La revista colombiana Semana reveló uno de los primeros testimonios que hizo el narcotraficante colombiano a principios de la década de los 80 cuando comenzaba a despegar su negocio mundial de droga.

  
Escobar fue a la notaría con tres testigos para firmar su testamento.
Escobar fue a la notaría con tres testigos para firmar su testamento. 
A principios de la década de los 80, cuando Pablo Escobar comenzaba a despuntar como uno de los capos del narcotráfico de Colombia y a expandir su negocio de cocaína a Estados Unidos, el líder del Cartel de Medellín quiso asegurarse de que dejaba su herencia bien atada si algo le pasaba.
Por eso, el 3 de octubre de 1980, el narcotraficante que en aquel momento tenía 31 años se presentó en una notaría de Medellín junto a tres testigos para declarar su testamento, el más antiguo del que se ha tenido conocimiento hasta ahora.
 
El documento, al que tuvo acceso la revista Semana, detalla a quién quiere destinar sus bienes en caso de fallecer: la mitad a su esposa, Victoria Eugenia Henao, un 25% a su hijo Juan Pablo Escobar y del 25% restante, el 99% a sus padres Abel y Hermilda y a sus cinco hermanos, mientras que el 1% estaría destinado a su tía Luzmila Gaviria.
En aquel momento, Escobar y su esposa solo tenían un hijo, Juan Pablo, pero el testamento recogía la posibilidad de que el capo de la droga tuviera más descendientes: "De la cuarta de mejoras que la ley me otorga, se le entregará a mi hijo Juan Pablo Escobar Henao y a los que llegaré a tener todos los carros antiguos o clásicos que tuviere al momento de mi fallecimiento en mi casa de habitación",se lee en el documento. Cuatro años después nació su segunda hija, Manuela
 
Escobar también pedía deducir de sus bienes los gastos de sucesión, los de su entierro y los de su última enfermedad.
Sobre las pertenencias que tenía el narcotraficante hasta ese momento, poco se sabe. Escobar habla de carros antiguos, de su casa y de valiosas obras de arte, pero ni una palabra de dinero en efectivo. 
 
Lo que mi padre nunca me había contado, el segundo libro del hijo...
 
La revista también cita un testamento posterior, hecho tras el nacimiento de su segunda hija, Manuela, en 1983. En él se habla de una fortuna de unos 120 millones de dólares "un valor muy inferior teniendo en cuenta que Forbes llegó a tasar el patrimonio de Escobar en 3,500 millones de dólares a finales de los años 80", indica la revista.
 
Tras la muerte del líder del cartel de Medellín en 1993 en una operación policial, la viuda y el hijo mayor de Pablo Escobar se mudaron a Argentina, donde residen desde hace más dos décadas, y han mantenido que nunca recibieron dinero de las operaciones del poderoso cartel que fundó Escobar.
Al contrario que Juan Pablo Escobar, que suele dar entrevistas a los medios hablando de su padre, la otra hija del capo, Manuela, se ha mantenido alejada de los medios de comunicación.
 
ALD/Univision
 
06/03/2018