las remesas en dólares. Los reciben bien sea por transferencias o en efectivo y los convierte en millones de bolívares, de acuerdo a como este el cambio, especialmente en el mercado paralelo.

Cómo llega el dinero, así se va

La canasta básica familiar cuesta 220 millones de bolívares (USD$ 78,5), lo que significa que hoy los venezolanos con un sueldo de USD$ 1, requieren 220 salarios mínimos mensuales para poder adquirir la canasta.

El salario mínimo en Venezuela es de Bs: 5.196,000, (menos de US$3 en el mercado paralelo), incluido el bono de alimentación. Un cartón de huevos cuesta ya 2.200.000 bolívares, con lo cual dicha cifra no significa nada para la canasta básica del consumidor.

¡Hay dinero que no alcanza para comprar casi nada! Las remesas ayudan en gran parte para la subsistencia, pero la carencia de alimentos, medicinas y demás bienes de servicios, hacen que Venezuela, de país rico, hoy pasa por un proceso de pobreza y ruina en aumento.

Foto: Economista Asdrúbal Oliveros

Según el economista Asdrúbal Oliveros, “Las remesas alcanzaron entre $1.200 dólares y $1.500 millones de dólares, en torno a un 1% del Producto Interno Bruto (PIB). En Honduras suponen casi el 20%, según los datos del Banco Mundial. Crece la diáspora y el envío de remesas. Y con ellas, negocios que buscan satisfacer las necesidades de los ciudadanos, y en este proceso agresivo de empobrecimiento colectivo, el concepto de remesa empieza a ser relevante",

Oliveros calcula que se envían a Venezuela aproximadamente en cada transacción una media de entre $75 dólares y $100 dólares, mucho menos que a otros países. "En Venezuela con un dólar resuelves mucho. Y hay algo que hace especial al proceso en Venezuela y que dificulta la cuantificación oficial. El 80% de los envíos llega por fuera de los conductos oficiales”.

Concluye Asdrúbal Oliveros cafirmando que para final de 2018 ya el 10% de la población estará recibiendo remesas, “un porcentaje aún escaso respecto al cerca de 40% de países como El Salvador. Pero es que es un fenómeno relativamente es nuevo. Este no es el número final, es apenas el inicial". Concluye en su apreciación

¿Un gran negocio?

“El negocio es recibir la remesa en dólares y convertirla en bolívares, por tal razón, es importante indicar que en Venezuela entre 12% y 14% de los venezolanos están recibiendo remesas de algún familiar que se encuentra en el exterior”, señaló Luis Maturén, presidente de Datos.

Foto: Luis Marturén

“Para las personas que reciben dólares tienen el problema es conseguir los productos. Cuando una familia empieza a recibir 60, 70 o 100 dólares al mes su situación cambia, y eso motiva a muchas familias para que por lo menos un miembro de su familia se marche, por eso vemos que la diáspora está aumentando”, refirió.

“Eso es estar en el nivel más básico de la pirámide”, enfatiza, y dedicarse solo a sobrevivir. Para los próximos meses del 2018 el cuadro no parece cambiar; por el contrario, puntualizó Maturén, lo que se puede esperar es un incremento de la migración de personas buscando poder proveer de remesas a su familia”. Concluyó.

Antilavadodedinero

 

 

26/06/2018